Vinos de Champions
Cinco vinos para disfrutar con pasión de la final de la Champions League
El vino y el fútbol no son dos mundos tan diferentes como podrían parecer
El día más esperado por los apasionados del fútbol ha llegado: la final de la Champions League. Es el momento de unirnos y disfrutar de cada segundo de emoción, mientras nuestro equipo favorito o el rival de siempre se disputan el título más codiciado de la temporada. En ambos casos lo mejor es disfrutar del partido y vivir este momento con una copa de vino en la mano.
El vino y el fútbol no son dos mundos tan diferentes como podrían parecer. Ambos tienen la capacidad de transportarnos a otro lugar, de despertar emociones y crear recuerdos inolvidables. La cerveza y los refrescos parece que acompañan mejor este tipo de eventos en los que nos acabamos reuniendo con familiares, amigos y conocidos.
Si nos atrevemos a dejar de lado lo habitual y combinar la pasión del fútbol con los sabores del vino, pueden elevar la experiencia a un nivel completamente nuevo. Para aquellos que buscan disfrutar de la final de la Champions League con un buen vino, aquí presentamos cinco opciones.
El tomillo y el viento bailan, de Bodegas Carrascas
En el corazón de la tierra de Castilla se produce un vino blanco con la variedad Viognier, establecida de forma tradicional en el Ródano, el sureste francés. Señalan, en Bodegas Carrascas (El Bonillo), que es aquí «donde esta uva ha encontrado su tierra prometida». Una maduración lenta y a la vez completa por las diferencias de temperaturas entre la noche y el día en las noches de verano y con 6 meses de crianza sobre lías, producen un vino con una marca que es una evocación: El tomillo y el viento bailan.
De una variedad blanca, Viura (98%) y con pequeñísimos porcentajes de otras como Malvasía, Garnacha Blanca, Calagraño (2%), Bodegas Vivanco produce tan sólo unas 1.000 botellas de su vino blanco La Isla. El mosto lágrima obtenido, tras una maceración en frío de 8 horas y prensado, se trasiega a barricas de 500 litros de roble francés donde terminará la fermentación y permanecerá durante 12 meses. Otra parte del vino madura con sus lías en depósitos pequeños durante el mismo periodo de tiempo.
En el caso del rosado seleccionado para esta ocasión tan especial como es una final de la Champions League, me decido por uno de los rosados que más juego me han dado en las últimas semanas. Es una nueva creación de las Bodegas Rioja Vega y es su vino rosado con Tempranillo Tinto y Tempranillo Blanco. El encanto del deporte se liga al encanto de este vino. Es un rosado muy brillante y a la vez de baja tonalidad, entre rosa palo y asalmonado pálido. Los aromas perfumados en nariz dejan paso a un paso por boca suave y delicado, donde la acidez hace que el postgusto sea más agradable y largo. Convirtiéndolo en un gran placer.
Hay vinos tintos que se pueden tomar a muchas horas y en muchas ocasiones. Este es el caso del vino tinto de Toro de Flor de Vetus. Un vino vibrante y para vibrar con las emociones del partido, creando una combinación que puede convertirse en inigualable. Este vino está elaborado con vino de la finca de 20 hectáreas que rodea la bodega de Villabuena del Puente, plantadas en torno a 1990. Este vino, elaborado con 100% Tinta de Toro, te sorprenderá por la cantidad de matices en nariz entre los que destacan el regaliz y el caramelo de café. Márcale un gol a la final con este vino potente y fresco.
Bodega Pago de los Capellanes
Ganar una final de la Champions League es un sueño para todos los equipos y, a la vez, no suele estar al alcance de muchos. La suma única de muchos aspectos hace que un equipo gane este encuentro tan especial. La suma única de una elaboración que idearon Paco Rodero y Conchita Villa a partir de un mosaico de viñas viejas, una geografía singular, de suelos rojizos y geología antigua, un entorno de rica biodiversidad y un camino de ilusión, trabajo y respeto a la viticultura tradicional crean el vino Un Sueño en las Alturas 2020 de Pago de los Capellanes. Los sueños de campeón se materializan en las tierras altas del extremo sur de la Ribera del Duero, en tres pueblos al pie de la Serrezuela: Fuentenebro, Pardilla y Honrubia de la Cuesta.
En fin, una final de este torneo europeo que se desarrolla a lo largo del año puede ser para apoyar al equipo del que eres aficionado o para disfrutar simplemente de un gran espectáculo de fútbol. La emoción se comparte con todos aquellos que se reúnen para disfrutarlo y con un buen vino. Este partido nos dejará paso a la Eurocopa de este verano en Alemania. No pierdas de vista algunas recomendaciones para este verano en las próximas semanas.
Tiempo de Vinos
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