Cartero de Correos.
Correos tiene un jefe por cada cuatro carteros
La compañía debería tener claro por dónde puede recortar para alcanzar su objetivo de bajar los gastos de personal al 70 % de sus ingresos
Los gastos de personal son el principal obstáculo para la rentabilidad de Correos. Hasta ahora han representado en torno al 90 % de los ingresos operativos de la compañía, algo que la hacía inviable. De ahí el objetivo marcado con la nueva presidencia de reducir los gastos de personal al 70 %, disminuyendo la plantilla y aumentando los ingresos.
Para poder ajustar la plantilla, el presidente, Pedro Saura, tiene una guía clara en la memoria de su compañía. Según los datos de 2024, los últimos que se han publicado oficialmente, en la matriz Correos hay 7.388 jefes y 32.250 empleados de personal operativo; es decir: un jefe por cada cuatro carteros. Los datos de 2025 están a punto de salir, pero fuentes internas afirman que los números serán parecidos.
Entre los jefes en 2024 están las categorías de personal de dirección y fuera de convenio (155), personal técnico superior y mandos (550), personal técnico medio y cuadros (792) y personal de jefaturas intermedias (5.891).
En 2018 había en Correos 6.454 directivos y mandos intermedios (casi 1.000 menos que en 2024) y 27.413 empleados de personal operativo (casi 5.000 menos que en 2024). En 2018 había 43 directores y subdirectores y en 2024 hay 155 personas en dirección y fuera de convenio.
La proporción de jefes parece demasiado elevada, y además son los que más cobran. Cada responsable de dirección se mueve en torno a 105.000 euros de salario básico y entre un 40 % y un 60 % de variable, según fuentes de la empresa.
El número de directivos ha pasado de 6 en 2003 a más de 150 en 2024, según apuntan desde la compañía. Todos estos datos sugieren que quizá la reducción de plantilla para reducir la masa salarial debe venir más por la parte de los jefes que la de los carteros.
Los empleados siguen pendientes del plan de salidas incentivadas, que en principio se realizará en octubre y afectará a entre 7.000 y 8.000 empleados. El proceso lleva ya varios meses en marcha, pero va al ralentí porque Correos tiene que ver su impacto económico y quién puede entrar en la selección. También porque, aunque parezca asombroso, a Recursos Humanos le está costando mucho sacar una lista con los empleados que podrían acogerse a esas salidas teniendo en cuenta su historial laboral completo (los años trabajados dentro y fuera de Correos).
El departamento que dirige Fernando Ramírez, que fue enviado en 2022 a Correos por la SEPI –su principal accionista- para reforzar al entonces presidente, Juan Manuel Serrano, aún no había conseguido publicar esta lista algo más de dos años después de la llegada de Saura a la presidencia –llegó en diciembre de 2023–. Saura lo puso sobre la mesa en el Acuerdo de 2023 del Gobierno con los dos sindicatos de clase, UGT y CC.OO. Ramírez venía preparando en época de Serrano, con consultores, un reajuste duro de personal mediante un ERE. Saura, junto con CC.OO. y UGT, se opusieron frontalmente.
Lo insólito es que, despues del tiempo transcurrido, hasta el verano de 2025 no se pidieron otra vez a Personal estos datos de la vida laboral. Este hecho refleja un cierto caos en el que Ramírez tiene sumido a Correos. Con esos datos, Correos tendrá que negociar con Hacienda el dinero que puede recibir, según el número de empleados que se apunte al plan de salidas y la disponibilidad económica y operativa de Correos.
La salida del personal se efectuará de manera gradual y progresiva de acuerdo con las necesidades de la empresa, pero algunas personas ya han ido abandonando la compañía. El número de trabajadores fijos en Correos ha quedado reducido a 34.753, según datos de este mes aportados por la compañía. El número de personal funcionario asciende a 1.954. Por otra parte, la variación interanual del personal temporal en el año 2025 respecto al 2024 ha sido del -5,23 %.