Turistas en Barcelona
De Barcelona a La Coruña: España empieza a subirse al carro de las tasas turísticas
Las tasas turísticas, ese impuesto que se cobra al visitante al inicio de la estancia en la ciudad elegida como destino, se han ido extendiendo en los últimos años por el territorio español. Son un recurso que cada vez más ayuntamientos se plantean implementar con el objetivo de obtener ingresos adicionales para reinvertirlos, la gran parte, en el sector.
El último en anunciar que va a iniciar la tramitación de este gravamen ha sido el Ayuntamiento de La Coruña. El consistorio pretende cobrar entre un euro y un máximo de 2,5 euros por persona que visite y pernocte.
El municipio justifica este nuevo impuesto a los turistas «para poder hacer frente a los gastos derivados del elevado flujo de visitantes que recibe la ciudad, especialmente intenso en algunos barrios que sufren los efectos de la masificación turística». También indica que «cada vez tenemos más ocupación hotelera, más cruceros y más turismo en nuestra ciudad».
La Coruña es la tercera localidad gallega que promueve su implantación, tras haber iniciado su tramitación en Santiago de Compostela y El Grove.
La capital gallega ya anunció el pasado verano que este 2025 iba a implementar una tasa turística para todos aquellos que decidieran viajar a Santiago de Compostela. Tras su entrada en vigor, los turistas tendrán que pagar entre 1 y 2,5 euros dependiendo del lugar donde decidan instalarse y del tipo de turismo que consideren realizar.
El alcalde de El Grove, José Cacabelos, siguió los pasos de Santiago de Compostela y abrió el debate sobre la necesidad de aplicar una tasa turística que se destinase a mejorar el municipio. Hoy en día continúan con la idea de cobrar de uno a dos euros por noche para «ofrecer mejores servicios».
Toledo, Málaga y Mogán
Esta idea también ronda en la cabeza de los dirigentes de otras ciudades como Toledo o Málaga. La ciudad manchega pretende implantar a partir del 1 de marzo una tasa a los turoperadores por cada turista que visite la ciudad a bordo de los autobuses que estas empresas flotan diariamente.
El importe oscilará entre uno y 1,5 euros por cada visitante, dependiendo de la capacidad del vehículo. Por ejemplo, un microbús pagará una cantidad menor, en comparación un autobús de mayor tamaño.
El objetivo de esta tasa es mitigar el impacto del turismo en la capital de Castilla-La Mancha, asegurando que los beneficios que se obtengan se inviertan en la ciudad.
En estas dos ciudades gobernadas por el PP, por el momento, este gravamen no se ha materializado. Pero en Mogán (Gran Canaria), el pasado 12 de diciembre, se aprobó una tasa turística y se convirtió en el primer municipio canario de tener un impuesto por realizar acciones derivadas del turismo.
El impuesto será de 0,15 euros por persona y día que se aloje en complejos hoteleros, extrahoteleros y viviendas vacaciones. Los beneficios se destinarán a financiar actividad, servicios o infraestructuras de las zonas turísticas, como así también para la promoción del destino.
Tasas autonómicas
Estas tasas se suelen aplicar a nivel autonómico. De hecho, hasta el pasado año solo estaban vigentes en dos comunidades: Cataluña y las Islas Baleares.
Cataluña fue la primera en implementarla, en 2012. La tarifa varía por zonas y categorías del establecimiento y va desde los 0,60 euros por noche en un hotel de tres estrellas en la costa hasta los 7,5 euros en un hotel de lujo en Barcelona capital.
Las Islas Baleares la comenzaron a aplicar cuatro años después, en 2016, en todos los municipios, incluyendo Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Esta tasa varía según la época del año: temporada alta –del 1 de mayo al 31 de octubre– o temporada baja –desde el 1 de noviembre al 30 de abril–.
Las tarifas oscilan entre uno y cuatro euros por noche. En temporada baja solo se abona el 75 % del impuesto, y cuando las estancias superan los ocho días, se paga el 50 % a partir de la novena noche. Ahora, el Gobierno de Margalida Prohens planea subir esta ‘ecotasa’ en los meses centrales de la temporada alta –de junio a agosto–.
El Gobierno del País Vasco se comprometió el pasado julio a presentar en un plazo de seis meses una propuesta de tributo consensuada con el Departamento de Hacienda y Finanzas para impulsar esta legislatura un «tributo a las estancias turísticas». Aunque todavía no se conoce la letra pequeña, los medios regionales ya habían adelantado que iba a ser inferior a 10 euros y que se aplicaría de manera progresiva y con bonificaciones y exenciones.