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Declaraciones de Iligo Errejón a la puerta de los juzgados

Declaraciones de Íñigo Errejón a la puerta de los juzgados

Errejón: «Elisa y yo nos besamos como dos personas que buscan cama: ella estaba activa»

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Para Iñigo Errejón la razón de que Elisa Moulía le denunciase está clara: «En mi dimisión tengo un linchamiento mediático, ella se sube a esa ola, porque tiene repercusión y obtiene beneficios». Se refiere a los económicos y a los réditos que obtienen sus palabras en los medios de comunicación.

«Chateo con Elisa desde agosto de 2019 por Instagram. Hay un cierto tonteo que se va incrementando. Luego cambiamos a Telegram porque se autodestruye. Ahí tenemos conversaciones subidas de tono. Yo no sabía si estaba casada. Empezamos a chatear para quedar».

Al final se citan: «Ella quería tener una relación conmigo. Quedamos en un bar. Tomamos dos botellines cada uno. Estábamos sentados uno frente a otro. Ella me invitó a una fiesta por cortesía. No me apetecía ir porque soy conocido, las preguntas y eso». Sin embargo Errejón acaba en una fiesta de unos amigos de Elisa Moulia a los que él no conoce.

Pidieron un taxi y se fueron: «No puse condiciones, lo único es que no conocía a nadie y no quería que se alejase. Le dije que no se fuese de un radio más de 20 metros porque no conocía a nadie. Entramos en el ascensor. Estábamos todo el rato tontenado. La besé y luego nos besamos los dos».

Los dos entraron en la fiesta. Los amigos de Elisa «fueron muy amables. Ella no estaba ebria. Sabía perfectamente lo que hacía. No soy de bailar, así que estuve hablando con unos y con otros. Habría unas diez personas. Es falso que ella estuviese bailando con un amigo, él llegase y se la llevara de forma violenta. Lo que ocurrió es que estábamos en la cocina, nos íbamos a besar».

Entonces le coge de la mano y van a una habitación. «No recuerdo que hubiese ningún pestillo. Nos fuimos a besarnos mutuamente. Acabamos tumbados en la cama como dos personas que buscan cama. No recuerdo cuánto tiempo estuvimos, pero no saque el pene. Le toque el culo y los pechos. Fue un magreo preliminar pero no íbamos a tener sexo allí. Paramos porque no éramos dos adolescentes en cama ajena. Ella tuvo un comportamiento activo».

Salieron de la habitación y Errejón le dijo a Elisa: «Si te quieres quedar mucho más yo me voy te quedas, si te quieres venir conmigo esperamos un rato y nos vamos». Según el expolítico acordaron media hora más en la fiesta. Pasó el tiempo y se despidieron de todos y cogieron un taxi juntos.

En el trayecto no recuerdo ninguna llamada pero sé que ella me dijo que su hija tenía mucha fiebre. «Yo le pregunté qué quería hacer. Le ofrecí llevarla a casa y vernos otro día». Al final acabaron en casa de Errejón. «Al entrar puse música, tomamos unas cervezas y nos volvimos a besar en el sofá. Ella se empezó a agobiar por su hija así que paramos y pedimos un taxi. Me dijo que ya me contaría cómo estaba la niña. Eso fue todo».

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