18 de octubre de 2021

Entrevista a Antonio López-Istúriz en EL DEBATE

Secretario General del PP Europeo 

«Sánchez tendrá que elegir: o hace las reformas de Europa, o hace caso a Yolanda Díaz, que milita donde milita»

Posiblemente, Antonio López-Istúriz sea el político español en activo que mejor conozca las entrañas de la Unión Europa. Además, ha trabajado a las órdenes de José María Aznar y Mariano Rajoy y es persona de la máxima confianza de Pablo Casado

–¿Cómo hacer más eficaz la euroorden para que Carles Puigdemont sea extraditado y juzgado en España?
–Eso ya ha ocurrido. De hecho, fue el Partido Popular quien –y tengo que saludar la acción en particular de Javier Zarzalejos, eurodiputado del PP, y de nuestra jefa de delegación, Dolors Monserrat, y de todo el equipo de eurodiputados– presentó una alternativa con poderes reforzados para la euroorden, que se votó en primavera, en el Parlamento Europeo, y que ya está aceptada. El problema es que no tiene efecto retroactivo —lógicamente, como cualquier norma jurídica—, por lo que no afecta al caso Puigdemont. Puigdemont se está valiendo de un instrumento caduco y pasado, pero en vigor jurídicamente.
No obstante ¿no queda Europa un poco en ridículo al incumplir sus propios pactos de entrega de delincuentes?
–Aquí lo que hay son, entre comillas, «recovecos judiciales». Es decir, las interpretaciones de los jueces y la falta todavía de un real espacio judicial único europeo. La historia de la Unión Europea es como el debate entre Madrid y las comunidades autónomas en el intercambio de competencias. Lo mismo pasa entre Bruselas y los Estados miembros. A nivel judicial se está tardando mucho en tener una verdadera coordinación.
Por ejemplo, delincuentes habituales de otros países están en estos momentos en España, perseguidos por sus justicias, y a la espera también de esa reciprocidad para la entrega a esas autoridades judiciales. Desde el Parlamento Europeo buscamos y pedimos mayor coordinación judicial, de fuerzas de seguridad, de servicios de inteligencia. Creo que los tiempos actuales además lo requieren, especialmente en materia de seguridad.
Ahora es un debate diario la construcción de un espacio judicial europeo con la cuestión de las fronteras, la migración o la implantación de Frontex. El caso de Puigdemont, lógicamente, lo demuestra. Los Estados miembros tienen que ser mucho más abiertos de mente para alcanzar ese apoyo entre todos nosotros y evitar este tipo de cosas.
Antonio López-Istúriz y Bieito Rubido en El Debate

Antonio López-Istúriz y Bieito Rubido en El DebatePaula Argüelles

Los indultos a los golpistas de 2017 tienen que haber generado fuerte eco en Europa. ¿Han perjudicado a la hora de la entrega de Puigdemont?
–Tenemos que ponernos en la piel de la jueza de Cerdeña o de los tres jueces del tribunal de Schleswig-Holstein, que no creo que tengan mayor manía a España, sino que simplemente se encuentran con la siguiente situación: por un lado, tienen una euroorden, pero, mientras tanto, el Gobierno de ese país concede el indulto a quienes están en estos mismos momentos en persecución por estos delitos dentro del espacio europeo. Indudablemente, esto no beneficia en absoluto la causa final, que es traerle para que comparezca ante la justicia por los delitos cometidos.

El Gobierno de ese país concede el indulto a quienes están en estos mismos momentos en persecución por estos delitos dentro del espacio europeo

¿España ha ganado o perdido influencia en Europa con la llegada al poder de Pedro Sánchez? Uno de sus mantras era que él iba a recolocar a España de nuevo en Europa.
–Es un mantra conocido… Ya nos dijo también Zapatero que España volvía al corazón de Europa. Son frases manidas, de un socialismo completamente desconectado. Ellos hacen gala ahora de la victoria que ha obtenido la socialdemocracia en Alemania. Todos sabemos que la relación entre los socialdemócratas españoles y los alemanes es nefasta. ¿Por qué? Porque hay desentendimiento y mucha división dentro de la familia socialista. Solo existen dos primeros ministros socialistas de entidad, que son Sánchez y Costa, en Portugal. Sánchez ha intentado capitalizar esta situación, pero no lo está consiguiendo.
Siempre señalo que sea con el Grupo Popular, como pasó con Aznar y Rajoy, o con el Grupo Socialista, con González, no así con Zapatero y Sánchez, el liderazgo de las familias políticas españolas dentro de Europa nos resulta conveniente. Al fin y al cabo, beneficia a España. No me alegro de que otros no tengan esta capacidad de liderazgo. En el caso de Sánchez, es manifiesto que no me alegro por ello. Nos conviene a los partidos políticos españoles tener este liderazgo entre los partidos europeos, pero no es el caso.

