Fundado en 1910
DivisaderoAntonio Pérez Henares

Impuestos: una de las razones de la pobreza que nos quieren ocultar

Pero empezamos a ver que nosotros así en general lo que vamos es de mal en peor. Que una parte de la población, las gentes de a pie, son más pobres cada vez. Y que de lo que nos quitan lo que vuelve no es para nada lo que tenía que volver y por el camino se queda mucho más de lo que se tenía que quedar

Una buena parte de la llamada clase media lo empieza a ser cada vez menos. Su decaimiento es cada vez mayor y una franja creciente de población pasa estrecheces que no pasaban hace una década. Los datos estadísticos estarán por ahí, pero son esos que el Gobierno se guarda muy mucho de enseñar. Lo suyo es campanear que la economía va como un cohete, aunque cada vez son más y más las familias trabajadoras a quienes les cuesta llegar a fin de mes.

Es algo que se percibe ya con intensidad y que empieza a afectar a segmentos cada vez más numerosos de empleos que no alcanzan el listón de aquello que se decía el Estado de bienestar, pero que empieza a sonar a bienestar del Estado, pero de las gentes no. El salario mínimo interprofesional ha crecido año tras otro, pero resulta que se ha convertido ya en el salario medio de un porcentaje cada vez más alto de los españoles.

Pero cuando el asunto sale a colación, que sale muy poco y mucho menos de lo que debiera salir y preocupar y que no parece que se ponga empeño en situar como un elemento primordial en las agendas políticas, resulta que en las razones de ello nunca sale un elemento verdaderamente primordial que ese sí que el Gobierno hace todo lo posible por oculta. La carga impositiva tanto directa como indirecta es cada vez atroz y eso está en la base misma del problema. Lo que un trabajador acaba por llevarse a casa es algo a lo que se le está metiendo un bocado cada vez mayor. La derrama comienza por las empresas. Los costes laborales que ellas deben pagar son muy superiores a lo que recibe el trabajador. Ese es un primer dinero que Hacienda se mete al bolsillo para empezar.

Luego viene de inmediato más. Al empleado le cae el IRPF que en cuanto pasa un cierto listón empieza a ser cada vez más elevado hasta meterse en su tramo más alto a casi la mitad de lo «ganado», un 45 % si se pasa de los 60.000 euros anuales. Pero es que ya a partir de los ¡12.450! Son ya del 19 %, de ahí hasta los 20.200, un 24 %, de un 30 % hasta los 35.200 y a un 37 hasta los 60.000. Vamos, que el fisco entre lo que extrae de la empresa y del trabajador supera en muchas ocasiones con creces, y hasta multiplicando, incluso, lo que llega al bolsillo de este.

Vamos, que cuando la vicepresidenta Montero sale por las teles anunciando feliz y eufórica que la recaudación ha aumentado no sé cuantísimo más y si uno se echa un momento a pensar, el cabreo que se pilla es fenomenal.

Aún más, si encima cae en la cuenta que eso es solo una parte. Que luego vienen los «ivas» los «ibis»y no sé cuantos cientos o miles de impuestos más. El sanchismo, en lo que lleva, ya ha subido más de cien. Y cohete famoso, lo que dan ganas es metérselo por salva, sea la parte a quien nos está socarrando a cada paso, en cada movimiento, pagando una y otra vez por lo mismo y que hemos pagado, una, dos y tres veces ya. Nos cobran a nosotros, a nuestros herederos y a todo bicho viviente que se ponga a su alcance. Nos cobrarán hasta los pedos. No es broma, en algunos países ya lo hacen con los de las vacas.

En suma que desde que abrimos el ojo hasta que lo cerramos, de por vida y hasta por morirnos, el señor Estado nos somete a unas requisas que ríete de aquellas del malvado sheriff de Nottingham por orden de Juan Sin Tierra. ¡Unos aprendices al lado de los que tenemos ahora encima!

Y por supuesto nos quieren convencer, faltaría más, que es por nuestro bien. Pero empezamos a ver que nosotros así en general lo que vamos es de mal en peor. Que una parte de la población, las gentes de a pie, son más pobres cada vez. Y que de lo que nos quitan lo que vuelve no es para nada lo que tenía que volver y por el camino se queda mucho más de lo que se tenía que quedar.

comentarios

Últimas opiniones

tracking

Compartir

Herramientas