Santos Cerdán
El perfil
Don Santos, de la Memoria a la mordida
Que el número dos del partido que gobernaba España tuviera una visa pagada por una empresa que canalizaba los contratos públicos que adjudicaba el Gobierno de España a Acciona resultaba y resulta estupefaciente
Cinco meses durmiendo en una litera de Soto del Real dan para mucho, incluso para que Santos Cerdán León (Milagro, Navarra, 55 años) haya recordado cómo solo dos días después de que Pedro Sánchez se impusiera en las primarias y recuperara el poder en el PSOE, en mayo de 2017, cenaba en el restaurante La Paloma, de Madrid, con el empresario Antxón Alonso, el que le presentaría después a Otegi, para hablar del proyecto de una mina de oro en Sangüesa, Navarra. Tan solo seis días después de la velada, Acciona (hoy investigada por el Supremo) sellaba un contrato con la firma Servinabar, la empresa tapadera de la que el exdirigente socialista poseía un 45 %, que sigue negando. El proyecto se desbloqueó en cuanto José Luis Ábalos llegó al Ministerio de Transportes. Fue el primer encuentro en el que Cerdán se implicó personalmente en las gestiones de la trama.
El socialista ha recuperado la libertad por orden del Tribunal Supremo reprochando, a su salida, que «hay muchas manipulaciones de los dos informes sobre mí». Más delgado y temeroso de que, a su pesar, volverá a la trena para pasar una larga temporada, la mano derecha de Pedro Sánchez salió de Soto con su abogado, un letrado de los bajos fondos socialistas, Jacobo Teijelo, de la factoría de Leire Díez. Toda una declaración de intenciones. Eso sí, el Supremo está convencido de que ya no puede destruir pruebas porque las que obran en poder de la UCO son tan demoledoras que no dependen de su voluntad: apuntalan que el que fuera secretario de Organización del PSOE (2021-2025) estaba a la cabeza de una red de corrupción desde la que se cobraban mordidas, se adjudicaba a cambio de comisiones, se contrataba sospechosamente, se pagaban pisos familiares y se sufragaban gastos en muebles, restaurantes y viajes.
El magistrado Puente ha autorizado la reunificación familiar de los Cerdán-Muñoz, así que Santos y Paqui ya están en el pueblo natal del político, Milagro, adonde llegaron el jueves para evitar que su única hija sea perseguida por la prensa en sus encuentros con su padre, al que no veía desde hace casi medio año. Desde ese 30 de junio, día en el que uno de los integrantes de la banda del Peugeot, que paseó a Sánchez por media España, engrosaba la población reclusa española. La familia perdió entonces no solo al patriarca, sino el ático de la madrileña calle de Hilarión Eslava, cuya mensualidad de 3.000 euros pagaba Servinabar. Antes, había desembolsado 7.200 por otra casa de la familia en la calle del Cardenal Cisneros. Una Visa Negocios de esa compañía era disfrutada por el matrimonio para sus gastos domésticos, que no eran tan austeros como presumían sus compañeros en Ferraz para justificar su estupor cuando terminó entre rejas. Curiosamente, esa tarjeta dejó de usarse el 18 de febrero, un día antes de que Koldo fuera detenido.
Esta pareja «tan contenida en los gastos», cuando el marido llevaba ya dos años en la planta noble de Ferraz, se fue de viaje a Tenerife, el 16 de agosto de 2023, acompañado por su hija. Ya en el aeropuerto gastaron en restaurantes y en el Duty Free: todo pagado por Servinabar, la de las mordidas. También sufragó, según la UCO, esa portentosa tarjeta de crédito el hotel de Costa Adeje. Que el número dos del partido que gobernaba España tuviera una visa pagada por una empresa que canalizaba los contratos públicos que adjudicaba el Gobierno de España a Acciona resultaba y resulta estupefaciente. Y todo esto ocurría mientras, según asegura Moncloa, el capitán del Peugeot no se enteraba. Tanto que no solo le colocó como sustituto de Ábalos, sino que le ratificó en el puesto en el Congreso de Sevilla en diciembre de 2024 ante los aplausos a rabiar de toda la grey socialista. Por entonces, Aldama ya había denunciado que Santos, vía Koldo, cobró 15.000 euros en un bar de Ferraz por una adjudicación. El comisionista detalló que abonó ese dinero para disculparse ante Cerdán por haber frustrado una operación de una empresa amiga: era una manera de compensarle por haber abortado el «cupo vasco», territorio y sector reservado al socialista. Es decir, la contratación pública estaba parcelada y al jefe de cocinas de Ferraz le correspondía la zona norte. Saber todo eso de nada sirvió. Sánchez y los suyos lo circunscribían a que eran difamaciones de la fachosfera.
Cuando todo eso pasaba en los telediarios, allí donde viajaba la familia, la visa con dinero público ardía. El Corte Inglés de Princesa le vendió a Francisca muchos muebles de la vivienda, abonados con comisiones. Y como la familia que permanece unida es más fuerte, el informe policial detalla que se puso un sueldo a la hermana del reo, Belén Cerdán, al cuñado, Antonio Muñoz Cano, y a su propia mujer. La UCO sostiene que pudieron ser contrataciones simuladas. Los hermanos Santos y Belén se han reunido este fin de semana en Milagro para hablar del panorama judicial que les espera. Y el hombre de la familia tendrá que ir pensando asimismo en lo que le va a contar al Senado cuando, en diciembre, acuda a la comisión de investigación a la que le ha convocado el PP.
Con la trama a toda máquina, Cerdán pagó al contado el 70 % de un coche todoterreno y su cuenta corriente aumentó considerablemente, según consta en la declaración de bienes del que fuera número 2 socialista. Santi –para los amigos– realizó una reforma integral en su casa natal navarra, donde hoy se refugia. Quizá todo fue un milagro de su economía familiar. Lo que fue un milagro es que se dedicara a la política porque su ramplona formación académica le predispuso a engrosar la lista de fontaneros multiusos de Pedro Sánchez. Técnico en FP, es hijo de los tiempos líquidos en los que vivimos. Lleva atado al presupuesto público desde que abandonara su profesión de mantenimiento de empresas como Iberfruta o Bonduelle. Hace 30 años recaló en el PSN como concejal de Milagro hasta que en 2011 accedió al Parlamento foral. Seis años después fue nombrado secretario de Coordinación Territorial del PSOE y su carrera en la sombra dio un salto cuantitativo. Su peculio también.
Dispuesto siempre a mancharse hasta los codos en nombre de su jefe, está especializado en humillar a la democracia española ante los facinerosos de la política; él encargó a los proetarras la ley de memoria democrática. De la memoria a la mordida. A él se debe la normalización de Bildu desde su experiencia navarra, donde ya usó la brocha gorda para blanquear a los proetarras. No le costó convencer a Pedro Sánchez de la necesidad de convertir en aliados estratégicos a los herederos de ETA, traspasando la línea roja que para los socialistas vascos siempre había supuesto el partido de Arnaldo Otegi. En el verano de 2023, su hito fue pringarse para que su líder fuera investido presidente, prestándose a una foto con el prófugo de la justicia, Carles Puigdemont, en su despacho de Bruselas, ante la imagen de una urna ilegal del 1 de octubre de 2017.
Reunión en Bruselas de Carles Puigdemont y Santos Cerdán
A Cerdán se debe que Koldo entrara en la vida de Pedro y José Luis, puesto que el portero de discotecas era su amigo de correrías de los tiempos navarros. Y a Cerdán se debe hoy el más tenebroso lienzo del socialismo español. Con permiso de Álvaro, Ábalos, Azagra y Begoña.