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Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid

Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Florentino Pérez, presidente del Real MadridUEFA

El acuerdo Real Madrid-UEFA habla de un Fair Play financiero exigente quedando pendiente el caso Negreira

El Real Madrid ha potenciado con todos sus medios el ataque al Barcelona por la corrupción arbitral más grave de la historia del fútbol europeo. Su presidente, Florentino Pérez, su entrenador, Arbeloa y su capitán, Carvajal, han subrayado en diferentes momentos y en una manifestación constante que no entienden cómo este caso de corrupción demostrada no ha sido castigado todavía por las autoridades españolas e internacionales. Lucas Vázquez también criticó esta inacción oficial ante una enorme irregularidad que ha falseado los resultados de este siglo.

Todos los jugadores y ex jugadores del Real Madrid señalan esta grave pasividad cuando se les pregunta por el tema. El Barçagate de Negreira es un objetivo innegociable éticamente para la casa blanca. Es un litigio que no ha sido incluido explícitamente en el acuerdo alcanzado entre la UEFA y el Real Madrid para volver a trabajar juntos en el fútbol, pero Aleksander Ceferin sabe muy bien que el Real Madrid no cejará para que el mayor caso de corrupción arbitral del continente sea juzgado y sancionado convenientemente.

El Real Madrid ha sido el gran perjudicado por este engaño a lo largo de este siglo. También durante la última década del siglo pasado, que incluye las dos Ligas perdidas en Tenerife, pues Joan Laporta no ha tenido vergüenza en declarar que los pagos a Enríquez Negreira vienen de la época de José Luis Núñez. Y se ha quedado tan tranquilo.

En su deseo de justificar que él siguió pagando una cosa que ya estaba instaurada lo que ha hecho es extender la corrupción quince años más, desde los noventa a la actualidad. Lo que no dice Laporta es que él multiplicó por cuatro el sueldo de Enríquez Negreira. Florentino Pérez luchará hasta el final para que se haga justicia y la UEFA lo sabe. Espera que Ceferin actúe. Y Ceferin asume que el Real Madrid espera que actúe.

Que no se permitan más pillerías económicas

No ha sido fácil llegar a este acuerdo entre el Real Madrid y la UEFA. Además de la búsqueda de una competición mejor en la Champions, uno de los puntos radicales de enfrentamiento eran las golferías económicas que la UEFA permite a los clubes estado y a otros equipos comprados por multimillonarios, que compiten en superioridad económica frente a los clubes privados como el Real Madrid, que funcionan con el dinero que producen.

El PSG está mantenido artificialmente por Qatar. El City, por los Emiratos Árabes Unidos. El Newcastle, por Arabia Saudí. Todos ellos se alimentan de forma falseada gracias a cientos y cientos de millones que entran como donación desde esos países. Fichan y fichan jugadores con un dineral que no producen. A su vez, Manchester United, Chelsea y Liverpool están comprados por grandes multimillonarios que también falsean las cuentas del Fair Play financiero.

Esas irregularidades económicas también las ha cometido el Barcelona, al que Ceferin sancionó con sesenta millones de multa, una cifra que ha rebajado a quince millones tras la decisión de Laporta de salirse de la Superliga y volver al redil de la UEFA.

El Real Madrid ha expuesto a Ceferin que debe aplicarse un riguroso control financiero para que haya una competición en igualdad. El presidente del máximo organismo europeo del balompié le ha contestado que se va a imponer un registro más serio en este sentido.

Buenas relaciones con Al-Khelaifi

En estas duras conversaciones sostenidas durante tres meses el interlocutor principal ha sido precisamente el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, históricamente señalado en esta pelea del Real Madrid por la equiparación económica y la justicia en este capítulo. Pero Al-Khelaifi está colocando paulatinamente al PSG en la línea de la normalidad financiera.

Ya no piensa realizar tantos dispendios. Quiere ajustar los gastos al dinero que produce. El gran problema de esta petición del Real Madrid son los equipos ingleses, endeudados hasta arriba y que pagan con el dinero televisivo del año siguiente la deuda del año anterior. Sin embargo, ya ni esta trampa les permite salir adelante y el Gobierno británico está preparando un plan para acabar con esta locura sin freno.

