«¿Por qué unos fracasan en el amor y otros no?» es para novios y matrimonios de todas las edades
¿Por qué unos fracasan en el amor y otros no? El curso de José María Contreras para «parejas que sí funcionan»
El colaborador de El Debate José María Contreras reúne cuatro décadas acompañando relaciones en un curso online para comprender el fracaso sentimental y aprender las claves concretas que permiten construir un amor sólido y duradero
Todas las parejas atraviesan crisis, antes o después. La diferencia estriba en que hay parejas que atraviesan esos escollos y salen fortalecidas, y otras, en cambio, comienzan a alejarse desde la primera dificultad, se enredan en discusiones interminables y terminan viviendo bajo el mismo techo como dos desconocidos... hasta que la relación termina por romperse. Esa diferencia entre los que fracasan en el amor, y los que logran sostener una relación feliz, ¿es cuestión de suerte o existen unas reglas que ayudan a que el amor sobreviva al paso del tiempo?
José María Contreras, autor del Consultorio Familiar de El Debate, lleva más de 40 años escuchando, asesorando y acompañando a matrimonios, novios y personas heridas por sus relaciones afectivas. Y su conclusión contradice uno de los grandes mitos románticos de nuestro tiempo: amar no depende únicamente de encontrar a la persona adecuada, ni siquiera de lo que sintamos por ella, sino también de aprender a quererla y comprometerse a hacerlo.
Esa experiencia ha quedado reunida en el curso digital «Por qué unos fracasan y otros tienen éxito en el amor», creado para la plataforma Aula Mucha Vida.
El programa ofrece más de cinco horas de formación, distribuidas en 18 capítulos, para entender qué destruye una relación y qué hábitos permiten construir «parejas que sí funcionan».
Cuando el sentimiento no basta
La idea que vertebra todo el curso puede resultar incómoda para una cultura que, en el mejor de los casos, identifica el amor con la emoción: «El órgano del amor no es el sentimiento, es la voluntad», sostiene Contreras.
Así, el enamoramiento inicial lleva a idealizar al otro y a interpretar de manera positiva aquello que todavía se desconoce... hasta que esa intensidad disminuye y los miembros de la pareja no disponen de herramientas para sostener su unión y su propio compromiso.
Por ese motivo, el itinerario comienza con un provocador «ciclo del fracaso», en el que Contreras analiza errores frecuentes como la inmadurez emocional, la queja continua, los silencios que levantan distancias o la obsesión por ganar cada discusión.
Porque el deseo de tener siempre la razón es, según advierte, una de las «drogas» que más matrimonios destruye.
Del fracaso a un proyecto compartido
El segundo bloque propone un cambio de mirada: comprender que amar es una decisión diaria que exige compromiso, voluntad y trabajo sobre el propio carácter.
No basta con señalar los defectos del cónyuge; también es necesario reconocer qué actitudes personales están dañando la relación.
El último tramo aborda el «ciclo del éxito», con herramientas para mejorar la comunicación, pedir perdón de verdad y construir un proyecto común. Entre otros asuntos, las lecciones tratan las infidelidades emocionales, la relación con la familia política, el impacto de la pornografía y los cinco lenguajes del amor.
Para novios, matrimonios y solteros
El curso está dirigido tanto a matrimonios (sobre todo, aquellos en crisis) como a novios que preparan su futuro; pero también para solteros que desean sanar heridas antes de iniciar otra relación.
Su formato es completamente digital, permite avanzar al propio ritmo e incluye acceso indefinido, contenidos audiovisuales, resúmenes descargables y dos encuentros anuales en directo con Contreras. Todos los detalles pueden encontrarse en la web de Aula Mucha Vida.
Frente a la idea de que unas parejas reciben la suerte de envejecer juntas y otras simplemente fracasan, el curso plantea una propuesta más exigente y esperanzadora: a amar bien se puede aprender. Y pocas inversiones resultan tan decisivas como formarse para cuidar la relación sobre la que después se levanta una familia.