06 de febrero de 2023

La tumba del faraón Tutankamón en el Valle de Los Reyes en Luxor

La tumba del faraón Tutankamón, en el Valle de Los Reyes, en LuxorGtresOnline | ©RADIALPRESS

El faraón como estructura política del Antiguo Egipto, una sociedad muy supersticiosa

La nobleza tenía la protección de la diosa Maat, hija de Ra, y bajo su amparo estaba la verdad, la justicia y la armonía universal. Cualquier cambio alteraría el equilibrio creado por la diosa

La organización y estructura del Antiguo Egipto estaba basada en el Faraón, la Nobleza, los Campesinos y los Esclavos. El segmento formado por la llamada nobleza era más complejo. Esta se estructuró en el chaty, que era el primer magistrado después del faraón, cargos administrativos, militares y religiosos. Esta estructura no evolucionó ni cambió en 3.000 años. Y la razón es muy sencilla. La nobleza tenía la protección de la diosa Maat, hija de Ra. Bajo el amparo de esta diosa estaba la verdad, la justicia y la armonía universal. Por lo tanto, cualquier cambio alteraría el equilibrio creado por la diosa Maat. Y ese es el motivo por el cual se mantuvo la estructura de la nobleza durante tantos miles de años.

Dualidad y equilibrio

Era lógico que no evolucionara teniendo en cuenta que la filosofía egipcia se basaba en la dualidad y el equilibrio. Si había equilibrio y estabilidad, la prosperidad estaba asegurada. La armonía era para los egipcios el orden natural de las cosas. Este estaba bajo la protección de la diosa Maat, como la Nobleza. Armonía significaba que había buenas cosechas, que se ganaba una guerra, que la gente no enfermaba, que había alegría, las buenas nuevas... En fin, cuando se instauró la armonía en el mundo egipcio, funcionó el orden natural de las cosas correctamente. La diosa Maat estaba satisfecha con el hombre. Cuando se enojaba, el orden natural se rompía. Teniendo en cuenta que los egipcios eran supersticiosos y temerosos de lo que les pudiera pasar si algo era contrario a los dioses, preferían mantenerse en armonía antes de cambiar nada. No deseaban mejorar, porque se encontraban bien. Y si mejorar significaba enfadar a las divinidades, mejor no hacer nada.

A la muerte del faraón gobernaba el país durante los 70 días de luto

El faraón fue llamado por tres nombres para mantener ese equilibrio y dualidad. Estos eran «Horus», «Neswt bity», «Nekhbet-Wadjet». Más tarde se agregaron el de «her-nebw» (Golden Horus) y «Sara» (Ra). Esto significaba que el faraón tenía poder absoluto. Como dios viviente, era lo que tenía que ser. Pero no solo eso. Por su condición también tenía potestad para imponer impuestos, juzgar a los que habían quebrantado las leyes, capitanear sus fuerzas militares, protector de las fronteras, autoridad para hacer crecer el Nilo. En resumen, todo lo que sucedía en el Antiguo Egipto pasaba gracias a que el faraón era la personificación de Maat en la tierra.
La máscara dorada de la momia de Tutankamón con una némesis

La máscara dorada de la momia de Tutankamón con una némesis

Chaty, los ojos del faraón fuera del palacio

Aunque su poder era infinito, sus acciones en la tierra no las hacia solo. Había un grupo de personas que lo ayudaban a gobernar. Estos eran los que estaban en el segundo nivel de la escala social egipcia. Esto es, la nobleza. El chaty era el que tenía mayor representación o mayor nivel dentro de la corte. Fue el primer ministro dentro de lo que sería la concepción actual de la estructura política. Su misión principal era administrar justicia. Era el delegado del faraón y, por lo tanto, podía designar magistrados para impartir justicia. También tenía la misión de informar al faraón de las cosas que sucedían en sus dominios. Eran los ojos del faraón fuera del palacio. Con lo cual podía tergiversarle la realidad, al tener la máxima confianza del faraón, y hacerle creer cosas que no ocurrían.
El chaty tenía poder absoluto y solo respondía al faraón. En ocasiones el chaty actuaba de acuerdo con sus propios intereses. Es más, estas decisiones personales se acentuaron a medida que fue aumentando en delegaciones y poder. Entre estas delegaciones tenía la representación en materia de gestión y administración civil. Asimismo toda la administración de los dominios del faraón. Además este poder iba más allá de la vida del faraón. El chaty tenía la misión de elegir el lugar donde se instalaría el sepulcro real y ordenar, coordinar y supervisar su construcción. A la muerte del faraón gobernaba el país durante los 70 días de luto. Supervisaba el banquete fúnebre y su acompañamiento musical. También era el encargado de nombrar al nuevo faraón. Las máximas funciones en la política del Antiguo Egipto estaban en sus manos.

Las máximas funciones en la política del Antiguo Egipto estaban en las manos del chaty

¿Un chaty podía ser faraón? No era lo más normal. Ahora bien, a lo largo de la historia conocemos dos casos en los que un chaty se convirtió en faraón. El primero es Ay –Jeperjeperura Irimaat–, que fue chaty de Tutankamón y padre de la Reina Nefertiti. El segundo fue Ramsés I, chaty de Horemheb y padre de Seti I.
Ramsés I haciendo una ofrenda ante Osiris , Museo Allard Pierson

Ramsés I haciendo una ofrenda ante Osiris

La nobleza egipcia

Dentro de esa nobleza, aparte del chaty estaba la familia del faraón y aquellos funcionarios bajo las órdenes del faraón y el chaty. Es decir, miembros de la administración, militares, religiosos y cortesanos. ¿Quiénes eran estos cortesanos que formaban parte de la nobleza egipcia? Estaba el amigo del faraón, el portador del sello del faraón, el supervisor de los bienes de la casa del faraón, los portadores del abanico de la derecha del faraón. Estos cortesanos tenían cierta influencia con los faraones. ¿Y los gastos administrativos? Entre ellos tenemos al guardián de la Casa de Plata, al espaciador del faraón, a la enfermera del faraón. ¿Y en cuanto a los cargos militares? El general de todos los ejércitos del faraón, comandante de los soldados del faraón, conductor del carro del faraón. En cuanto a los religiosos, tenemos al primer profeta del Templo de Amón, el superior del harén de Amón, el sacerdote Sem.
Además de éstos también estaban el administrador de un dominio o propiedades; el sacerdote cantante; el siervo del faraón; el de enfrente, el gobernador; el gobernador de Niut, que fue alcalde de Tebas occidental; el gobernador de Niut, el alcalde de Tebas; el alcalde de Biblos, el servidor del alma de Nejen; el Siervo de dios, vinculado a un dios o faraón difunto; el primer servidor de la divinidad; el jefe de almacén; el jefe de remo; el adjunto al templo; el jefe del consejo; el jefe de todas las obras del faraón. Debajo de todos estos estaban los escribas, soldados, mercaderes, mercaderes, artesanos y campesinos.
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