El Papa León XIV, junto al ministro José Manuel Albares
La politización por bandera
Sánchez empieza a utilizar la visita del Papa en su propio beneficio a un mes de su llegada
El Gobierno subraya que será «una oportunidad única para que nuestro país siga mostrando al mundo su sólido compromiso democrático con la paz, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos»
El Gobierno quiere aprovechar la visita del Papa a España en beneficio de la acción política de Pedro Sánchez; tanto de la regularización masiva de inmigrantes aprobada unilateralmente mediante decreto ley -sin pasar por el Congreso-, como de su cruzada internacional en contra de la ofensiva de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, ahora en Irán y antes en Gaza.
En la Moncloa ya se han puesto a la tarea. Una vez que la Conferencia Episcopal ha desgranado este miércoles la agenda de León XIV en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, la Moncloa ha enviado un comunicado en el que afirma que el Ejecutivo «celebra» este viaje «como un hito que refuerza los valores compartidos de convivencia, solidaridad y diálogo. Asimismo, destaca que el Gobierno lleva «meses» trabajando para garantizar «las condiciones de seguridad y el perfecto desarrollo de los actos», en colaboración con las «instituciones implicadas» -a las que no cita-.
En su comunicado, el Ejecutivo subraya que este viaje «será una oportunidad única para que nuestro país siga mostrando al mundo su sólido compromiso democrático con la paz, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos»; que son los tres ejes del discurso en política exterior que viene desplegando Sánchez frente a lo que llama «acciones unilaterales» de los gobiernos de Estados Unidos e Israel.
«En un contexto internacional marcado por la guerra, el odio y la exclusión, el Gobierno destaca el mensaje del Papa en defensa de los valores humanistas del diálogo, la solidaridad y la convivencia», prosigue el Ejecutivo.
Como contó El Debate el lunes, el Gobierno incluso está tratando cambiar el relato de la visita del Santo Padre, así como de las relaciones del Gobierno socialista con la Iglesia. Ese día, el ministro de Asuntos Exteriores viajó a la Ciudad del Vaticano para reunirse con el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, monseñor Paul Richard Gallagher.
Allí, José Manuel Albares anunció que había entregado al Papa una invitación de Pedro Sánchez para que visite España el próximo mes, cuando, en realidad, fue el Rey quien invitó a León XIV en tres ocasiones: dos por carta y la tercera en persona, en la audiencia que el Papa concedió a los Reyes Felipe y Letizia en el Vaticano el pasado 20 de marzo.
Fuentes diplomáticas consultadas por este periódico explicaron que cuando se trata de una visita de Estado, como lo es en este caso, lo habitual es que sea el Rey quien invite al mandatario en cuestión. Después el presidente puede enviar un mensaje de cortesía, pero que en ningún caso consiste en otra invitación oficial.
El Sumo Pontífice se reunirá con los Reyes el mismo día de su llegada, el sábado 6 de junio. Con Pedro Sánchez lo hará el lunes 8, en la sede de la Nunciatura Apostólica, antes de pronunciar un discurso en las Cortes que será histórico, puesto que se trata de la primera vez que un Papa habla en el Parlamento español, en una sesión conjunta de ambas cámaras.