El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca
El plan de 21 puntos de Trump para Gaza que espera la aprobación de Netanyahu
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibe al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por cuarta vez desde que se convirtió en el inquilino de la Casa Blanca. Netanyahu se convierte así en el líder que en más ocasiones se ha reunido con Trump, cuyo país mantiene su total respaldo con la política militar del israelí en la franja de Gaza. En esta ocasión, encima de la mesa, el mandatario estadounidense presentará su plan de 21 puntos para el enclave palestino que ya debatió la semana pasada con los principales líderes árabes y musulmanes en los márgenes de la cumbre de la ONU en Nueva York. A su llegada, el mandatario estadounidense dio prácticamente por hecho el acuerdo. «Estoy muy seguro», declaró.
Trump, tras su reunión con los líderes y altos cargos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto, Jordania y Turquía, se mostró confiado en que un acuerdo para la liberación de los 48 rehenes aún en manos de Hamás y un alto el fuego en Gaza está «más cerca que nunca». Este mismo domingo, el republicano elevó aún más las expectativas anunciando, a través de su red Truth Social, como ya suele ser habitual, que «tenemos una oportunidad real de hacer algo muy grande en Oriente Medio. Por primera vez en la historia, todos están a bordo. ¡Lo lograremos!».
En otra publicación el pasado viernes, explicó que «todos los países de la región están involucrados, Hamas está muy al tanto de estas conversaciones e Israel ha sido informado a todos los niveles, incluido el primer ministro Bibi (Benjamin) Netanyahu». El encuentro de este lunes, por tanto, debería certificar esos avances y apuntalar una tregua en el enclave, en un momento en el que cada vez más países -tradicionalmente aliados de Israel- han criticado duramente la ofensiva militar hebrea contra Gaza y han dado el paso de reconocer el Estado palestino, entre ellos Francia, el Reino Unido, Canadá, Australia o Portugal, entre otros.
Netanyahu, antes de embarcarse rumbo a Nueva York para dar su discurso, advirtió de que tomaría represalias contra todas estas naciones, pero que las anunciaría una vez las consensuara con uno de sus últimos apoyos en Occidente, Trump. Entre las posibles repuestas, y como ya amenazó el propio primer ministro hebreo, se teme que el Estado judío redoble su anexión y expansión sobre Cisjordania. Sin embargo, según publicó este miércoles el medio Politico, el presidente de Estados Unidos se habría comprometido con los líderes árabes a no permitir que Israel se haga con el control de este territorio palestino. A pesar de que el republicano dejo entrever que un alto el fuego podría estar cerca, Netanyahu, durante su discurso en el Asamblea de la ONU marcado por el boicot de la mayoría de los presentes, dejo claro que está dispuesto a llegar al final.
«Los restos de Hamás están en Ciudad de Gaza y tenemos que ganar», insistió el primer ministro hebreo, ante la indignación mundial por una nueva incursión militar terrestre contra un enclave completamente devastado y una población civil diezmada y hambrienta tras casi dos años de guerra. Además, se mostró totalmente contrario a aceptar que la Autoridad Nacional Palestina (ANP), de Mahmud Abás, gobernara el enclave una vez se pusiera fin al conflicto. Para Netanyahu, Hamás y la ANP representan el mismo odio visceral hacia el Estado de Israel.
El plan de 21 puntos de Trump
Por ello, los pocos detalles que se han salido a la luz sobre el plan de 21 puntos de Trump para Gaza no otorga ningún papel a la Autoridad Palestina en la Gaza postHamás. La hoja de ruta, que utiliza de base otro proyecto planteado ya el pasado mes de agosto por su yerno Jared Kushner, y el exprimer ministro británico Tony Blair, plantea un Gobierno de transición palestino -previamente aprobado por Tel Aviv-, supervisado por una autoridad internacional.
Una columna de humo en Beit Lahia, en el norte de la franja de Gaza
Incluso se ha llegado a debatir que sea el exprimer ministro británico quien presida la bautizada como Autoridad Transicional Internacional de Gaza. La propuesta exige a Hamás la liberación inmediata de todos los rehenes israelíes, así como que deponga las armas y dé un paso atrás en la gobernanza del enclave. La reconstrucción del enclave, eso sí, correrá a cargo de las naciones árabes. Por su parte, Israel se comprometería a una retirada gradual de sus tropas de toda la Franja, así como el acceso de ayuda humanitaria al enclave sin restricciones. Según el portal digital Axios, el Gobierno de Netanyahu también respetará el statu quo en la mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén.
Entre otros asuntos, y como ya dejó caer también Netanyahu durante su intervención este viernes, se discutirá un posible acuerdo de seguridad con Siria, que tendrá en cuenta también a las minorías del país árabe, especialmente, a los drusos. «Hemos iniciado negociaciones serias con el nuevo Gobierno sirio. Creo que se puede alcanzar un acuerdo que respete la soberanía de Siria y proteja tanto la seguridad de Israel como la de las minorías de la región», prorrumpió el mandatario israelí, que vaticino un escenario similar con el Líbano, con quien actualmente mantiene un alto el fuego tras librar el pasado año una guerra contra Hezbolá en el sur del país. «Si el Líbano toma medidas genuinas y sostenidas para desarmar a Hezbolá, estoy seguro de que podremos lograr una paz sostenible», aseguró Netanyahu.