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20 de mayo de 2024

El expresidente catalán Jordi Pujol participa en una mesa redonda

El expresidente catalán Jordi PujolEFE

Serie histórica (II)

¿El 'procés' se inició con el Programa 2000 de Pujol?

El Programa 2000 habla de una «catalanización» del pensamiento, la enseñanza, los medios de comunicación, las entidades culturales y ocio, el mundo empresarial, en la proyección exterior, las infraestructuras y la administración

el Programa 2000 perpetrado por el expresidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, también tiene algo que decir en el mundo empresarial, el eje económico de Cataluña debía ser la base del futuro nacionalismo catalán. Por eso es claro al apuntar los siguientes objetivos: garantizar el uso del catalán. Promover organizaciones patronales, económicas y sindicales catalanas. Coordinación de un organismo que aglutine a todas estas entidades con tal de facilitar la catalanización. En la Formación Profesional difundir el espíritu catalán entre los alumnos, futuros directivos de empresa. Favorecer la catalanización de las empresas de servicios. Por ejemplo, suministrar modelos de seguros en catalán y los impresos de gestoría. Exigir la normalización lingüística y nacional a empresas como Iberia, Telefónica, Renfe… La catalanización de los gremios. La normalización lingüística y nacional de las cajas de ahorros, bancos y otras entidades financieras. Catalanizar las industrias del turismo y del ocio. Ayudar a la producción de software empresarial en catalán.

Proyección exterior

El séptimo punto está dedicado a la proyección exterior. Esto significaba dar a conocer la existencia de Cataluña y de los Països Catalans en todo el mundo, especialmente en Europa. Conseguir que el idioma catalán sea oficial en las Cortes Generales y en la CEE, y que Cataluña se convierta en circunscripción europea en las elecciones al Parlamento europeo. Se consideraba que el pluralismo nos ayuda a preservar el catalán, por eso se crearían cursos para extranjeros que quieran conocer la lengua y cultura catalanas en su lugar de origen, acreditándolos con el Certificat Internacional de Català. Incremento de la ayuda a las entidades catalanófilas. Potenciar la presencia del catalán y de Cataluña en las manifestaciones internacionales.

Infraestructuras

El octavo punto estaba dedicado a infraestructuras. Para ello Jordi Pujol quería conseguir que Cataluña y los restantes Països Catalans tuviesen un peso importante en el terreno económico. Dotar a Cataluña y al resto de los Països Catalans de una buena red de comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas. Interconectar uno y otro lado de los Pirineos con nuevas líneas férreas, carreteras y autopistas. Hacer de Cataluña y del resto de los Països Catalans un núcleo de alto nivel de desarrollo en todos aquellos aspectos donde valga la pena vivir. Propiciar una política de adecuación territorial y urbanística respetuosa con el patrimonio cultural y ambiental. Potenciar el papel de Barcelona como capital económica, comercial y turístico-cultural del Mediterráneo noroccidental y del Gran Ser europeo. Favorecer la autonomía tecnología de Cataluña. Y, finalmente, como actividad fundamental, traspasar a la Generalitat todas las competencias en materia de ferrocarriles en territorio catalán.

Administración

Finalmente, el noveno punto estaba dedicado a la administración. Esta tenía que identificarse, en todos sus aspectos con los valores nacionales. ¿Cuáles eran estos valores nacionales? Primaria de la sociedad civil y aplicación del principio de subsidiariedad; refuerzo entre la ciudadanía de los conceptos sobre derechos y deberes; actitud de servicio por encima de los mecanismos burocráticos; apertura a Europa (conocimiento y estudio de las realidades europeas y conexión con instituciones europeas); austeridad (equilibrio, no ostentación); eficacia, pragmatismo, pero con «la feina ben feta» y atención a individuo; liberalismo. Asimismo se pretendía prestigiar la administración catalana como sinónimo de eficacia y buena gestión. Reforzamiento de las estructuras de los gabinetes de los consellers como mecanismos de actuación política. Revisión en profundidad de los mecanismos de acceso y promoción interna del funcionariado, buscando un mayor incentivo en el trabajo y flexibilidad en el funcionamiento. Cambio sustancial de orientación de la Escala de Administración Pública hacia la formación básica y permanente de los diferentes niveles del funcionariado y de los cargos públicos.

Cientos de niños han crecido en lo que se llama inmersión lingüística. Pero no solo lengua, sino también en historia, literatura, cultura y conocimiento

Así terminaba el Programa 2000 que Jordi Pujol quiso dar a conocer no sólo a los catalanes, sino a todo España, a través del diario El Periódico. Pasó desapercibido por la mayoría y, los interesados, no le hicieron caso y pensaron que aquella hoja de ruta quedaría guardada en un cajón y no se podría en práctica. Se equivocaron y mucho. La génesis del documento se estructuró a partir de unas notas escritas por Jordi Pujol. El documento tardó más de un año en elaborarse. Fue un trabajo en equipo. ¿Qué queremos decir? Si bien la idea inicial fue trabajada por Pujol y podemos decir que todo el programa tiene un solo padre, la verdad es que el presidente confiaba en unos pocos colaboradores que le aportaron sus conocimientos e ideas. En el Programa 2000 participaron los consellers Macià Alavedra (Economía), Joan Guitart (Educación), Joan Vallvé (Agricultura) y Josep Laporte (Sanidad), así como el secretario general de Convergència, Miquel Roca.
La Cataluña del 2023 es fruto del Programa 2000 de Pujol. Cientos de niños han crecido en lo que se llama inmersión lingüística. Pero no solo por lo que a la lengua respecta, sino también en historia, literatura, cultura y conocimiento. Este control educativo se ha conseguido gracias y con el beneplácito de AMPAS, sindicatos, inspectores educativos y todo el aparato de la Conselleria de Educación. Mientras tanto los medio de comunicación han girado la espalda para no perder las subvenciones que llevan años recibiendo. De ahí que, entre todos, hayan ayudado a que rompan vínculos con el resto de España. Porque este Programa 2000 ha conseguido que, separatistas y no separatistas consideren que Cataluña es su comunidad política natura, que son parte esencial de ella, que el resto no los entiende por su hecho diferencial, y que su vinculación con España debe ser arrinconada.
Cuando algunos se rajan las vestiduras e implican a Artur Mas, Carles Puigdemont, Quim Torra, Oriol Junqueras o Pere Aragonés sobre la deriva que ha tomado Cataluña en los últimos años, quizás se tendrían que preguntar ¿este Programa 2000 es el inicio del procés? ¿El Partido Popular y PSOE no hicieron nada porque necesitaban a Pujol para gobernar en España? ¿Pujol deseaba desestabilizar el sistema desde dentro? Pujol engañó a todo el mundo? ¿El procés se inició en 1990? Una vez contestadas estas preguntas, tal vez se entienda mejor lo que ocurre en Cataluña.
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