Hitler junto a los demás acusados por el Putsch de Múnich durante su juicio
Hace 100 años en El Debate
10 de noviembre de 1923: Ludendorff es detenido en Múnich y el golpe de Estado fracasa
Ni el ejército ni la policía secundaron el movimiento nacionalista
«El golpe de Estado nacionalista ha fracasado», indicaba El Debate. Ludendorff y Hitler habían sido detenidos en la mañana del 9 de noviembre en el Ministerio de la Guerra. «Contra lo que decían los primeros informes ni la Reichswehr, ni la Policía, ni el comisario civil von Kahr, ni el comisario militar, el general von Lossow, habían secundado la intentona», informaba el periódico.
Esto hizo que los golpistas se refugiasen en el Ministerio de la Guerra, donde finalmente fueron detenidos: «La lucha fue corta y pronto los dos jefes y el resto de los defensores fueron hechos prisioneros», narraba El Debate.
Tras la fallida sublevación, Hitler y sus más cercanos colaboradores fueron juzgados por alta traición y por la muerte de cuatro agentes de policía, crímenes que se castigaban con la pena de muerte. No obstante, tanto los fiscales como los jueces mostraron una clara simpatía por los acusados y se esforzaron por excluir de los hechos que se juzgaban a Ludendorff y Hitler, a pesar de ser condenado, se convirtió en uno de los grandes líderes políticos del pueblo alemán.
Las penas dictadas fueron leves: Hitler fue condenado a 5 años de cárcel en una fortaleza, de los que se restaron los 6 meses que habían pasado en prisión preventiva. Los demás acusados recibieron condenas tan cortas que quedaron compensadas por el período que habían pasado encerrados en espera de juicio. Ludendorff fue absuelto.