Nicolás Fonseca disputa un balón con Marc Bernal en el FC Barcelona vs Real Oviedo
La lluvia desata el caos en el Camp Nou y saca a relucir las enormes carencias del estadio
El feudo culé no está cubierto por ningún lado, el agua se coló por todos lados y la tribuna de prensa se llevó la peor parte
El Barça ve la luz al final del túnel y acaricia la normalidad económica tras unos movimientos muy criticados
El regreso al Camp Nou ha sido uno de los grandes dolores de cabeza de Joan Laporta. El presidente culé le llegó a prometer a los socios culés que iban a tardar solo un año en volver, pero una serie de circunstancias hicieron imposible ese deseo.
Cuatro fueron las veces que Laporta dijo que el Barça iba a volver a jugar en el Camp Nou y hubo que esperar hasta el pasado 22 de noviembre para volver a ver jugar al conjunto azulgrana en su casa de siempre.
Fue una vuelta a medias con 45.000 espectadores (el aforo correspondiente al permiso 1B) y en el quinto partido que jugó el Barça en el recinto ubicado en el barrio de Les Corts de la capital catalana se desató el caos.
El encuentro frente al Real Oviedo estaba transcurriendo con normalidad hasta que se llegó a la recta final del duelo. La lluvia hizo acto de presencia en el partido de manera torrencial (llegando incluso a granizar) y sacó a relucir las enormes carencias que tiene, a día de hoy, el Camp Nou.
El feudo culé no está cubierto por ningún lado, el agua se coló por todos lados (hasta en el palco presidencial) y la tribuna de prensa, ubicada en la zona alta del recinto, se llevó la peor parte, dejando unas imágenes impropias para un estadio del nivel que se le presupone al Camp Nou.
Este suceso dejó claro que todavía queda mucho por mejorar si el Camp Nou quiere convertirse, en palabras de Laporta, en el mejor estadio del mundo. Sin embargo, al presidente culé no le pareció importar el episodio y tiró de ironía a la hora de hablar del suceso.
«Al final nos hemos mojado todos. Sabíamos que podía pasar pero la lluvia nos ha acompañado hasta la victoria. Es como si hubiéramos visto el bautizo de la lluvia del Camp Nou. El campo está en construcción y todo lo que se deba reparar sobre la marcha, lo iremos haciendo. Es habitual y se solventará porque el campo avanza a buen ritmo y todo va a su ritmo. La licencia 1C tenía que ser a principios de enero pero se está demorando. Ahora veremos si la tenemos para el Mallorca, aún no me he rendido», expresó Laporta.