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GaleanaEdurne Uriarte

El pacifismo ciego e idiota

Eliminar la amenaza de los flujos migratorios irregulares en el último Informe de Seguridad Nacional es desinformación

Es imposible que un gobierno sea capaz de responder a un problema, si previamente no ha reconocido la existencia del problema. Y es lo que ha ocurrido con la crisis de Ceuta, que tenemos un gobierno que niega tanto la existencia de un problema con la inmigración irregular como la de una amenaza exterior que requiera de la fuerza militar. No se si han existido los informes del CNI alertando del asalto inminente, como afirma la ministra de Defensa, pero, si es así, de poco valdrían, porque chocarían con la doctrina oficial de este gobierno, asumido también por el Ministerio de Defensa: no existen amenazas militares contra España y no tenemos un problema grave de inmigración irregular.

Una doctrina oficial tan caprichosa que está basada en la pura desinformación fabricada por el propio gobierno. Es lo que hizo con el último Informe de Seguridad Nacional 2025, publicado esta pasada primavera, eliminando los flujos migratorios irregulares de las principales amenazas contra España. Los informes de 2023 y 2024 incluían una clasificación de las principales amenazas contra España en la que los flujos migratorios irregulares figuraban en tercer lugar, por detrás de las campañas de desinformación y la vulnerabilidad del ciberespacio. Y he aquí que, como por arte de magia, tal clasificación ha desaparecido del último informe y ha sido sustituida por otra sobre el «empeoramiento de las amenazas» en la que los flujos migratorios irregulares han pasado al noveno lugar. La razón parece obvia, pura desinformación sobre unas amenazas de las que el Gobierno no quiere que se hable, justamente en el momento álgido del debate sobre el proceso de regularización masiva.

Eliminada oficialmente la amenaza de la inmigración irregular, tal amenaza no existe para el gobierno. Lo mismo que no existe amenaza militar alguna, lo que viene de muy lejos para la izquierda. Si Pedro Sánchez ya sugirió eliminar el Ministerio de Defensa hace no tanto tiempo, tampoco quiere aumentar los gastos en Defensa, y forma parte de esa izquierda europea que llama militarista a Estados Unidos, considera que el enemigo es Trump, y se autodenomina pacifista. Pacifista para algunas cosas o algunos conflictos, porque el pacifismo progresista también es muy caprichoso, y, en este caso, y en lo que a Marruecos se refiere, tampoco percibe amenaza alguna. Todo lo que relega a los mínimos el papel del Ejército, en este caso y en todos aquellos que entren en la órbita del pacifismo oficial. Por lo que es imposible que el país esté preparado para un asalto masivo como el que se ha producido.

Es conocido el viejo dicho, muy usado por los críticos de la fuerza militar, de que «en cuanto se tiene un martillo, todos los problemas parecen clavos». Pero ocurre con el pacifismo idiota, ciego e hipócrita de nuestra izquierda, que ni reconoce los clavos ni quiere usar el martillo. Y cuando se desata una crisis con decenas de muertos y el asalto a nuestra frontera, tampoco encuentra responsables. Ni clavo, ni martillo, ni nadie al mando.

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