Cartas al director
¿Credibilidad?
Según un reciente estudio, casi el 80 % de los españoles dudan de la veracidad de los descuentos del Black Friday. Y no es de extrañar: cuando las campañas prometen rebajas espectaculares mientras los precios parecen fluctuar de forma opaca, la confianza se resquebraja.
El problema radica en que muchos comerciantes hacen subir los precios los días previos para luego aplicar «descuentos» que, en realidad, apenas lo son. Resultado: el consumidor se siente engañado, el sistema se desvirtúa y lo que debería ser un mecanismo de dinamización comercial se convierte en una fuente de desconfianza.
Este tipo de prácticas no solo perjudica al comprador sino al comercio íntegro que opera con transparencia. Porque, a fin de cuentas, ¿Qué valor tiene una «rebaja» si no podemos creer en ella? Sin transparencia no hay relación duradera de confianza entre empresas y ciudadanos.
Por ello, es hora de exigir medidas claras: que los descuentos se calculen sobre precios reales durante un periodo razonable; que se informe de la manera más clara posible de la evolución del precio; y que las campañas promocionales respeten la ética comercial. Hasta que esto no suceda, cada «oferta» seguirá siendo una sospecha, ¿Dónde está el Ministerio de Consumo?
La rebaja no tiene por qué ser un espejismo. Pero para eso, hace falta credibilidad real. Si nos damos un paseo por los escaparates, los pocos que van quedando, veremos que las rebajas son una práctica permanente durante todos los días del año.