Stephen Álvarez trabaja en la construcción de un modelo 3D de arte rupestre en una cueva sin nombre en el sureste de Estados Unidos
Hallan en Alabama arte rupestre con las figuras más grandes descubiertas en América
Los investigadores utilizaron técnicas de modelado digital en 3D para descubrir arte rupestre antes desconocido en el techo de una cueva en el sureste de los Estados Unidos
Un grupo de arqueólogos y fotógrafos estadounidenses han descubierto en el techo de una cueva en Alabama (EE. UU.) enormes dibujos rupestres de nativos desconocidos a través del uso de fotografías de alta tecnología y la creación de un modelo 3D, según explica la entidad Archivo de Arte Antiguo, encargada de la investigación.
Los científicos del Archivo utilizaron un nuevo método denominado fotogrametría que hasta el momento, según explica el arqueólogo Jan Simek en una publicación del Archivo, se había utilizado para «crear experiencias de realidad virtual de cuevas y sitios con arte rupestre de todo el mundo», por lo que es la primera vez que se utiliza esta tecnología como herramienta de descubrimiento.
Estos dibujos representan el grupo de arte «más grande descubierto hasta ahora en América». La identidad de los autores de estas pinturas es desconocido y aseguran que no son personajes reconocibles en las historias de nativos americanos del sureste de EE. UU. registradas etnográficamente, ni en otros materiales iconográficos conocidos arqueológicamente, pero comparten temática con otras pinturas regionales conocidas, como antropomorfos vistiendo atuendos y serpientes de cascabel.
Arte rupestre indígena descubierto en el techo de una cueva del sureste. Dibujos del Dr. Jan Simek y Stephen Alvarez
La fotogrametría no solo les ha permitido descubrir las obras de arte en cuestión, sino ver también la totalidad de los grabados en el techo como una sola composición. Se piensa –indican– que «probablemente representan personajes de narraciones religiosas previamente desconocidas, probablemente del período Middle Woodland (período Silvícola o de los Bosques)», que va aproximadamente desde el año 1000 a.C. hasta el 1400 d.C o, según otras clasificaciones para el oriente de Norteamérica, hasta el contacto con los europeos en el siglo XVII d.C.
16.000 fotografías superpuestas
Para construir el modelo 3D se necesitó unir más de 16.000 fotografías superpuestas de estos dibujos de los que se sabía su existencia «pero eran tan débiles que era imposible distinguir las imágenes completas».
Es la primera vez que se utiliza la fotogrametría como herramienta de descubrimiento
Stephen Álvarez eligió la fotogrametría en lugar de otros métodos de moldeado 3D porque el entorno de trabajo, que presenta varios charcos profundos de agua, echarían a perder el material y los equipos necesarios. Además, estas pinturas se enfrentan a la abundante humedad y lluvias que degradan rápidamente la mayor parte del arte rupestre.
Alan Clesser, fotógrafo y explorador de cuevas fue el primero en detectar la existencia de obras de arte en la cueva conocida con el número 19 (número designado aleatoriamente para proteger su identidad). El grupo de expertos ha trabajado durante más de veinte años en la cueva, pero señalan que todavía queda mucho trabajo por realizar debido a las miles de imágenes que quedan por catalogar.