Fundado en 1910
Fotografía aérea de una zona de minería ilegal en una de las zona de Itaituba (Brasil)

Fotografía aérea de una zona de minería tradicional en una de las zona de Itaituba (Brasil)André Borges / EFE

La batalla por romper el dominio de China en el sector de las tierras raras abre un nuevo frente en Brasil

Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo después de China pero se resiste a la estrategia de Washington romper el monopolio de Pekín

Estados Unidos ha estado buscando tierras raras por todo el mundo, respaldando proyectos desde África hasta Australia en un esfuerzo por debilitar el control de Pekín sobre la industria, pero las segundas reservas de tierras raras del mundo están mucho más cerca.

Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo después de China lo que la convierte en un punto clave en la lucha entre Washington y Pekín por los minerales críticos.

El Gobierno brasileño dirigido por el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, se ha resistido a la presión para unirse a un bloque minero liderado por Estados Unidos, insistiendo en que aceptará inversiones de cualquier país dispuesto a ayudar a desarrollar la industria local.

«Brasil está abierto a las inversiones de cualquier país que respete nuestra soberanía», declaró el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, en una entrevista. «Hemos mantenido conversaciones con diversos actores extranjeros, incluidos Estados Unidos, la Unión Europea, China y otros».

En este contexto, las empresas occidentales están invirtiendo grandes sumas de dinero en la industria brasileña de tierras raras, con la esperanza de que la nación sudamericana pueda ayudar a debilitar el control que ejerce China.

Las ambiciones de los grandes inversionistas van más allá de la extracción de los minerales. De acuerdo con un reportaje del Wall Street Journal, empresas y funcionarios gubernamentales afirman que desean construir plantas de procesamiento capaces de separar las tierras raras, producir metales y, eventualmente, fabricar imanes. De lograrse sería un claro desafío a China que actualmente controla más del 90 % del procesamiento y la producción de imanes, lo que le otorga una influencia dominante sobre las cadenas de suministro globales.

Durante años, las tierras raras apenas atrajeron atención fuera del sector minero. Eso cambió en 2025, cuando China impuso controles a la exportación de varios elementos de tierras raras e imanes en respuesta a las tensiones comerciales con Washington, lo que puso de manifiesto el grado de dependencia occidental de las cadenas de suministro chinas.

Bajo la presidencia de Trump, Estados Unidos ha respaldado a la industria con financiación, acuerdos de compra y precios garantizados, diseñados para evitar que China expulse a los competidores inundando el mercado.

Gran parte de esa inversión se dirige a Brasil. El país posee aproximadamente 21 millones de toneladas de tierras raras, lo que representa cerca de una cuarta parte de las reservas mundiales, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Según recuerda el Wall Street Journal, los inversores esperaban que las conversaciones sobre minerales críticos ocuparan un lugar destacado durante la reunión que Lula mantuvo el mes pasado con Trump en la Casa Blanca. No se llegó a ningún acuerdo. Posteriormente, Lula declaró que Brasil no favorecería a ninguna nacionalidad en particular. «No tenemos ninguna preferencia», afirmó el mandatario izquierdista al tiempo que ha mostrado poco interés en restringir el acceso de China a su riqueza mineral.

El Congreso brasileño aún está ultimando la legislación que regulará los minerales estratégicos. La reticencia de Lula a respaldar los planes para una empresa estatal de tierras raras tranquilizó a algunos inversores estadounidenses, sin embargo, el mayor desafío para Washington podría ser la determinación de Brasil de mantenerse «neutral».

«Aquí hay una gran oportunidad para Brasil», dijo al Wall Street Journal Reg Spencer, analista de Canaccord. «Pero el factor que complica la situación es su decisión de no tomar partido».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas