La portavoz adjunta de Sumar en el Congreso y miembro de Comuns, Aina Vidal, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun
El PP y Vox no consiguen frenar la reforma para despenalizar las injurias al Rey y las ofensas religiosas
Ambos partidos presentaron enmiendas a la totalidad a la reforma de ley registrada por Sumar. Sin embargo, los socios de Sánchez las han rechazado
El Congreso ha rechazado este martes las enmiendas a la totalidad que habían presentado PP y Vox con las que pretendían frenar una reforma del Código Penal promovida por Sumar que persigue eliminar los llamados delitos de opinión, entre ellos las injurias a la Corona, las ofensas a los sentimientos religiosos y los ultrajes a los símbolos nacionales.
Se trata de la primera proposición de ley que la formación de Yolanda Díaz llevó al Pleno en esta legislatura. Se tomó en consideración en diciembre de 2023 y desde entonces fue encadenando prórrogas en el plazo de enmiendas hasta que, el pasado mes de junio, PSOE y Sumar pactaron acelerar su tramitación y solicitaron habilitar julio para iniciar el debate sobre la redacción de la reforma.
Sin embargo, PP y Vox registraron sendas enmiendas de totalidad con texto alternativo para mantener intacto el Código Penal de 1995, conservando los tipos penales e incluso incrementándolos. La del PP ha contado con 171 síes y 178 noes, la de Vox solo el sí de sus 33 diputados, 179 noes y 138 abstenciones.
Los populares, así lo ha trasladado Cayetana Álvarez de Toledo, sostienen que esta reforma legal pretende «desarmar» al Estado para que los ministros puedan injuriar a los jueces, para que sus socios puedan atacar al Rey y para que sus «amigos» puedan homenajear a ETA ante los ojos de sus víctimas.
En la misma línea, desde Vox, el diputado Manuel Mariscal ha censurado también la propuesta de Sumar que lo que persigue, a su juicio, es que salga «gratis» insultar a España y humillar a los católicos o las víctimas del terrorismo de ETA. «En España el escarnio sale gratis», ha resumido.
Por ello, en su enmienda de totalidad planteaba endurecer las sanciones por ofensas a los símbolos nacionales y una pena accesoria de pérdida de la nacionalidad española para quienes cometan estos delitos tras haberla obtenido por nacionalización. Sin embargo, tanto el texto del PP como el de Vox se han topado con el rechazo del PSOE, Sumar y sus habituales socios parlamentarios.
Desde el PSOE, el diputado Artemi Rallo ha recalcado que este martes no se debate ni la forma de la Jefatura del Estado ni la protección de creencias religiosas sino sobre la necesidad de fortalecer la libertad de expresión y alinearlo con los estándares internacionales, al tiempo que ha confirmado el compromiso constitucional de su partido y su defensa de «todas» las institucionales.
En la misma línea se han manifestado el grueso de los partidos socios del Gobierno, que han llamado a luchar contra los postulados del PP y Vox en materia de libertad de expresión y han dicho que respaldan la reforma de un Código Penal que es, según han dicho, de los más severos de Europa.
Además, el PSOE ha sostenido que mantendrá el delito de enaltecimiento al terrorismo en las enmiendas parciales que los grupos presentarán para ser discutidas primero en ponencia y luego en la Comisión de Justicia. Al tratarse de una reforma del Código Penal, una ley orgánica, será necesaria la mayoría absoluta del Pleno para que salga adelante.