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17 de julio de 2024

En primera líneaEduardo Coca Vita

Von der Leyen torea lo que le echen

En el periodo que nuestro maldito caudillo lleva dedicado a la obstinada tarea de dejarnos sin democracia, Úrsula recibió numerosas súplicas de intervención para impedir que anide lo indecoroso en el corazón mundial de las libertades y el derecho. Pero nada hizo

Actualizada 01:30

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, no ha dado la cara por España, pero ha mostrado el rostro y habilidades de embustera, igual que su disimulado aliado, nuestro infame primer ministro. Otra mentirosa en el escondite sin arrojo para descubrirse.

En el periodo que nuestro maldito caudillo lleva dedicado a la obstinada tarea de dejarnos sin democracia, Úrsula recibió numerosas súplicas de intervención para impedir que anide lo indecoroso en el corazón mundial de las libertades y el derecho. Pero nada hizo. Que si no era momento, que a ver si aprobaban la ley, que cuando se publicase y aplicase, etc. Argucias y disculpas mientras ella iba a lo suyo: coartar, escurrir el bulto, chaquetear.

Ursula

Lu Tolstova

Pero resulta que ha seguido muda tras estar la norma sancionada, divulgada e interpretada aritméticamente por el asistente García Ortiz, congraciador de su capitán general. Y Úrsula ni mu, callada como una muerta sin desairar a nuestro opresor, que Dios no guarde. ¿Y por qué esta contumaz mudez? Quiere continuar y evita incomodar al mayor farsante y sátrapa que tiene que votarla para prorrogar el disfrute de sus privilegios de mandona europea. ¿En qué se diferencian Pedro y Úrsula a este respecto? En poco: él compra los escaños de Puigdemont con amnistías bochornosas, donaciones de impunidad y trasvases de fondos estatales; y ella adquiere el apoyo de Sánchez cerrando la boca sobre su ilegal indulgencia e impúdica piedad, que tácitamente bendice por la cuenta que le tiene. Al dictador le guía en su alboroto la ambición de acaudillar y a la Leyen, en su mutismo, la codicia de ordenar y disponer desde el podio del brillo y el influjo, evidenciando parecidas mentiras al enfundar la lengua. El uno dijo que la amnistía no cabía y la promulgó con algarabía. La otra manifestó que opinaría sobre el texto cuando fuese una realidad y, llegada la fecha, tocó a silencio

Ya dio muestras de inconsistencia con lo del lobo –siempre fue protectora de sus manadas y auxiliadora de Ribera–, ampliando sin titubeo los últimos feudos y fueros loberos que multiplicasen la alimaña a costa de pastores, vaqueros y yegüeros del norte hispano. Pero cambió cuando las carnes de sus ponis sufrieron la dentellada del cánido. No hizo caso a las quejas y razones de nuestros mártires ganaderos, pero le sobró diligencia para lo contrario al ver tocado lo que son sus caprichos, pues no vive de criar ponis, solo le gustan como entretenimiento en su finca de lideresa comunitaria bienvivida. Eso se llama vinculación a los principios: multiplicar el lobo, pero no a costa de mis potrillos; si me los ataca, lo pongo a raya.

Otra consecuencia que puede acarrear el ansia de esta alemana intercambiadora de cromos con Sánchez en el álbum de vanidades –él, subyugar a España; ella, fardar en Bruselas– es la designación de la tétrica Ribera para seguir dando por saco en toda Europa. Ya le he dedicado hermosas ristras de requiebros a esta inmadura inestable sin fuste ni creencias, pero de sobrada soberbia. Fue antes de la campaña en la que siguió alumbrando por su boquita y labios de aparato reproductor prendas de baja estofa, y seguro que entrará en el compadreo de papeletas e inhibiciones dentro del juego de tronos donde soportar su perversa teatralidad.

Como ejemplo de lo que añadir en mi repertorio de laudes a Teresa, evoco algún pasaje de su aún caliente campaña electoral.

Dijo en entrevista para la SER que había que respetar a los jueces y ella misma lo contradijo atribuyendo al del caso Begoña actos burdos, llamativos o sorprendentes durante los comicios, dudando si en algún momento actuó por ideología, aunque sin mentar el prevaricato.

También en el debate a nueve –en la TVE privada del tirano, financiada por Caixa Moncloa–, al tratar la inmigración, tildó de racistas a quienes la defendían más atemperada, afirmando con seguridad que los emigrantes eran sus amigos y compañeros. ¿Será posible? ¡Los infelices de patera, amigos y compañeros de Teresa Ribera! No me imaginaba a la burguesa y los inmigrantes trabados en camaradería. De ella ni siquiera recuerdo alguna visita o merodeo protocolarios por los abarrotados campamentos de maltrechos o por la morgue de ahogados. No sé quién ni cuándo haya visto a inmigrantes alternando con Ribera o contemporizando con su familia. Más bien los sitúo en su servicio doméstico para limpiar cocinas y baños en esa residencia de Menorca sin desembarcos incómodos que embaracen la paz de veraneantes influyentes como ella y los suyos. También puedo imaginarlos sacando el perrito a que se alivie o desbrozando el jardín. Cuánta demagogia tosca orna a esta docente universitaria renegada de la ciencia y doctrina jurídicas que hace largo tiempo canjeó oportunista y ventajosamente por hábitos de lombriz de tierra y caracol de ciénaga.

Queda el masajeo y besuqueo a la presidenta de España –nombrada tal por Patxi– en el mitin montado a la carta en Benalmádena por su enamorado, el presidente consorte. Qué vergüenza ajena para España entera. Y qué demostración de guerra a la independencia de poderes en el ruin ejercicio de lisonjear al que regala cargos dactilares y luego, entre los agraciados, celebra un referéndum de absolución a la imputación conyugal.

Lo pasará bien en Europa la madrina de los lobos mientras sus colegas y socios van amnistiando terroristas y ladrones, arropada por la cuestionada Leyen y el amartelado Sánchez, pero cooperante necesaria al dolor y daño infligidos a quienes no participan del poder ilícito del Gobierno traidor que copilota esta mala amiga, sojuzgando a la irreconocible España de 2024, sin que la UE mueva un dedo, haciendo que nos preguntemos para qué la queremos. ¿Es lógico que Feijóo avale a Úrsula?

  • Eduardo Coca Vita pertenece al cuerpo superior de Administradores Civiles del Estado
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