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24 de abril de 2024

TribunaJosé Ramón Riera

Sin Madrid, hoy Cataluña quebraría

Los políticos catalanes les quitaron dinero a sus conciudadanos a cambio de manipularles para que creyesen que Madrid y España eran los que les robaban

Actualizada 14:12

Cuando esto lo lean mis amigos de la Generalitat, seguro que colocan mi foto en una diana y empiezan a tirar dardos con curare a ver si enfermo. Si fuese un joven imberbe seguro que podría tener algún tipo de miedo, pero a estas alturas de mi vida que he tenido la suerte de disfrutar de muchas cosas, ya no me dan miedo ese tipo de bravucones que la mayoría de las veces huyen escondidos en el maletero de un coche por miedo a que les detengan.
Este es el momento en el que no hay que tener miedo, y el ejemplo me lo dan múltiples economistas, que todos los días escriben en medios y explican en televisiones los errores que está cometiendo este gobierno por aliarse con auténticos malversadores de caudales públicos, muchos de ellos indultados, que no todavía amnistiados.
Robar es una palabra muy fea y que, a la familia Pujol, le molesta mucho, pero es lo que hicieron con los gobernantes catalanes: les quitaron dinero a sus conciudadanos y, a cambio, les manipularon para que creyesen que Madrid y España eran los que les robaban.
Se llenaron las manos de dinero y la boca de explicar que era España quien les quitaba el dinero y cuando los pillaron a todos juntos, a Pujol, a Arturo Más, fue cuando la lían y se quieren independizar y lo que nos les contaron a los catalanes es que independencia les costaría muchos millones de sus bolsillos.
Eso suponiendo que las empresas se mantuviesen en Cataluña, que es mucho suponer, que mantuviesen todos los puestos de trabajo, que es mucho imaginar, y que congelasen los gastos, que no se lo cree nadie, ya que son expertos en el despilfarro.
A continuación, voy a mostrarles a todos esos políticos de Cataluña que quieran verlo, que su situación es muy preocupante, que no es verdad que nadie les quite nada y que además están en una situación muy crítica de cara al futuro.
Lo que tienen que hacer es ponerse las pilas y empezar a trabajar y no a politiquear, que cuanto más hacen de esto, peor van las cosas.
Con datos de la Generalitat para gasto, de la Agencia Tributaria para ingresos, de la Seguridad Social para el resto y, en el caso de Madrid, de la Intervención General del Estado, la situación de Cataluña comparada con Madrid, en 2022, fue la siguiente:
Cataluña ingresó, por recaudación de impuestos y por cotizaciones sociales, 73.777 millones de euros, mientras que se gastó en mantener a la Generalitat con todos sus servicios y sus organismos autónomos y en pagar las pensiones contributivas, a las que habría que añadir la invalidez temporal y las pensiones no contributivas, un total de 81.352 millones de euros.
A todo esto, habría que sumar los costes de las Diputaciones y los Ayuntamientos, aunque estoy haciendo un supuesto de que se auto pagan.
Sin todo eso, la situación es que la Generalitat debería endeudarse en 7.575 millones, habiéndose quedado con toda la recaudación de todos los impuestos y de todas las cotizaciones sociales. Ya no hay más ingresos que los propios de los Ayuntamientos para poder dar los servicios que proporcionan a sus ciudadanos.
Se puede ver bien claro que la Generalitat cuesta más que lo que podría ingresar su Agencia Tributaria –salvo que fría a más impuestos a los catalanes– y que lo que ingresa por cotizaciones sociales no le da para pagar las pensiones, porque en 2022 antes de subir un 8,5 % las mismas, ya generaban 2.639 millones de déficit.
En cambio, Madrid en el 2022 ingresa 142.474 millones de euros, casi el doble de lo que ingresa Cataluña, pero además tiene unos gastos de 54.276 millones,
Madrid en 2022 tenía un superávit en las pensiones y si tuviese una Agencia Tributaria propia generaría un superávit de 88.197 millones, se convertiría en la Irlanda 2.0 de la Unión Europea.
Pero como Madrid, de momento, no tiene interés en independizarse, aporta 88.000 millones de euros para ayudar al resto de las regiones españolas.
Como he dicho al principio estos datos, son todos oficiales y si tengo que decir algo de Cataluña, es que sus sistemas de información dan 100 vueltas a los de la Comunidad de Madrid que siguen todavía con hojas Excel del año de Maricastaña.
A Cataluña y a sus políticos les toca hacer una reflexión muy seria. La independencia hoy desde el punto de vista político es ilegal y cualquier otro gobierno que no fuese el actual, les tendría a todos en la cárcel, incluso al fugado.

La independencia económica es imposible ya que dispararía el gasto en, al menos, 4.000 millones

Pero la independencia económica es imposible, porque solo al meter las Diputaciones, el gasto se dispararía en otros 4.000 millones, sin contar los ayuntamientos, que muchos de ellos son deficitarios.
La alternativa para Cataluña es elaborar un plan en profundidad para desarrollar la economía, tanto la agraria, que tiene un magnífico sector vitivinícola y ganadero, con grandes productos y empresa propias, plantearse un plan serio de reindustrialización, buscando en el sector automovilístico una palanca a potenciar y en los otros sectores económicos realizar un análisis en profundidad y decidir donde apostar.
Si a eso le aplicasen un modelo de racionalización del gasto, reduciendo todos aquellos organismos autónomos no necesarios y pensando en un plan horizonte 2050, Cataluña podría ser de nuevo la Lombardía italiana y la estrella en el firmamento.
Para ello, hay que desterrar a todos estos facinerosos, corruptos, prevaricadores y malversadores y colocar un equipo nuevo, joven y con ilusión de transformar Cataluña, esto o en 2050 morirse de hambre.
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