Ángel Rolland
Ángel Rolland (1941-2025)
Observaba las estrellas desde Sierra Nevada
Fundador del Instituto de Astrofísica de Andalucía, hizo de ese organismo un referente la materia en España
Ángel Rolland Quintanilla
Astrofísico
Físico de formación, derivó posteriormente su interés a la astrofísica, desde la cual impulsó, en compañía de otros investigadores, el Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Ángel Rolland Quintanilla no habrá vivido lo suficiente para celebrar el medio siglo de existencia de su principal legado, el Instituto de Astrofísica de Andalucía, IAA en sus siglas En efecto, fue en julio de 1975 cuando cofundó ese organismo –dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas– en compañía de José María Quintana González, Eduardo Battaner López y Pilar López de Coca y Castañer, que también era su mujer.
Los antecedentes del IAA se remontan a la colaboración de las instituciones españolas con la Universidad norteamericana de Georgetown, que permitió en 1965 la creación del Observatorio del Mojón del Trigo, al que Rolland le dedicó no solo tiempo sino también pasión, siendo capaz de sortear nieve y bajas temperaturas para ir a comprobar su buen estado y funcionamiento.
Este impulso a la investigación astrofísica fue el que permitió que Quintana y Rolland –licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid, su ciudad natal– se incorporaran al proyecto, impulsado por la Universidad de Granada a partir de 1968. Desde aquel momento, Rolland solo abandonó la ciudad nazarí para ampliar su formación, primero en el Observatorio de Arecibo de Puerto Rico y más adelante en el Real Observatorio de Greenwich, en el Reino Unido.
La estancia de Rolland en tierras británicas fue especialmente provechosa. No solo para él, pues como recuerda el IAA, posibilitó una colaboración con algunos miembros del observatorio inglés que llevó a la instalación y montaje del fotómetro ubicado en el Observatorio del Mojón del Trigo. También para que Rolland publicase, en 1976, el primer artículo académico con sello del IAA en la prestigiosa revista Astronomy & Astrophysics.
De la labor investigadora a la docente: subraya, asimismo, el IAA que Rolland «fue profesor y tutor de la primera hornada de estudiantes de doctorado que se incorporaron al instituto y que eligieron el estudio de la variabilidad estelar, frente a los que optaron por el estudio de la atmósfera terrestre, que eran las dos líneas de investigación con las que había comenzado el IAA su andadura». También supo Rolland adaptar el IAA a las circunstancias: una avería acaecida en 1980 desembocó en el abandono del Observatorio del Mojón del Trigo y su sustitución por el Observatorio de Sierra Nevada.