Si trucaron las primarias...
La venda se ha caído. Ya hay quien piensa que, si esperan hasta 2027, el resultado en las urnas puede ser el más bajo de la historia del PSOE
El informe de la UCO que hemos conocido esta semana es demoledor. Tanto que ha hecho temblar los cimientos de Moncloa y ha dejado en el aire el liderazgo de Sánchez al frente del PSOE. Si hasta el jueves la izquierda veía como un bulo todo lo que aparecía en los medios, hoy ya empiezan a oírse voces contrarias. Los supuestos ataques de la ultraderecha se han convertido en rumores de elecciones y la campaña para denigrar la imagen de Sánchez se ha transformado en múltiples peticiones de un gran cambio en el partido. Ya hay quien piensa que, si esperan hasta 2027, el resultado en las urnas puede ser el más bajo de la historia para los socialistas.
La venda se ha caído. Aunque hay quien resiste todavía en el equipo de opinión sincronizada, cada vez son más los que se desmarcan del relato oficialista y, con menos apoyo de los suyos, los dos años que quedan por delante se le pueden hacer muy largos a Sánchez y al PSOE. Es la esperanza que le queda a España, ya que solo el presidente tiene la potestad de adelantar las elecciones. Que alguien desde dentro se dé cuenta del tiro en el pie que supone cada día que pasa este Gobierno y que no les quede otra que llamar a las urnas.
En el último mes y medio, España se ha quedado sin luz por un exceso del Gobierno en el uso de energías renovables; los trenes sufren continuos retrasos y cancelaciones que dejan tirados a miles de pasajeros; el juez ha imputado al delegado del Gobierno en Madrid por el caso de Begoña Gómez; se han filtrado mensajes comprometedores entre Ábalos y el presidente del Gobierno; España ha abierto un conflicto diplomático con Israel a cuenta de Eurovisión; la Audiencia Nacional ha imputado a la expresidenta de Adif por contratar a Jessica; la jueza ha enviado a juicio al hermano de Sánchez; la UE ha rechazado el último intento del Gobierno por convertir el catalán en idioma oficial; se ha descubierto la guerra sucia contra la UCO que llevaba a cabo Leire Díez en nombre del PSOE; se ha revelado que el número tres de Montero cobraba por quitar multas de Hacienda a empresas; el Gobierno ha fomentado el bulo de que la UCO quería ponerle una bomba lapa al presidente; el fiscal general del Estado ha sido procesado por revelación de secretos y está a un paso de sentarse en el banquillo; la Comisión Europea se ha posicionado contra la ley de amnistía en un escrito enviado al TJUE; la Guardia Civil ha registrado la casa de Ábalos; la UCO ha revelado que Santos Cerdán cobraba mordidas junto a Koldo y Ábalos por obras públicas; se ha sabido que el número tres del PSOE ordenó amañar las primarias que ganó Sánchez en 2014 y la UCO sospecha que el dinero que cobraban Ábalos y Cerdán puede haber financiado durante años al PSOE. Y todo esto, que hasta el jueves eran bulos para muchos, ha ocurrido solo en 46 días. ¿Qué no pasará en los dos años que todavía le quedan al Gobierno?
Por eso no les queda otra que, más pronto que tarde, disolver las Cortes y convocar elecciones. Aunque habrá que tener fe en que no vuelva a ocurrir el «milagro socialista» del 23-J y que en dos días no le den la vuelta a la tortilla para pasar de una victoria clara de PP+Vox a otro Gobierno Frankenstein. Pero, claro, si trucaron las primarias... qué no habrán hecho por llegar a Moncloa.