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Carlos Alcaraz celebra un punto en las semifinales del Open de Australia 2026

Carlos Alcaraz celebra un punto en las semifinales del Open de Australia 2026AFP

Alcaraz logra la victoria de su vida, supera los calambres y va lanzado a por la gloria en Australia

Cada declaración que hizo Carlos Alcaraz sobre la temporada 2026 mencionaba el Open de Australia, el único Grand Slam que no tiene en su palmarés. Hasta ahora el camino estaba siendo de rosas y ante Alexander Zverev parecía que todo iba a seguir igual, pero de repente, con dos sets arriba, aparecieron unos calambres que lo cambiaron todo y que hubiesen echo tirar la toalla a casi cualquier jugador.

Está hecho de otra pasta el murciano y ni verse contra las cuerdas o con el partido perdido le hizo cambiar de parecer. Hasta el rabo todo es toro y cuando sacaba para ganar Zverev, cuando parecía que los calambres le iban a hacer sufrir un nuevo batacazo en Australia, sacó lo mejor de sí mismo y remontó como solo hacen los campeones para lograr una victoria por 6-4, 7-6(5), 6(3)-7, 6(4)-7 y 7-5 en un partido que tuvo absolutamente de todo y es ya historia del tenis.

Golpeó el sol en la primera semifinal del Open de Australia 2026, aunque el calor no fue el mismo de días atrás pero igualmente vimos abrasarse a Zverev y sobre todo a Carlitos. Aun así, el partido comenzó frío, como si ambos estuviesen fatigados o esperando a que bajase algo la temperatura para ser ellos quienes la elevasen con su juego. La primera manga apenas tuvo intercambios y los saques mandaron una y otra vez hasta el punto de que no vimos ni un peloteo largo.

Por parte del alemán vimos cañonazo tras cañonazo al saque y por la de Alcaraz una respuesta similar, pues le tocó empezar al resto. No obstante, lo cierto es que a medida que fue avanzando el set Zverev tenía más dificultades que su rival para mantener el saque y lo terminó cediendo en el noveno juego con doble falta para que justo después Carlitos se apuntara este primer capítulo en el que ninguno había estado realmente cómodo.

Zverev reaccionó, pero Alcaraz no le dejó

Dejó tocado a Zverev el hecho de perder el primer set y nada más comenzar el segundo mostró sus dudas cediendo algún break point que fue capaz de salvar gracias a su gran saque. Fue el servicio lo que acudió a su rescate, pues lo cierto es que ya se veía a Sascha con gestos negativos y asumiendo que se le iba a escapar otra vez la oportunidad de ganar un Grand Slam.

Pese a ello fue mandando en el marcador porque siguió sirviendo muy bien y, cuando menos se esperaba, se puso con un 0-40 al resto por una pequeña desconexión del murciano y se adelantó en la manga hasta el 5-2. Dio la sensación de que sin hacer mucho el alemán iba a empatar el partido, pero Alcaraz demostró por qué es el número 1 y reaccionó para seguir siendo el único jugador que no sabe todavía lo que es ceder un set en Melbourne.

Carlos Alcaraz, en las semifinales del Open de Australia 2026

Carlos Alcaraz, en las semifinales del Open de Australia 2026EFE

Supo cómo hacer pequeño a Zverev en el momento clave de la segunda manga y acertó en su segunda oportunidad para recuperar el break y llevar el set al tie break. Todo se resolvió en el desempate y, como en todo el partido, los saques mandaron hasta el punto de que solo hubo un mini break, el logrado por Alcaraz en el 7-5 definitivo.

Cambio radical del partido

Parecía estar todo visto para sentencia, con Alcaraz esperando el momento exacto para asestar el golpe definitivo. Sin embargo, todo cambió de un momento a otro porque el calor le pasó factura a Carlitos, que vomitó en pista, buscó cada rincón de sombra y avisó a su box de que no se encontraba bien. Pronto aparecieron los calambres y pese a estar a tan solo dos puntos de ganar el partido, terminó entregando el set en un tie break sin demasiada historia pero que hizo saltar todas las alarmas.

Ni caminar podía Alcaraz cuando comenzó el cuarto set, aunque Samu López y el resto de su equipo le convencían de que aguantara porque la medicación y el jugo de pepinillos terminarían haciendo efecto para que dijera adiós a sus calambres. Así pues, poco a poco fue sintiéndose mejor, aunque lejos del 100 % y optó por jugar a muy pocos tiros, lo que le valió para llegar de nuevo al tie break, aunque le faltó otra vez esa pizca de suerte para tumbar a un Zverev que empezó a creer en su victoria.

Carlos Alcaraz habla con Samu López sobre los calambres

Carlos Alcaraz habla con Samu López sobre los calambresAFP

Así se fue el partido al set definitivo y la cosa empezó de la peor manera para el número 1 del mundo. Cuando ya parecía sentirse bien físicamente, aunque fatigado, Alcaraz regaló su servicio y se obligó a ir a remolque en esta manga definitiva. Ni eso le hizo venirse abajo y, el ya no tener calambres le hizo estar convencido de la remontada, pero Zverev no se lo puso fácil.

Fue teniendo opciones de break Alcaraz en cada juego del germano, pero se le escaparon por errores suyos y la solidez de su rival y no fue hasta el último juego, cuando Sascha sacaba para cerrar, el momento de la resurrección total del mejor jugador del planeta. Rompió, mantuvo su saque y volvió a quebrar para convertirse en el jugador más joven en alcanzar la final de los cuatro Grand Slams. Sufriendo sabe mejor y ahora espera rival del Sinner-Djokovic.

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