Fundado en 1910
Unas líneasEduardo de Rivas

¿Cuánto cuesta una vida para el Gobierno?

Si las arcas del Estado están tan repletas como para condonar 17.104 millones a Cataluña, Sánchez se podría haber estirado más con las víctimas de los trenes

Esta semana, el Gobierno aprobaba un paquete de ayudas para las víctimas de los accidentes de Adamuz y Gélida. Sin Presupuestos, el Ejecutivo tendrá que hacer encaje de bolillos para sacar de algún lado 20 millones de euros, una cifra que ya podrían haber invertido en arreglar las vías en su momento y no estaríamos hablando ahora de esto ahora, pero ese no es el caso que nos ocupa.

Pedro Sánchez le ha puesto precio a la vida de cada fallecido y los familiares recibirán 216.000 por su pérdida (72.000 en concepto de indemnización a fondo perdido, 72.000 como anticipo del seguro de responsabilidad civil y otros 72.000 por el seguro obligatorio). Se trata de un importe mucho menor al que todos habríamos pensado y una cifra indignante si nos ponemos a analizar lo que se gasta el Estado en otros conceptos.

Los 216.000 euros que va a abonar el Gobierno a los familiares de cada fallecido es lo mismo que va a recibir Beatriz Corredor en los próximos cinco meses como presidenta de Red Eléctrica y responsable del apagón que nos llevó al tercer mundo y del que seguimos sin recibir explicaciones creíbles casi un año después.

La indemnización que recibirán las víctimas equivale a dos años de sueldo de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Y a otros dos de Óscar Puente alardeando de su magnífica gestión al frente del Ministerio de Transportes (curiosamente, el vallisoletano cobra un poco más que su jefe por el hecho de no ser de Madrid).

El dinero total que va a invertir el Gobierno para paliar los daños de los afectados supone el 3,81 % del presupuesto del Ministerio de Igualdad y el 0,12 % de la deuda que le pretende perdonar a Cataluña. Si las arcas del Estado están tan repletas como para condonar 17.104 millones de euros a una comunidad autónoma, Sánchez se podría haber estirado un poco más con las víctimas. Más aún, teniendo en cuenta que el accidente es culpa de su dejadez de funciones a la hora de renovar las vías y que con el dinero que van a recibir no se compran ni media casa en Madrid.

Ese es el precio ridículo que le pone a una vida este Gobierno, algo que tampoco debería sorprender en exceso si tenemos en cuenta que una de sus principales batallas ha sido fomentar el aborto. Pero no porque no sorprenda debemos dejar de llamar la atención sobre ello.

Cualquier importe que se hubiera marcado habría sido bajo, ya que una vida no tiene precio, pero los 216.000 euros que ofrece Sánchez para contentar a las víctimas solo compensará un ínfimo porcentaje de lo que han perdido. Tendrán que acudir a la Justicia para recibir lo que de verdad merecen... y aún así no será suficiente.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas