Los edulcorantes se utilizan en una infinidad de productos para aportarles sabor y endulzarlos
La sustancia que llevan añadidas múltiples comidas y tiene relación directa con una pubertad precoz
Un estudio taiwanés revela que muchas de las bebidas y alimentos que consumen los niños tienen un impacto en su sistema endocrino, perjudicando su salud física y su desarrollo personal
hoy en día una gran cantidad de los productos que van desde el carro del supermercado hasta casa están provistos de componentes que les dotan de sabor endulzándolos. Y es que el uso de edulcorantes podría aumentar el riesgo de pubertad precoz en niños, especialmente en aquellos con predisposición genética, según muestra un informe realizado por investigadores de la Universidad Médica de Taipéi (Taiwán), que ha sido presentado esta misma semana en la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología en San Francisco (Estados Unidos).
En esta línea, la investigación ha plasmado, además, que muchos de los productos que comen y beben los niños no solo conllevan un desarrollo sexual prematuro, sino que también repercuten en su salud física personal.
Datos relevantes del hallazgo
Para sus resultados, se ha analizado una cohorte de 1 407 adolescentes taiwaneses, de los cuales 481 desarrollaron pubertad precoz.
Los investigadores recopilaron información mediante cuestionarios sobre consumo alimentario, análisis de orina y puntuaciones de riesgo genético basadas en 19 genes asociados a esta condición.
Su principal conductor, el doctor Yang-Ching Chen destaca diferencias claras en cuanto al género, siendo que en niños, la sucralosa mostró la asociación más consistente con la pubertad precoz central. Y, en niñas se identificó que sucralosa, glicirricina y azúcares añadidos se vinculaban a un mayor riesgo, que —en ambos casos— aumentaba con el consumo.
Alimentos a evitar
Según el estudio estos son los productos que se deben eludir:
Bebidas «light» o «zero», postres dietéticos, yogures sin azúcar, chicles sin azúcar, todo ello contiene sucralosa.Gelatinas bajas en calorías, chicles, golosinas o algunos medicamentos infantiles; llevan aspartamo.Productos horneados dietéticos, productos «sin azúcar añadido» como bebidas tienen acesulfamo de potasio en ellos.Caramelos de regaliz, infusiones o tés con raíz de regaliz y algunos suplementos naturales. Todos ellos contienen glicirricina.Alimentos que posean azúcares añadidos o refinados. Presentes en la bollería industrial, cereales azucarados, bebidas azucaradas, productos ultraprocesados.
Tal y como destaca Chen, «las conclusiones extraídas son directamente relevantes para las familias, los pediatras y las autoridades de salud pública». A lo que añadió que «los resultados sugieren que la detección del riesgo genético y la moderación del consumo de edulcorantes podrían ayudar a prevenir la pubertad precoz y sus consecuencias a largo plazo para la salud, lo que favorecería un desarrollo más saludable y pleno».