05 de julio de 2022

María San Gil es vicepresidenta de la Fundación Villacisneros

María San Gil es vicepresidenta de la Fundación VillacisnerosUSPCEU

26 de junio - Manifestación en Defensa de la Vida

María San Gil: «Hay que cuidar los nidos de las cigüeñas pero no la vida humana, y a nadie le parece incongruente»

La vicepresidenta de la Fundación Villacisneros y miembro de NEOS explica la relación entre el terrorismo y el aborto y otras cuestiones sobre la defensa de la Vida

El Partido Popular, el País Vasco y ETA ha sido lo que ha caracterizado el pasado más reciente de María San Gil. Su presente: el compromiso con las víctimas del terrorismo; que a simple vista podría no presentar relación ninguna con el aborto, pero sí la tiene; y es lo que San Gil explica, junto a otras cuestiones que giran en torno a la convocatoria del próximo domingo, 26 de junio: la Manifestación en Defensa de la Verdad y la Vida.
–¿Qué cabe esperar para el próximo 26 de junio?
–Que nos reunamos muchas personas para dejar claro que nos oponemos a la batería de medidas ideológicas con la que nos está bombardeando el Gobierno. Somos muchas las asociaciones, colectivos, fundaciones… que nos estamos movilizando y seguro que sorprendemos a más de uno cuando nos vea manifestándonos por defender nuestros valores. Ha llegado el momento de que todos nos unamos para que se nos oiga. No vale de nada quejarnos desde nuestras casas. Animo a quienes nos lean que se sumen a nosotros, que puedan decir más tarde: yo estuve allí para defender la vida y los valores que defienden la dignidad de las personas.

La nueva ley sobre el aborto es sin duda la gota que colma el vasoMaría San GIl, expresidenta del PP del País Vasco

–¿Por qué una manifestación a favor de la Vida y la Verdad? Y ¿por qué ahora y no el mes pasado o el que viene?
–A favor de la Vida y la Verdad porque el Gobierno está impulsando leyes que atentan contra ambas. Está favoreciendo el aborto y la eutanasia que es, por decirlo en pocas palabras, solucionar mediante la muerte de seres humanos problemas complejos que pueden abordarse desde otras perspectivas más humanas, respetando la vida, apoyando a las personas cuando lo necesitan en lugar de señalar la muerte como salida fácil. Y los argumentos con los que justifica estas leyes son falsos, tanto desde el punto de vista científico, como desde la ética. Por no hablar del poco respeto a la Verdad que se observa en la nueva ley de educación o la legislación sobre ideología de género, la del solo sí es sí, etc.
¿Y por qué ahora y no en otro momento? La nueva ley sobre el aborto es sin duda la gota que colma el vaso, un detonante, una ley sacada adelante, sin esperar que el Tribunal Constitucional se haya pronunciado sobre el tema, con el marco de fondo de Macron diciendo que va a convertir el aborto en un derecho reconocido en Europa… Parece que se ha agotado el margen de maniobra y este es el momento de demostrar que somos muchos los que pensamos que todo esto es un disparate que hay que frenar ya. Esta manifestación es una oportunidad para salir de la desesperanza y la comodidad. Tenemos que movilizarnos. Basta ya de incomparecencia cultural. Tenemos la ocasión de canalizar nuestro descontento, no la desaprovechemos y acudamos en masa a la manifestación del domingo día 26. Revertir esta situación depende de todos y cada uno de nosotros, que este Gobierno nos vea y nos escuche y que el próximo sepa que vamos a seguir dando la batalla cultural desde las calles de nuestro país.
–¿Se podrá revertir la visión de que rezar e intentar ayudar a mujeres es acosar?
–Solo desde un punto de vista perverso se puede entender que rezar u ofrecer ayuda es acoso. El problema es que la ley ha sido redactada con un claro sesgo ideológico, y así se explica que se haya antepuesto ideología al respeto a derechos fundamentales como la libertad de expresión… Las mismas personas que han impulsado esta ley son las que afirmaban que no había nada malo en realizar escraches a figuras públicas en la calle (hasta que les tocó a ellos) pero al parecer la ideología es impermeable a las incoherencias.

Cuando deshumanizamos a las personas es más fácil matarlas, pesa menos sobre nuestras concienciasMaría San Gil, vicepresidenta de la Fundación Villacisneros

–En el prólogo de la obra 'Aborto Cero', se puede leer la comparación que realiza entre el terrorismo y el aborto. ¿Qué asociación existe?
–En ambos casos asistimos a un proceso de deshumanización, por el cual se decide que un colectivo no merece tener los mismos derechos que el resto de personas. En el caso de los terroristas, sus rivales, sus víctimas, no son reconocidas como iguales, no merecen los mismos derechos en la utopía que van a crear y, por tanto, no tienen derecho a vivir. En el caso del aborto, a los bebés se les transforma mediante la magia de las palabras y las fechas en fetos, y como tales no tienen el derecho más básico, el de la vida. Cuando deshumanizamos a las personas es más fácil matarlas, pesa menos sobre nuestras conciencias… Pero la deshumanización es algo puramente conceptual, la realidad es que se da muerte a un ser humano.
Lo paradójico es que, al tiempo que observamos una deshumanización de bebés humanos, observamos un proceso de humanización de animales, con más derechos y protección que aquellos… Hay que cuidar al zorro ártico o los nidos de las cigüeñas, pero no la vida humana. Y esto a nadie le parece incongruente… Por eso no podemos mirar para otro lado. Os esperamos a todos el domingo 26 a las 12:00 de la mañana.
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