No me alegro por la falta de liderazgo de Sánchez dentro de los socialistas europeos

No es así, por ejemplo, con Pablo Casado dentro de la familia del Partido Popular Europeo. Lo hemos visto con el congreso del PP, o lo veremos las próximas semanas con las reuniones y cumbres con los diversos primeros ministros y líderes del Partido Popular Europeo.
Hay, sinceramente, una diferencia. El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no solamente tiene escasísima influencia en la esfera europea; se nota también la falta de presencia en los vínculos transatlánticos. No voy a recurrir al tópico de la visita de los 28 segundos, que fue terrible para la imagen de nuestro país, para los inversores, que escapan cuando ven estas cuestiones. En fin, tantos males que nos trae…
Antonio López-Istúriz en El Debate

Antonio López-Istúriz en El DebatePaula Argüelles

¿Qué males nos trae?
–Es una política del titular, del efecto fantasioso, sin contenido. Y esto, los demás lo rehúyen. Sánchez tuvo buena entrada cuando salió nombrado Presidente del Gobierno. Un chico joven, que hablaba inglés… Tuvo cierto predicamento al inicio, pero después de haber dejado en la estacada a varios primeros ministros europeos, incluida a la canciller Angela Merkel, en diversas negociaciones, la verdad es que no goza precisamente de un prestigio enorme dentro del Consejo Europeo.
Insisto. No creo que esto sea una buena noticia. A diferencia de la terminología de volver al corazón de Europa, creo que España debe volver, como también dice Pablo Casado, a la cabeza de Europa. España se merece, y debe estar, en los órganos de decisión de la Unión Europea.
¿Cuándo cree que empezarán a llegar de verdad, a pie de calle, los fondos europeos a España?
–Si hubiese habido realmente una política de explicación de cómo se reparten estos fondos, de cómo se puede absorber, esto estaría sucediendo ya, desde el mes de julio, cuando se aprobó y vino la primera partida. Lógicamente, cuanta menos información haya, cuando más oscurantismo haya, desgraciadamente peor será este reparto.
En el Partido Popular, los que nos dedicamos a las cuestiones europeas vamos a apoyar a las administraciones autonómicas y locales españolas para llevar a cabo la absorción de estos fondos, hecho que beneficia a todos los ciudadanos, con independencia de su ideología. La cuestión es que, simplemente, lleguen y se absorban.
El PSOE y el Gobierno tendrían que cumplir también su función en este sentido, pero yo no he visto, al menos por ahora, ninguna campaña de información más allá de aquella oficina tenebrosa que montó Iván Redondo en La Moncloa. No sé quién será el heredero de todo aquello… Creo que la población en general, e incluso muchos expertos, desconocen cuál es la cantidad, el reparto de estos fondos. Existen muchísimas dudas.
¿Qué clase de controles se podrían establecer para que estos fondos europeos acaben destinados a actividades realmente productivas?
–Todo se acabará fiscalizando. Vamos a ver si realmente cumplen con los requisitos. Y esta supervisión la hará un comité de expertos en seguimientos, que está constituido ya dentro del Parlamento Europeo, y que se va a fiscalizar en cada país. Y luego tenemos a la propia Comisión Europea, que ahora está dejando un margen de tiempo para la aplicación. De momento no se quieren meter. Los famosos hombres de negro por ahora no aparecen, pero –atención a navegantes– dentro de un año aparecerán.
Recuerdo cómo se dan los fondos. Primero hay que invertir el dinero propio en la creación de los proyectos. Y luego los fondos vienen, una vez confirmado que ese proyecto reúne todos los requisitos. Lo que están utilizando ahora son las subvenciones que están dando Europa ‘a fondo perdido’, aunque no hay nada a fondo perdido... Aquí es donde puede generarse el mal uso y en lo que hay que estar especialmente vigilantes.
Cambiando de tercio. El suministro energético no está comunitarizado. ¿Hace falta más eficacia en la producción nacional o una super-nacionalización, o ambas cosas?
–Estamos ante un problema evidente cuando la mitad norte de Europa depende del gas ruso, y la mitad sur depende del gas argelino, pero no pasa a Europa porque Francia no ha colaborado con España para realizar la transmisión de tuberías y de todo lo necesario para transportar ese gas que llega a España.
Hace falta mucha mayor coordinación. Europa es un continente dependiente energéticamente. Lo sabemos todos. No podemos seguir dependiendo de países inestables como Rusia, con un régimen como el de Putin. En la Unión Europea somos una democracia y estamos en estos momentos en peligro ante amenazas de potencias que no solo manejan la energía, sino que tampoco les gusta nuestro sistema democrático de valores y que, además, están actuando en campañas de desinformación. Véase lo que sucedió en Cataluña el uno de octubre.

