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July 17, 2025, Barcelona, Spain: BARCELONA, SPAIN - JULY 17: .Pedro  Fernandez "Dro" and Toni Fernandez during the FC Barcelona Training Sesion at the Camp Tito Vilanova on July 17, 2025 in Barcelona, Spain

Europa Press/Contacto/Gerard Franco
17/7/2025

Dro Fernández durante un entrenamiento con el FC BarcelonaCONTACTO vía Europa Press

La fuga de canteranos que está sufriendo el Barça en este mercado de invierno y podría pagar cara

El FC Barcelona vive en pleno mercado de invierno un fenómeno que preocupa tanto a la afición como a la dirección deportiva: la fuga de talentos de La Masia, la cantera que durante décadas ha sido sinónimo de identidad y éxito futbolístico para el conjunto azulgrana. En pocas semanas, en la Ciudad Condal han sido testigos de las decisiones de varios de sus jóvenes con proyección que optan por marcharse al no tener oportunidades en el primer equipo.

El caso más sonado es el de Pedro ´Dro´ Fernández, centrocampista de 18 años que está decidido ejercer su cláusula de rescisión, valorada en unos seis millones de euros, para dejar el club y continuar su carrera profesionales fuera de Cataluña. A pesar de haber pasado por la dinámica del primer equipo esta temporada y de contar con la confianza de Hansi Flick, la alta competencia en su posición, con jugadores como Fermín López, Dani Olmo o Gavi, habría pesado en su decisión. Su destino más posible parece el Paris Saint-German, que podría atraer al canterano con una oferta más ambiciosa y prometiendo más minutos al joven culé.

La salida de Dro representa un golpe simbólico para un club que todavía lucha por reconstruir su proyecto tras años de transición y reestructuración. La marcha de un talento formado en casa, y por solo seis millones de euros que tiene de cláusula, no solo resta potencial al primer equipo, sino que también genera un debate en La Masia por todo el potencial perdido en este siglo.

A la marcha de Dro se podría sumar otra más en este mercado de invierno: Andrés Cuenca, defensa central zurdo también formado en la cantera, también quiere salir aunque en este caso seguiría controlado en cierto modo por el club. La fórmula sería similar a la de Nico Paz con el Real Madrid, que se marchó en su día al Como con opciones de compra durante varios años y ya parece que en la siguiente campaña volverá a Valdebebas. Cuenca iría también rumbo al Como para contar con minutos en el fútbol de élite.

Constante fuga de talentos

La fuga de talentos recuerda a episodios del pasado reciente en los que el Barça vio marchar a jóvenes con enorme proyección que luego triunfaron fuera de Cataluña y con los que el club no siempre obtuvo un beneficio proporcional. Caso paradigmático es el de Jordi Alba, lateral izquierdo al que el Barcelona dejó salir en su momento por consideraciones físicas y que años después tuvo que repescar por una cifra muy superior para reforzar su plantilla, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de su posición en Europa.

Este patrón no es exclusivo de Alba. La historia de La Masia está marcada por ejemplos de talentos que abandonaron el club antes de tiempo y que posteriormente alcanzaron un gran nivel en otras ligas o equipos, dejando al Barça con la sensación de haber desperdiciado oportunidades de oro. Nombres como Cesc Fàbregas, que abandonó el club para triunfar en el Chelsea antes de regresar años después, o Adama Traoré, que dejó Barcelona en busca de minutos y terminó encontrando su camino lejos del Camp Nou, ejemplifican cuán impredecible puede ser el desarrollo de una carrera cuando un joven decide marcharse.

También están casos más recientes como el de Xavi Simons, quien con solo 16 años decidió abandonar el Barça rumbo al PSG y que a pesar de no consolidarse en Cataluña, ha construido una carrera sólida en Europa sin que el club azulgrana obtenga un rendimiento directo de su crecimiento.

En algunos casos incluso La Masia ha visto marcharse talentos como Gerard Pique o Cesc Fábregas, que decidieron no continuar en el Barça al no tener suficientes oportunidades. También está el caso de Eric García que jugó durante seis temporadas en la cantera y ante la indiferencia de los responsables prefirió aceptar la propuesta del Manchester City. Todos ellos volvieron, pero el Barça tuvo que pagar por unos jugadores que antes tenía gratis.

El problema que afronta el Barcelona no es solo numérico sino estratégico. La Masia ha sido históricamente una pieza clave en la filosofía azulgrana, con futbolistas formados desde niños que encarnaban el estilo de juego y los valores del club. Cuando estos talentos se marchan sin integrarse plenamente en el primer equipo o sin que el club obtenga un rédito deportivo o económico suficiente, el proyecto a largo plazo se resiente. Y para un club con exigencias elevadas como las del Barça esto es un enorme problema.

En este contexto, la comparación con otros grandes clubes europeos es reveladora: muchas de las principales academias del continente han estructurado sistemas que permiten una transición más fluida de jóvenes al primer equipo, o sistemas de recompra y seguimiento que aseguran beneficios a largo plazo. El ejemplo de Nico Paz, que podría terminar siendo objeto de una repesca similar a la que otros clubes han aplicado con éxito, demuestra que existen fórmulas para mitigar estas pérdidas si se plantean con visión estratégica.

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