Fundado en 1910

Cartas al director

Construir y deconstruir

En determinadas circunstancias tengo problemas para leer. No, no me refiero a temas relacionados con la vista que gracias a Dios y a unas gafas bien graduadas me permiten trabajar sin dificultad durante varias horas seguidas. Las objeciones a las que me refería tienen que ver con el propio libro, con su contenido, pues con relativa frecuencia encuentro frases que me hacen reflexionar muy profundamente. Tal me ha ocurrido con «El Danubio» de Claudio Magris, un excelente y recomendable libro de hace prácticamente cuarenta años; ya en la página 14 me sorprendió la siguiente frase: «Pero también la destrucción es una arquitectura, una deconstrucción que obedece a reglas y cálculos, un arte de descomponer y recomponer, o sea de crear otro orden». Frase que, independiente del desarrollo del libro, me ha llevado a meditar sobre la situación de la sociedad actual.

Efectivamente hay como un afán desmedido de transfigurar la sociedad a todos los niveles: personal, familiar, educativo, social, político, religioso… todo lo pasado, por muy positivo que haya sido, hay que transformarlo. Pero tal transmutación pasa primero por ese término de nueva acuñación que es la deconstrucción: «Deshacer analíticamente algo para darle una nueva estructura», según indica el Diccionario de la RAE.

Todo se está deconstruyendo a pasos acelerados, hay como una urgencia por hacerlo, pero ¿y construir? De eso ya se encargará el tiempo, dicen. Mal obrero es el tiempo para reconstruir lo que ha tardado siglos en hacerse. O es, tal vez, que se pretende un nuevo orden y para ello se hace preciso volver a los tiempos primitivos, a la edad de piedra donde imperaba la fuerza y no la razón. ¿Volver, pues, a la ley del más fuerte? Todo parece indicar que se precisa una enérgica y potente oposición.

Juan Antonio Narváez Sánchez

Más cartas al director

tracking

Compartir

Herramientas