No podemos seguir dependiendo de países inestables como Rusia, con un régimen como el de Putin

Entonces, ¿cómo puede España vencer las resistencias que permitan una mayor conexión energética española con el resto de la Unión?
–Conectamos con lo que decía hace unos momentos. Si Sánchez tuviera realmente esa influencia, esa capacidad negociadora sobre aspectos energéticos, por ejemplo, con Macron, las conexiones energéticas de España con Francia aliviarán todo el peso en la distribución de gas en gran parte de Europa, además de la excesiva dependencia de Rusia. Pero no hay tal capacidad de influir en el Gobierno francés. Estos son detalles que poco a poco suman. Esa falta de atención. Esa falta de presencia termina por generar serios problemas.
De hecho, está mejor conexión debería de pasar por un túnel europeo que atraviese los Pirineos, según tradicional demanda del gobierno autonómico de Aragón y de España en su conjunto.
–Le toca actuar al Gobierno de España, porque estamos ante el Gobierno francés. No es el gobierno de Aragón, que entiendo perfectamente, porque es normal y lógico. Es el Gobierno de España el que tiene que estar, no ya negociando, sino imponiendo los términos sobre una cuestión que es fundamental, a nivel energético y de comunicaciones de España, y que tanto beneficio nos daría. Túneles de transporte, por ejemplo, especialmente en los trenes, y mayor capacidad de transporte de mercancías.
¡Son tantos los beneficios que se podrían sacar de esto!... Lo único que hace falta es que el Presidente del Gobierno de España se imponga ya, de una vez, en un Consejo Europeo ante el Presidente francés y diga: ¡Hasta aquí hemos llegado con este aislamiento, de comunicaciones y energético, al que nos han sometido en las últimas décadas!

Hace falta que el Presidente de España se imponga ya, de una vez, en un Consejo Europeo ante el Presidente francés y diga: ¡Hasta aquí hemos llegado con este aislamiento!

Demos un salto ahora al terreno cultural. España es una cultura conocidísima, y esto es un hecho que nos ha deparado grandes beneficios en todos los órdenes. Aun así, cómo podríamos hacer para multiplicar aún más nuestra presencia cultural en Europa?
–Creo que, sobre todo, animando la iniciativa privada en este sentido. No veo que la iniciativa pública, tan en boga desde los años 80, realmente contribuya a ello. Creo que hay que fomentar la iniciativa privada en defensa de la cultura, no solo dentro de España, sino también en el exterior.
¿Qué países son ahora mismo los virtuosos y los rezagados en Europa?
–Esto cambia cada equis tiempo… Hace tiempo Alemania no era un país virtuoso. Schröder realizó las reformas necesarias y Merkel ha gestionado un país gracias a esas reformas, porque se hicieron las reformas. Aquí, el Presidente Rajoy hizo unas reformas tendentes a acabar con el desastre económico y fiscal que nos había dejado Zapatero, pero no le dio tiempo a producir las grandes reformas que este país necesita y que, por supuesto, Sánchez no está cometiendo, y estas reformas Bruselas las está empezando a exigir ya.
Botón de muestra, por ejemplo, el campo judicial, del que hablamos antes. Bruselas es totalmente favorable a volver a un sistema de elección de jueces independiente, donde, de los doce, ocho puedan ser elegidos libremente. Estas son reformas que ya se están pidiendo desde hace tiempo y que tarde o temprano tendrán que ocurrir. Sobre todo, porque los fondos, los famosos Next Generation, vienen unidos a una serie de condicionamientos de reformas que los últimos anuncios –no sé si son globos sonda, o fantasías sobre el aumento de subvenciones para los jóvenes sin ningún tipo de requisito…– no creo que llamen la atención positivamente desde Bruselas.
En todo caso, Podemos, el principal socio de Gobierno de Sánchez, rechaza la propuesta del PP de reformar el sistema de elección del CGPJ, planteando que la elección de este órgano se haga desde el Congreso.
–La postura de Podemos pertenece a un ciclo con el que pretende poder en una tesitura al Gobierno de Sánchez. La Comisión Europea, al igual que con la reforma laboral, en este caso con el CGPJ, pretende que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haga las trasformaciones necesarias. Este tema la Comisión lo tiene clarísimo, y así se lo ha transmitido a Sánchez y al Congreso de los Diputados. De hecho, la reforma del CGPJ, como decía antes, es uno de los requisitos previos para que España reciba los fondos europeos, que están monitorizados. Así pues, Sánchez tendrá que elegir, como en su día eligieron los Gobierno de Aznar y de Rajoy. Ellos, en su caso, eligiendo lo mejor para los españoles.
Antonio López-Istúriz conociendo, en compañía de Bieito Rubido, la redacción

