Fundado en 1910
Jane Landers durante las jornadas Hispanoamérica, un futuro común

Jane Landers durante las jornadas Hispanoamérica, un futuro compartidoFundación Rafael del Pino

Entrevista a la catedrática de Historia Jane Landers

Por qué los africanos defendieron con ferocidad a España en Norteamérica: «Para los británicos eran propiedad»

Cuando la Monarquía Hispánica en Norteamérica se convirtió en un «santuario» y el Fuerte Mosé en la la primera ciudad libre de negros en los Estados Unidos

Libertad frente a esclavitud, el modelo hispano frente al anglosajón en Norteamérica. Un tema fundamental, a menudo olvidado y condicionado por la Leyenda Negra sobre España. En el marco de la III edición de las jornadas Hispanoamérica, un futuro compartido, organizadas por la Fundación Rafael del Pino, Unidos por la Historia y López-Li Films, tratamos el tema de la esclavitud, descubrimos la historia del Fuerte Mosé y parte del legado de la población africana en la Monarquía Hispánica de la mano de la historiadora Jane Landers, profesora en la Universidad de Vanderbilt (Nashville) y experta en historia de los africanos y sus descendientes, que participa como ponente en las jornadas.

Jane Landers durante las Jornadas Hispanoamérica, un futuro compartido

Jane Landers durante las Jornadas Hispanoamérica, un futuro compartidoFundación Rafael del Pino

–¿Cuál era el incentivo principal para que un esclavo o un hombre libre prefiriera la soberanía de la Corona española?

–Principalmente porque prometieron darles libertad, se convirtieron al catolicismo y también defendieron a la comunidad española. Tenían un pasado común mucho más largo, especialmente con el sur de España, donde existían comunidades mezcladas con musulmanes, cofradías negras, etc. Esta comunidad viene ya con esa experiencia y los que estaban esclavizados por los ingleses rápidamente se dan cuenta de que hay muchas diferencias entre lo que ofrecieron los españoles y lo que los ingleses les estaban dando. De la opresión, la esclavitud y la falta de derechos pasaban a la libertad.

–Usted ha investigado a fondo la política de «Santuario» en Florida. ¿Cómo funcionaba este sistema que otorgaba la libertad a los esclavos que huían de las colonias británicas al llegar a territorio español?

–Empieza con africanos que estaban huyendo de territorios británicos del Caribe y, cuando llegaron a la Florida, los gobernadores no tenían una ley explícita para manejar a toda esa gente. Mandaron varias peticiones a España para preguntar «qué debemos hacer con esa gente». Los primeros casos que encuentro yo son de 1687 y varios después: 1688, 1689, 1690. Es en ese contexto cuando el rey en España promulga una cédula real para todo su imperio, diciendo: si quieren ser católicos y si van a defender nuestro imperio, serán libres. Entonces empieza una diáspora por todo el Caribe... de Jamaica a Cuba, pero empieza en Carolina y llega hasta la Florida. Los esclavos huían de las colonias británicas hacia la Florida española y esa región a la que huían es lo que llamo Santuario, donde esos africanos pasaban de ser esclavos a súbditos libres.

Pintura de la artista Nancy Christensen sobre el aspecto que podría haber tenido Fort Mose en 1738.

Pintura de la artista Nancy Christensen sobre el aspecto que podría haber tenido Fort Mose en 1738.

–A menudo se compara el sistema de esclavitud británico con el español. Desde un punto de vista jurídico y religioso, ¿qué diferencias fundamentales existieron?

–Como mostré ayer en una imagen de Alfonso X, había africanos bautizados ya en España desde el siglo XI, por lo menos. Entonces, con todos esos derechos y costumbres, vinieron a Norteamérica. Les explico a mis estudiantes que los anglosajones entraron tarde a las Américas y juzgaron a los africanos —al igual que a los indios originarios— por su color de piel. Para los británicos no eran humanos, eran propiedad, podían hacer lo que quisieran con ellos impunemente. Pero en la Monarquía Hispánica fue totalmente distinto: tenían derechos, aunque eran esclavos todavía, porque existía la libertad africana y también la esclavitud africana al mismo tiempo.

