El centro del BPAS en Sandwell, Birmingham también es conocido como Glebefields Health Centre
La lucha por la Vida
Descubren en un abortorio en Reino Unido restos de fetos en un almacén
Los cuerpos se mantuvieron a temperatura ambiente hasta 15 días
durante una inspección de calidad el pasado mes de marzo, realizada por el Care Quality Comissión –una entidad independiente que regula los servicios sociales y sanitarios– descubrieron que en un centro abortista del Servicio Británico de Asesoramiento sobre el Embarazo (BPAS, por sus siglas en inglés) en Birmingham almacenaba en una cuarto, no bajo llave, restos de abortos, por lo menos durante dos semanas.
Ello va en contra de las políticas del BPAS, que estipulan que los restos han de conservarse bajo llave y en congeladores, lejos de los clientes y el público de estos centros. Según informa la BBC, los cuerpos de los no nacidos se mantuvieron a temperatura ambiente hasta 15 días.
El informe del Care Quality Comission establece que el centro «requiere mejora», ya que no se siguió lo establecido en cuanto a la recolección de los restos humanos, que debería haber sido supervisada por un miembro designado del personal.
La asociación provida del Reino Unido, Right To Life, ha elaborado una recopilación de los fallos reiterados que el servicio de calidad sanitario ha ido encontrando en los últimos años. De esta manera, en el año 2020 en un centro abortista en Londres, especializado en abortos tardíos, una inspección decretó que allí se ponía en peligro a las mujeres por incompetencia del personal y que «no todo el equipo estaba en buen estado de funcionamiento».
Anterior a esto, en 2019, un fideicomiso local del NHS (la seguridad social inglesa) en Liverpool se puso en contacto con el Care Quality Comission por su preocupación ante la frecuencia con la que acudían pacientes desde el Servicio de de Asesoramiento sobre el Embarazo (BPAS). Los inspectores encontraron seis casos de mujeres que solo en el año 2018 tuvieron que ser atendidas de urgencia por complicaciones, después de salir de esa clinica. Ese mismo año, un cirujano contratado por el mismo centro en Liverpool fue eliminado del registro médico por exponer a sus pacientes a condiciones potencialmente mortales mientras se les realizaban abortos.
Aunque durante los años, se han ido sumando a la lista todos estos acontecimientos, BPAS continúa siendo la cadena de abortos más grande del país. La portavoz de Right to Life, Catherine Robinson denuncia que «el verdadero escándalo es que sus vidas terminaron por aborto, no que se almacenen de manera inapropiada. A estos bebés no se les dio dignidad en vida; no es de extrañar que el BPAS les dé tan poca dignidad tras la muerte».