La nueva ministra portavoz, salida de la sonada cantera de Santos Cerdán, ya comienza a cubrirse de gloria. Ayer justificó la última maniobra de Sánchez, que consiste en saltarse el Parlamento y animar a sus ministros a presentar propuestas que permitan soslayarlo. Es decir, dinamitar los principios de la democracia parlamentaria. A Elma Saiz le tocó justificar esta aberración y lo hizo encantada, resaltando además que la ola de corrupción y el hecho de carecer de presupuestos no van a acortar la legislatura. Se trata ya solo de okupar el poder.
José Luis Rodríguez Zapatero
El expresidente, usualmente tan locuaz y tan amigo de impartir lecciones en público, guarda un revelador silencio desde que El Debate publicó su extraño encuentro serrano con el empresario Julio Martínez solo 72 antes de su detención, relacionada con el nebuloso rescate de la compañía aérea Plus Ultra. Tampoco le ha parecido interesante a Zapatero defenderse de la grave acusación de Aldama sobre que cobró 10 millones de comisión en Panamá por sus servicios en el rescate de Plus Ultra. Nuestro periódico publica hoy el vídeo de la cita clandestina de Zapatero en El Pardo, un documento testimonial de gran valor. ¿Se animará a dar explicaciones Zapatero? La respuesta es fácil… No habla quien no puede hablar.
Alberto Núñez Feijóo
El presidente del PP ha retratado en su balance del año el estado terminal del sanchismo, un «colapso» que resumió en diez puntos, que van desde su impotencia en el Parlamento a su pésima política internacional y ante la inmigración, pasando por su fracaso con las familias y los jóvenes. Feijóo vaticinó que 2026 será el año del cambio. Y desde luego España necesita dejar atrás la oprobiosa etapa de Sánchez, pero tras todo lo que hemos vivido hay que dar por descontado que se aferrará al cargo hasta el final, y más cuando todas las encuestas señalan un vuelco a favor de la derecha.