Antonio López-Istúriz conociendo en compañía de Bieito Rubido la redacciónPaula Argüelles

En ocasiones, la Unión Europa con estas exigencias parece una institutriz o el malo de la película.
–Aquí hay que poner algo en claro. La Comisión Europea no es el malo de la película. Sus directrices tienen intención y efectos positivos. Buscan sanear, en este caso nuestro sistema judicial. Como también pretende sanear nuestro sistema laboral para que haya más y mejores puestos de trabajo. Estas peticiones, que la Comisión también formula a otros países europeos en forma de requerimientos, van asociadas a los fondos de recuperación.

La Comisión Europea no es el malo de la película. Sus directrices tienen intención y efectos positivos. Bruselas está intentando salvar la economía española

Pedro Sánchez, de continuar por la línea que ha tomado, pone en peligro la relación de España con Europa. En cualquier caso, tarde o temprano tendrá que elegir. Una de dos. O hace las reformas necesarias para el progreso de la economía y de la justicia española, o hace caso a sus socios de Gobierno, empezando por su vicepresidenta, Yolanda Díaz, que milita donde milita.
¿Qué intenta Bruselas?
–Bruselas está intentando salvar la economía española. Al euro le conviene. A Europa misma le conviene. Bruselas tiene que llamar constantemente la atención sobre este tipo de errores, ideas fantasiosas, gastos injustificados… Pero Sánchez se escuda. Como ya hizo con el tema del IVA de las mascarillas o el IVA eléctrico, intentando zafarse diciendo que la culpa es de Bruselas. Nunca antes ningún Presidente del Gobierno, ni Rajoy, ni Aznar, ni —tengo que reconocerlo— Zapatero culpó a Bruselas de las políticas internas españolas.
Llama mucho la atención que ningún Gobierno antes en España, donde hay un tradicional consenso sobre las políticas europeas, se haya dedicado a echar valores fuera hacia Bruselas. Esto es muy malo. Lo he visto en otros gobiernos en Europa y eso al final es muy malo.

Echar valores fuera, hacia Bruselas, es muy malo

Sánchez ha atribuido el éxito de la vacunación en España. ¿Cree que tiene razón?
–Por supuesto que no. Nadie tiene aquí el éxito de esta cuestión. Es un éxito europeo. Fue Europa la que puso a trabajar a todas las industrias –por cierto, más del 50 % de las empresas que han trabajado en la creación de estas vacunas son empresas europeas–; fue Europa la que garantizó la distribución. Mientras Europa decía que había que esperar a la primavera, Sánchez y sus acólitos se dedicaban a anunciar en invierno que la vacuna iba a venir en enero, creando una ansiedad sobre las vacunas totalmente injustificada, puesto que la Comisión Europa había avisado que llegarían a partir de marzo, como así ocurrió. La Comisión siempre ha dicho lo que había. Sin embargo, igual que hace siempre con sus anuncios estrambóticos, el año pasado, en noviembre, Pedro Sánchez anunciaba que las vacunas estaban al caer.
¿Al final quien ha hecho la distribución? Las comunidades autónomas. Lo único que ha hecho el Gobierno de España es poner el cartelito Gobierno de España en unas cajas que venían de fuera y que han distribuido las comunidades autónomas.
Menos campañita y más acción. Ahora, lo que toca, sobre todo, es dar información a la población. De aquellos Alo, Presidente que tuvimos hace unos meses hemos pasado a cero información. La gente requiere información, y quiere que haya un Gobierno que le cuente exactamente qué es lo que está pasando. ¿Es necesaria una tercera vacuna, o no? ¿Qué dicen las autoridades sanitarias europeas? No están contando nada de todo esto. Por ahora su gestión es negativa.
Gran parte de su carrera política la ha desarrollado en Europa. ¿Nunca le ha tentado la política española?
–Estuve cinco años en el corazón de la política española siendo asistente personal del Presidente del Gobierno, don José María Aznar. Para mí fue un privilegio ver y escuchar la confección de un Gobierno; la acción de un Gobierno desde el corazón del mismo.
Estoy involucrado en la política nacional española. Participo siempre en nuestros grandes eventos allá donde se me pide, y no solo en mi partido, sino también a nivel económico y social. Como suelo decir, perdonando la expresión, pregonando la buena nueva europea. Es a lo que me dedico durante todos estos años por los pueblos y ciudades de España.
Me fui voluntariamente a Bruselas. Cuando tomé esa decisión, en el año 2002, podía haber entrado en política nacional. Después de haber estado con el Presidente del Gobierno, podía haber seguido una carrera nacional, pero elegí Bruselas, la política europea. En aquel momento era muy desconocida, pero a raíz de las distintas crisis, la Unión Europea ha sido más conocida por los ciudadanos.
Animo a más políticos españoles a que se pongan las pilas. Denoto también mucho desconocimiento a nivel general sobre la Unión Europea en este país. Y creo que ya es necesario que todos aprendamos mucho más sobre esta cuestión. Europa no es algo lejano. Somos parte de Europa. Se están tomando decisiones por nosotros. Y lo que abogaba antes, y hace poco lo hablaba con el Presidente Casado, es que cuando estás en la cabeza puedes imponer a un Presidente francés una negociación equilibrada sobre conexiones transfronterizas energéticas y de comunicación. Si no estás en esa cabeza, si estás en ese famoso corazón del que hablaba Zapatero, entonces no hay esas conexiones. Este es el gran problema. Las negociaciones en Bruselas no son de guante blanco.

