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Análisis económicoJosé Ramón Riera

El número de empleados públicos ha crecido más de un millón desde 1995, el 48 % con Sánchez

El Ministerio de Digitalización y Función Pública acaba de anunciar que en el mes de julio se aprobará en Consejo de Ministros una nueva contratación que puede superar los 40.000 nuevos puestos de trabajo

Un problema clarísimo de cualquier país que dice ser moderno y sigue anclado en mitad del siglo XX, donde los crecimientos continuos de las economías hacían necesaria la creación de puestos de trabajo para poder atender las demandas de los ciudadanos en las administraciones públicas.

Con la aparición de los sistemas de información y los grandes ordenadores centrales, vimos como la banca y las grandes empresas se automatizaban y al mejorar sus sistemas de computación y la informática distribuida, crecían en su modelo de negocio, pero mucho menos en la necesidad de personal.

La última década del siglo XX fue donde el ordenador personal y las redes de comunicación se popularizan y vemos el inicio de la transformación digital, el gran boom de internet y el inicio de la conexión online, permite que las grandes entidades sigan avanzando en la relación con sus clientes de forma más cercana. De nuevo, el nivel de automatización les permite mejorar sus procesos y reducir el número de empleados por cada unidad monetaria facturada.

El siglo XXI nació con la incertidumbre del efecto 2000, que fue nulo, y a partir de ahí todo cambió. Las aplicaciones en el móvil han transformado la comunicación entre las empresas y sus usuarios. Si a eso le añadimos la capacidad de computación, el manejo de grandes volúmenes de información y, en los últimos años, el uso de la Inteligencia Artificial, nos encontramos ante un nuevo paradigma del empleo. Pero todo esto parece que no aplica a las Administraciones Públicas del Estado español, sino más bien todo lo contrario.

Nadie se salva de esta quema, excepto Rajoy, que demostró a pesar de su nula capacidad de comunicación y escasa empatía con los votantes, que si se pueden reducir el número de los efectivos contratados y pagados con los impuestos de los españoles.

Lo que ha pasado con el gobierno de Sánchez va a dejar a nuestro país ante un futuro muy incierto. El Ministerio de Digitalización y Función Pública acaba de anunciar que en el mes de julio se aprobará en Consejo de Ministros una nueva contratación que puede superar los 40.000 nuevos puestos de trabajo.

Todo esto parece que no aplica a las Administraciones Públicas del Estado español, sino más bien todo lo contrario

Sólo durante su mandato se han contratado ya un total de 483.927 efectivos nuevos, lo cual viene a representar el 48,8 % del total de los empleos públicos incorporados al estado desde 1995. Si a estos sumamos los 332.757 efectivos que se incorporaron en la época de Zapatero, tenemos que el socialismo ha generado 789.515 efectivos más que suponen el 80 % de toda la burocracia creada en los últimos 30 años.

Por si alguien tiene alguna duda he preparado la siguiente tabla, que va a dejar a muchos lectores sorprendidos:

Lo primero que debemos observar es que el incremento total de empleados públicos, a pesar de la transformación digital de la sociedad, ha sido de casi 1 millón de efectivos, exactamente 989.940, de los cuales con Aznar se incrementaron en 305.757 efectivos, que supuso un 14,9 % más, con Zapatero, a pesar de que la crisis financiera que empezó a finales del 2007, la plantilla pública sube en 332.757 efectivos que supone un 14,1 % más de empleados, con Rajoy baja en 132.332 empleados, lo que supone bajar un 4,9 % los efectivos totales, y llega Sánchez y se marca casi medio millón más, exactamente 483.927 personas más que comen de los impuestos.

En total, a pesar de los sistemas de computación y de almacenamiento, de la digitalización, de las Apps móviles y de la Inteligencia Artificial, hemos tenido que incrementar la plantica pública en un 48,3 %

Pero esto no queda aquí. Mientras que incrementamos la plantilla un 48,3 %, el Gasto Público en salarios crece un 235,2 % y hemos pasado de pagar 51.417 millones de euros en 1995 a 172.350 millones en 2024 que es, según la Contabilidad Nacional y la información facilitada a Eurostat, la cifra de salarios públicos.

Todo este desatino generado a lo largo de los últimos 30 años nos lleva a que el coste medio por empleado público se haya disparado desde los 25.112 euros de coste anual que pagábamos todos los españoles en 1995, a estar pagando un coste medio por empleado público de 56.742 euros.

Esta subida supone que los costes por empleados en el capítulo de salarios públicos han subido un 126 % cuando la inflación en España en ese período lo ha hecho un 72,6 %.

Estamos ante una situación imposible de mantener. Esta cifra supone en 24 % de total del Gasto Público, cuando Alemania les dedica a los salarios públicos el 16,7 %.

La pregunta que debemos hacernos y que alguien tendrá que responder es ¿si son tan necesarios, esos 3.087.432 empleados públicos, porque tenemos contratados en la categoría de «OTROS», que incluye interinos y otros contratados que han entrado por las puertas giratorias y sin ningún tipo de control, a 792.486 empleados públicos?

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