Florentino Pérez ha movido ficha y Xabi Alonso ya cuenta con su primer fichaje para esta temporada, el jovencísimo central Dean Huijsen, que jugaba en la Premier en el Bournemouth y que llega al Bernabéu tras una puja con el Chelsea, que también deseaba sus servicios. El Real Madrid ha tenido que pagar 58 millones, una cifra elevadísima por un futbolista de solo 20 años. Pero es que Huijsen era una urgencia, dada la delicada situación de la defensa blanca. De familia holandesa, el jugador se vino a vivir a Marbella a los cinco años y comenzó en el Málaga, el equipo de sus amores. A la hora de debutar como internacional absoluto, Dean eligió a España y con su 1,97 de talla dominando la zaga ya forma parte de los habituales del seleccionador De la Fuente.
Óscar Puente
Óscar Puente
Aunque el puesto está muy disputado, ha conseguido convertirse en el ministro más lenguaraz del Gobierno. Sus tuits dinamiteros contrastan con su pésimo desempeño a la hora de abordar cuestiones que son de su competencia, como el buen funcionamiento de los trenes o el mantenimiento de la red de carreteras. Ahora Puente ha terciado en el absurdo debate político sobre quién tiene la competencia ante el problema de los vagabundos de la T4 y señala al Ayuntamiento de Madrid. Curioso, porque el gestor del aeropuerto es la empresa pública Aena y el orden público y la seguridad dependen del Ministerio del Interior. Sin embargo, cuando surge un problema, nuestro Gobierno de comentaristas se lava las manos, en lugar de hacerse cargo. Mejor que se ocupe Almeida, que al parecer sí se moja en la gestión real.
Donald Trump
Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, que en campaña prometió que acabaría con la guerra de Ucrania «en 24 horas», ha empezado a sufrir la mala entraña de Putin, que da largas a sus intentos de lograr un acuerdo de paz mientras sigue aplicando un duro castigo a Ucrania (ayer mismo un bombardeo ruso mató a nueve pasajeros civiles de un microbús). En este estado de cosas, Trump ha dado un acertado paso adelante y anuncia que este lunes llamará a Putin para «poner fin al baño de sangre en Ucrania», que según sus cálculos provoca la muerte diaria de 5.000 soldados de ambos bandos.