Entre mis compañeros políticos existe la creencia de que la política a nivel local, autonómico o nacional es mucho más dura que la política de Bruselas… Las negociaciones en Bruselas no son de guante blanco

Entre mis compañeros políticos hay siempre la creencia de que la política a nivel local, autonómico o nacional es mucho más dura que la política de Bruselas… Tengo una noticia: el 60% de su tiempo es para transponer normativa europea, que afectan a todos. Mi llamamiento es a toda la clase política española para que vaya tomando conciencia y se aprenda mucho más sobre las cuestiones europeas. Creo que es muy importante para todos nosotros y es el futuro, sin duda. La Unión Europa está para quedarse. Va a seguir, a pesar de los anuncios apocalípticos que cada equis meses tenemos. Llevamos así 70 años.
¿La Unión Europea resulta necesaria?
Las imágenes que estamos viendo ahora, las consecuencias que se empiezan a palpar en el Reino Unido, nos indican claramente de qué nos estamos salvando formando parte de esta Unión Europea. Aconsejo mayor dedicación, y no solo en los partidos políticos, sino también a empresas, a instituciones oficiales, donde los departamentos dedicados a asuntos europeos siguen siendo mínimos, siguen siendo la ‘María’ en muchas instituciones financieras y departamentos. Esto es un error. En muchos países europeos no veo que sea así. Noto ahora cada vez mayor presencia de empresas e instituciones españolas en Bruselas, pero vamos con cierto retraso.
¿Quién cree que obtendría más votos por el PP en unas elecciones generales: Pablo Casado, su actual líder, o Isabel Díaz Ayuso?
–Conozco a ambos desde hace años. Conozco su amistad y trabajo en común. Conozco los buenos y malos momentos que ambos han compartido durante muchos años. Yo los he vivido también con ellos, en el Partido Popular de Madrid. Todos empezamos en Nuevas Generaciones, por cierto. Por edad era un poco mayor que ellos, pero nos conocemos desde esa época. Creo que todos, juntos, vamos a conseguir que al final haya un Gobierno del Partido Popular de Pablo Casado a nivel nacional, que dé la vuelta a la situación que tiene este país, que es insostenible.
Esto lo que nos están pidiendo a gritos muchos ciudadanos españoles, en particular los afiliados del Partido Popular. Sé que Isabel Díaz Ayuso lo tiene muy claro. Sé que Pablo Casado lo tiene muy claro. Se vio claramente en la pasada convención del PP. Esa imagen exterior yo la confirmo a nivel interior. Ahora ya hay un equipo decidido a tomar las riendas del Gobierno de este país, y devolver el prestigio de este país, que es lo que a mí me interesa indudablemente, y que es a lo que me dedico a nivel europeo e internacional. 
Antonio López-Istúriz durante la entrevista en El Debate

Antonio López-Istúriz durante la entrevista en El DebatePaula Argüelles