Fundado en 1910
Uno de los vagones del tren de Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España). El descarrilamiento de un tren de alta velocidad y la posterior colisión con otro convoy, ocurrido en la tarde de este domingo en Adamuz (Córdoba), ha dejado un amplio operativo de emergencias en marcha, la suspensión de varias conexiones ferroviarias y una investigación abierta para esclarecer sus causas. El número de fallecidos en el descarrilamiento de trenes alcanza este martes, al menos 41 personas, siendo un total de 122 las personas atendidas por el siniestro, con 117 adultos y cinco niños. En este momento, hay 39 personas ingresadas --37 adultos y cuatro niños.

Joaquin Corchero / Europa Press
20 ENERO 2026;UME;GUARDIA CIVIL
20/1/2026

Uno de los vagones del tren de Iryo que descarriló.Joaquin Corchero / Europa Press

El Sindicato Ferroviario critica la «privatización, precariedad, corrupción y falta de inversión» con el tren en España

Se ensañan con los políticos que se han hecho la foto para inaugurar las líneas de alta velocidad y luego se han olvidado del mantenimiento

El Sindicato Ferroviario ha señalado la «privatización, precariedad, corrupción y falta de inversión» como «pilares fundamentales del actual deterioro del ferrocarril», y ha indicado que «es imprescindible un giro radical en las políticas ferroviarias».

El sindicato participará en la concentración que tendrá lugar mañana a las 12 frente al Ministerio de Transportes y en las huelgas de veinticuatro horas de los próximos 9, 10 y 11 de febrero.

Critica con contundencia la construcción masiva de líneas de alta velocidad y el descuido del mantenimiento: «Esa fiebre de la alta velocidad llegaba hasta el día de la inauguración, donde los políticos se hacían la fotografía de rigor, olvidándose de que al día siguiente hay que empezar a hacer el mantenimiento de la línea en las mejores condiciones desde el primer día. Sin embargo, lo que se hacía era privatizar el mantenimiento con contratos laxos porque era una infraestructura nueva, y reducir al mínimo el control y coordinación por parte del ADIF».

En este escenario, donde durante años se han ido dedicando todos los presupuestos a la construcción de líneas de alta velocidad «y no se ha hecho el gasto necesario para mantener adecuadamente la red, tanto convencional como de alta velocidad, nos hemos plantado en el 2026 con un ferrocarril maltrecho, al que nadie prestaba atención, a pesar de las advertencias sindicales, y que ha recibido un bofetón a mano abierta con el accidente de Adamuz y de Gelida, que han costado la vida a 47 personas, entre ellas 4 compañeros ferroviarios, y ha dejado decenas de personas heridas».

El sindicato incide en que «hacer una soldadura requiere de un proceso de 2 horas. En una Banda de Mantenimiento de 5 horas solo podrás hacer 2 soldaduras, no 7 acortando los tiempos de calentamiento y enfriamiento o permitiendo el paso de circulaciones antes de tiempo. Que los inspectores de soldaduras de Adif no dispongan de material ni herramientas para sus inspecciones y sean las mismas empresas que sueldan las que certifican que está bien hecho, tampoco aporta mucha confianza».

Ven imprescindible que el mantenimiento vuelva a ser realizado por Adif y Renfe y lamenta que se haya instalado «una política de recursos humanos que fomenta la precariedad, el desorden y la arbitrariedad, utilizando para ello el modelo Logirail».

Por otra parte, apuntan que «es imprescindible investigar y erradicar cualquier tipo de corrupción que se pueda haber producido en el ámbito del mantenimiento y en las renovaciones de vía, con auditorias independientes que verifiquen que los contratos se han cumplido en todas sus especificaciones técnicas, que los materiales utilizados son los adecuados, que las inspecciones de control se han hecho de manera correcta y exhaustiva, que los partes de trabajo firmados y los certificados emitidos son fiel reflejo del trabajo realizado».

El Sindicato estima que lo que está sucediendo en el mundo ferroviario en las últimas semanas no puede ser un hecho puntual que cuando se calmen las aguas nos lleven de nuevo a la desidia de todos estos años: «Debemos sostener la lucha que estamos iniciando hasta conseguir verdaderos compromisos de cambio radical en las políticas ferroviarias, con el establecimiento de protocolos claros y suficientes, con la internalización de todos los mantenimientos, con el fin de la precariedad, con la renovación de las infraestructuras que lo precisan y la reparación de todas las líneas que están plagadas de limitaciones de velocidad».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas