El Rey y la Princesa de Asturias tratan de reconfortar a la Reina Sofía en el funeral por su hermana
Casa Real Los cariñosos gestos del Rey y la Princesa Leonor con la Reina Sofía en el funeral de su hermana
Irene Urdangarin tampoco ha podido contener las lágrimas
La Reina Sofía ha vivido este lunes uno de los momentos más duros de su vida al despedirse de su única hermana, la Princesa Irene de Grecia, cuyos restos mortales han recibido sepultura en el cementerio de Tatoi. En el funeral oficiado antes en la Catedral Metropolitana de Atenas Doña Sofía no ha podido contener las lágrimas, y ha sido reconfortada por su hijo, el Rey, que le apretaba la mano izquierda con fuerza, y por su nieta la Princesa de Asturias, que le sostenía la derecha.
La Princesa de Asturias consuela a su abuela, Doña Sofía, en el funeral de la Princesa Irene
Irene Urdangarin no pudo contener las lágrimas en el funeral de la Princesa Irene de Grecia
Otra de las nietas de Doña Sofía, Irene Urdangarin, tampoco ha podido contener las lágrimas a la salida del templo. Irene y Victoria de Marichalar han sido las responsables de trasladar detrás del féretro los cojines con las condecoraciones que han acompañado los restos mortales de Doña Irene durante la ceremonia religiosa.
Y ha sido en ese momento, al salir de la catedral, cuando la hija de la Infanta Cristina no ha podido contener las lágrimas por el fallecimiento de su tía abuela, a la que debe su nombre.