Hablan en Gran Bretaña de imponer topes salariales que igualarían a los clubes e impedirían estos bolsillos rotos. Pues Florentino Pérez y Aleksander Ceferin han hablado de la posibilidad de imponer topes salariales en Europa. Al-Khelaifi ha sido el introductor de embajadores de este acercamiento que ha llegado a convertirse en pacto. Es una buena noticia escuchar que el presidente del PSG y el presidente del Real Madrid han recuperado las buenas relaciones. Bueno para el Real Madrid, bueno para el PSG, bueno para la UEFA y bueno para el fútbol.

UEFA hace un comunicado porque vuelve el Real Madrid

Se habrán dado cuenta que la UEFA se ha alegrado de llegar a un acuerdo con el Real Madrid para que vuelva a la órbita tradicional del fútbol y los cambios de futuro se hagan desde dentro. Se habrán dado cuenta que el Barcelona no entra en ningún comunicado. Ceferin y Al-Khelaifi saben que el mentor de la Superliga era el Real Madrid. Y el responsable del PSG se ha anticipado a todo el mundo y ha subrayado que Florentino Pérez no ha perdido ninguna guerra. Que aquí no ha perdido nadie.

Porque tiene claro que Florentino Pérez era capaz de hacer lo que quería. Con Laporta no hay comunicados oficiales celebrando su retorno. Porque el dirigente azulgrana iba a la sombra de Florentino, solo para sacar dinero y salvar al Barcelona de su ruina. Ceferin tenía que llegar a un pacto con Florentino Pérez porque la casa blanca ha sido siempre la inductora de las mejoras en el fútbol mundial y la Superliga podía ser una realidad.

Santiago Bernabéu creó la Copa de Europa junto a los franceses y Florentino Pérez quería generar otra reforma con una competición que enfrentara a los grandes del continente. Lo que Florentino Pérez ha provocado es que Ceferin haya revolucionado la propia Champions. Y ahora hay que hacer más cosas en el futuro. Sí, hay claras diferencias entre el trato ofrecido al Real Madrid y al Barcelona.

La UEFA ha hecho un comunicado con el club madrileño celebrando su retorno y no ha hecho un comunicado con el Barcelona, que volvió al lado de Ceferin hace unas semanas. Este capítulo tiene unas claves muy importantes: el Real Madrid ha sido el líder en toda la idea de la Superliga y no quiere saber nada del Barcelona porque todo lo ha gestionado él. Laporta ha sido un mero comparsa a la espera de que cayera dinero del cielo. Con Laporta, ni agua. La UEFA y Ceferin sabían muy bien a quien tenían que guardar deferencia en este pacto de caballeros.

El Barçagate debe tener un veredicto

Hay un punto fundamental en esta posición del Real Madrid. En las filtraciones que hemos obtenido sobre el gran pacto entre Real Madrid y UEFA no ha quedado explícito el Barçagate de Negreira. Pero es un asunto pendiente y candente en todo este acuerdo. Es la letra pequeña. El texto con asterisco. La norma que se dialoga entre pasillos y no en la palestra oficial. El Real Madrid le ha dicho a Ceferin que la UEFA tiene que juzgar y sancionar el caso de corrupción más grave de la historia del fútbol europeo.

Es innegociable éticamente. No puede ser que la Federación le pida al Real Madrid que olvide el caso, que la Liga de Tebas también lo diluya en el tiempo y que el CSD esté callado. La UEFA no puede hacer lo mismo. Debe actuar. La FIFA comenta que es la UEFA la que debe entrar al toro porque es la Federación afectada por el caso.

Si Ceferin no reacciona, la FIFA de Infantino sí lo hará. En la FIFA no prescribe nada. Pero el Real Madrid espera que la UEFA intervenga primero, como les corresponde, por ética. Al-Khelaifi lo sabe.

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