23 de mayo de 2022

Los candidatos presidenciales Valérie Pécresse y Emmanuel Macron

Emmanuel Macron y Valérie Pécresse, la aspirante a sucederle en el EliseoAFP

La derechista Valérie Pécresse amenaza el liderazgo de Macron en las últimas encuestas

La segunda ronda electoral enfrentaría a ambos candidatos, empatados según los sondeos 

Una reciente encuesta de opinión indica que el presidente, Emmanuel Macron, pierde terreno frente a la subida de sus rivales Marine Le Pen y Valérie Pécresse, de cara a la primera ronda de las elecciones presidenciales en Francia.
Macron cuenta con el voto del 23% de los 1.456 franceses encuestados, mientras Le Pen y Pécresse empatan con un 17%. La misma encuesta, publicada por el instituto Elabe, sitúa al polémico candidato derechista Eric Zemmour por detrás de las dos mujeres, con el 13% del voto, y por delante de Anne Hildalgo, candidata parisina feminista que acumula un porcentaje de 3,5%.
El sondeo indica que, si Pécresse logra entrar en la segunda ronda electoral, empataría con Macron con el 50% del voto cada uno. Aquella ronda posterior sería incierta; Macron y Pécresse se enfrentarían, cara a cara, alimentando la posibilidad de que una mujer ocupe el Eliseo por primera vez en la historia de Francia.
Pero frente a Marine Le Pen, Macron disfruta de una modesta ventaja. Una segunda ronda electoral entre los dos candidatos pronostica el 54,5% del voto para el actual presidente francés, contra el 45,5% de Le Pen. Cuando las elecciones de 2017 los enfrentaron en esta misma posición, Macron venció a Le Pen con el 66,1% del voto.
El importante descenso reputacional de Emmanuel Macron, empeoró cuando, la semana pasada, antagonizó a los antivacunas en una entrevista con el periódico «Le Figaro». Sugiere una reforma legislativa que prohíbe la entrada a aquellos sin vacunar de prácticamente todos los espacios públicos. A efectos prácticos, una ley así convertiría la vacuna en obligatoria.
«No puedo mandarlos a prisión», ironizó en la entrevista. «Así que hay que decirles que, desde el 15 de enero, no podrán ir a restaurantes. No podrán salir a toma un café, no podrán ir al teatro. No podrán volver a ir al cine».
Pécresse, candidata del partido Republicano, anunció con rapidez su indignación respecto a las palabras del presidente. «Debe aceptarlos como son -liderarlos, unirlos, y no insultarlos».
Además de la polémica inspirada por esta ley, el lenguaje del presidente provocó críticas entre sus rivales.
«Quiero cabrearlos de verdad, y seguiremos así hasta el final», había bromeado Macron durante la entrevista, refiriéndose a los no vacunados.
Delegados de la oposición denunciaron enseguida la vulgaridad de Macron, y alegaron que su lenguaje era «indigno, irresponsable, y premeditado». Son palabras que, según la oposición, no deberían salir de la boca de un presidente francés. 
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