Es más, la esclavitud no fue exclusiva para africanos, también existía para, por ejemplo, «blancos» que habían matado a sus mujeres. Cuando estuve en Cuba, encontré un caso en el que un sargento del Ejército español mató a su mujer y lo condenaron a ser esclavo a perpetuidad. ¿Cómo podía ser esto? Seguí investigando y encontré que ese mismo hombre seguía, diez años después, siendo un esclavo que trabajaba en las murallas de La Habana. También hubo otros tantos que acabaron en galeras como pena por sus delitos. Tenemos muchos casos de todo ello, pero este sistema no era eterno ni racial, la Monarquía podía darte la libertad, tu dueño podía darte libertad. En el Caribe español existió desde el siglo XVI el sistema de coartación, un mecanismo legal que permitía pagar su propia libertad a las personas esclavizadas.

–El Fuerte Mose, en Florida, es un hito histórico. ¿Podría explicarnos la importancia de este asentamiento y cómo han sido los últimos trabajos?

–Es la primera ciudad libre de negros en los Estados Unidos. Cuando hacía el posdoctorado, mi profesora me mandó a Sevilla para investigar en los archivos, y poco después de mi vuelta empecé a estar vinculada a los trabajos arqueológicos del Fuerte Mosé. Incluso fue nombrado Hito Histórico Nacional (National Historic Landmark) y está protegido también por la Unesco. Y ahora lo más reciente es la reconstrucción de un fuerte, que se suma a las actividades de recreación histórica y de otro tipo que se realizan habitualmente en el Fuerte Mosé.

Representación de cómo será la construcción prevista de una réplica del Fuerte Mosé

Representación de cómo será la construcción prevista de una réplica del Fuerte MoséFundación de Parques Estatales de Florida

–En sus investigaciones resalta el papel de las milicias de negros. ¿Hasta qué punto fue vital la participación de estos soldados para mantener las fronteras del Imperio español frente a la expansión británica?

–Eran cruciales, porque no había suficientes españoles para defender el territorio. Era un imperio global. Entonces, para esas fronteras en Norteamérica no había mucha gente, por lo que aplicaron el sistema que ya habían utilizado durante años, creando y reforzando aquel territorio como unidades de mestizos, milicias de africanos, etc. Entonces, ahora historiadores y arqueólogos están revisando esa historia que, durante muchos años, no ha formado parte de nuestros libros de texto.

–La Leyenda Negra ha invisibilizado durante siglos estos aspectos de la historia española en Norteamérica. ¿Cómo ayuda su trabajo a combatir estos prejuicios en el mundo académico estadounidense?

–Hace más de 30 años que estoy publicando sobre cómo recibieron santuario, cómo defendieron a España, sobre los derechos y libertades que se les otorgaron. Todo eso fue posible bajo la Corona española, no bajo el poder de Inglaterra. Fueron ellos quienes defendieron con más ferocidad la frontera porque no querían volver a ser esclavos de los ingleses.

–En el contexto de estas jornadas sobre un «futuro compartido», ¿cree que es esencial que las nuevas generaciones de hispanos en EE. UU. conozcan este pasado de la Monarquía Hispánica?

–Creo que es esencial, y personalmente he publicado para incluirlo. Ahora lo más común es conocerlo en la universidad, pero lugares como el Fuerte Mose sirven para educar a la gente que no se va a leer el libro académico de turno. Ahora ese legado es algo más conocido que antes.

–Como académica de una universidad norteamericana, ¿el término «colonial» sigue utilizándose en los títulos para referirse a España?

–Sí, pero no solo para España. Se utiliza para referirse al periodo previo a la formación de los Estados Unidos, pero no se ve como un término negativo o peyorativo. En estas jornadas he descubierto que su uso es algo delicado, aunque a mí no me sonaba tan mal.

–¿Qué es lo que más le sigue sorprendiendo de sus hallazgos en los archivos españoles cuando estudió la vida de estos hombres y mujeres?

–Lo que sigue sorprendiéndome es que existía una mezcla también entre los africanos y poblaciones indias de Norteamérica. Yo también estudio a la tribu de los seminolas de Florida, que se mezclaron con africanos en algunos casos. Este pueblo nativo también combatió contra los anglosajones hasta el siglo XIX. Esa «gente de abajo», como los llamaban los historiadores franceses de la Escuela de Annales, dejó huellas muy importantes en los archivos españoles de sus vidas, sus familias, las cofradías y las unidades militares en las que se integraron como súbditos de la Monarquía Hispánica. Como parte de mi trabajo, he creado la web Slavesocieties.org, donde he recopilado archivos españoles antiguos desde el siglo XIV sobre la población africana en el Caribe, Brasil, Florida y México.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas