El Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en una imagen de archivo
Albares apunta a la necesidad de un «ejército europeo» y evitar la «dependencia de terceros» en materia de Defensa
El ministro de Exteriores descartaba la salida de EE.UU. de la OTAN, a la vez que llamaba a Europa a asumir «su propia fuerza»
Remarcando la importancia de la ONU, aludía a que debe «actualizar su funcionamiento»
El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares ha afirmado que la defensa de Europa debe disponer de medios propios de disuasión «sin depender de terceros», abogando en última instancia por la creación de «un ejército europeo».
Consideraba que la intervención de EE.UU. en Venezuela y su ofensiva por Groenlandia conducen a «un intento de cambio de las reglas del orden internacional», por lo que el viejo continente debe asumir «su propia fuerza», reafirmando sus principios, no permitir los conflictos en su territorio sin usar «la coerción como una herramienta de política exterior».
Asimismo, reafirmaba el apoyo de España a Ucrania, así como el respeto a su soberanía e integridad territorial. «La única amenaza para Ucrania y para la seguridad de Europa son precisamente las tropas rusas en Ucrania. Ni Ucrania, ni la UE, ni la OTAN han sido nunca una amenaza para Rusia», agregaba durante una entrevista en Efe.
Trump trae «otros postulados»
El titular de Exteriores lamentaba que «tras décadas de una alianza sólida» entre EE.UU. y la Unión Europea, el presidente norteamericano Donald Trump tenga «otros postulados» ante los que no cabe la «resignación» de Europa. Acusaba a que quienes pretenden socavar el orden internacional son los mismos que «quieren desmoronar el proyecto europeo», así como «debilitar» a la UE y «resquebrajar la democracia».
Albares reiteraba que «la gran esperanza» para la mayoría de los pobladores del planeta «es Europa», mencionando que es la única que puede convertir su potencia económica y política y «sentarse con fuerza en la mesa de los grandes poderes».
En la entrevista no entraba a valorar las pretensiones de EE.UU. sobre la anexión de Groenlandia —bajo soberanía de Dinamarca—, a la vez que descartaba una ruptura de la potencia norteamericana con la OTAN. Así, señalaba a los daneses y groenlandeses como los únicos dueños de su integridad territorial y soberanía.
Por otro lado, decía que la ONU debe «actualizar su funcionamiento», advirtiendo que sus funciones son «más necesarios que nunca». «Hay que adaptar quién se sienta en la mesa, pero nunca los objetivos ni las reglas del juego», profundizaba, en referencia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas —conformado por China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia como miembros permanentes—.