Arturo Pérez-Reverte, en el pódcast de Jordi Wild
Críticas a Pérez-Reverte por decir que Europa surgió contra España: «Es una parida histórica»
Para el escritor España ha sido tras el Imperio romano, «el factor histórico más decisivo de la humanidad»
Las declaraciones de Arturo Pérez-Reverte durante su participación en el pódcast The Wild Project ha generado cierta crítica en el ámbito académico, reavivando el debate sobre el papel de España en la construcción de Europa.
Durante su intervención, el novelista sostuvo que «Europa se hizo contra España», sugiriendo que los distintos Estados europeos se formaron, en gran parte, como reacción a la influencia del poderío hispánico. En su opinión, España ha sido tras el Imperio romano, «el factor histórico más decisivo de la humanidad».
Con esta afirmación, Pérez-Reverte defendió la necesidad de asumir tanto los aspectos gloriosos como los episodios más oscuros del pasado nacional, reivindicando su legado a través de personajes como el capitán Alatriste, que considera símbolo de una memoria común muchas veces olvidada.
Sin embargo, las palabras del escritor no pasaron desapercibidas. El historiador Jagoba Álvarez Ereño respondió de forma tajante a través de sus redes sociales, calificando la tesis de Pérez Reverte como «una parida histórica tan grande y un análisis tan de barra de bar» que resulta, a su juicio, insostenible desde el punto de vista académico.
En su argumentación Álvarez señala que varios reinos europeos, como el de Inglaterra, ya estaban consolidados mucho antes de que España apareciera como entidad política unificada, lo que refutaría la idea de que Europa se articuló en oposición al mundo hispánico. Según el historiador, el planteamiento de un continente erigido sobre el rechazo a España simplifica en exceso la complejidad de los procesos históricos europeos.
Más allá del debate historiográfico, el autor de El capitán Alatriste aprovechó su intervención para lamentar lo que definió como una «poca autoestima nacional» que, a su parecer, ha condicionado la forma en que España se mira a sí mismo y se proyecta en el exterior. Asimismo, dirigió críticas a las élites e intelectuales del país, a quienes responsabiliza de haber abandonado o diluido el legado histórico común.