01 de diciembre de 2022

tribunaSayde Chaling-Chong García

España y la batalla que tenemos que dar por su libertad

Si estamos esperando un mesías que salve España te tengo una noticia, ese mesías y salvador eres tú, y cada uno de los que piensan que las cosas tienen que cambiar

La gente que vota separatismo, socialismo o comunismo sabe que no se trata de cuatro años, se trata de permanecer la mayor cantidad de tiempo en el poder para conseguir sus objetivos ideológicos. Estos seres, que parecen fabricados en serie en la misma máquina, tienen un sueño que trasciende más allá de la mera existencia del ser humano. Ellos no son materialistas, son idealistas, y la idea tiene que prevalecer por los siglos de los siglos, amén. Ellos son auténticos especialistas en sobreexplotar los errores y a veces horrores de los nuestros, esos que elegimos con más o menos acierto, para gestionar nuestras vidas mediante la política. Ellos tienen los mayores casos de corrupción, incumplen sus propias ordenanzas internas, traicionando a sus bases y votantes, y ante ese caos que debería ser nuestro ambiente ideal, ellos saben anteponerse a la adversidad, y como hicieron un trabajo que nosotros no hicimos, ni queremos hacer, ellos de forma extraña ganan.
Controlan la comunicación, controlan la cultura, controlan el más mínimo ápice de movimiento o tendencia que le pueda ser favorable, y lo aprovechan, aunque sólo les dé para avanzar 10 metros, ellos ven esos 10 metros pocos para un humano, como lo vería una hormiga. No se trata de una plaza o dos, se trata de extender territorialmente su ideología, hasta los confines del universo, en cuanto se pueda ir a conquistar otros planetas. Ellos saben que sus cuentos y milongas no cultivan a nadie, y cada avance que dan es súper increíble para ellos.
Nosotros, en cambio, elegimos como armas la desidia y el desánimo. Dejamos hace mucho tiempo de hacer pedagogía, miramos a los que resisten en las trincheras ideológicas como locos, y ni les damos apoyo. No sabemos ni siquiera por dónde abordar el hundimiento de sus precarias naves, sí, precarias naves, sus embarcaciones son de papel, con un lápiz las podríamos hundir, pero lo dejamos en el primer intento, porque no presionamos lo suficiente y la punta del lápiz se quebró.
Hace mucho tiempo, alguien a quien quiero mucho me dijo que iba a votar con la nariz tapada, pero que había que hacerlo, o poco a poco nos irían robando los espacios. De hecho, hace un par de días, asistí a un evento donde claramente se veía que personas como yo no eran bien recibidas. Comentamos una política de Cataluña y yo, que estábamos ahí, porque no podemos ceder los espacios. Nos quedamos en casa y no les damos el frente. Ellos siempre están movilizados, reivindicando, no importa si sus líderes hacen aberraciones, ellos lo apoyan porque no se trata de personas, se trata de la ideología, y esa tiene que sobrevivir en un cuerpo sano o en uno enfermo, la cuestión es que virus siga vivo. Y con esto no estoy diciendo que, como ciegos sectarios, aceptemos que los que nos representan sean unos corruptos aberrantes, lo que quiero decir, es que los cambiemos y sigamos pa' lante.
Nosotros tenemos que aprender sobre su constancia, si ellos tuvieran nuestros valores ya hubieran dominado a toda la humanidad, fijaros si lo suyo es endeble, que siempre para conseguir la hegemonía acaban utilizando la fuerza bruta, porque no hay nadie con dos dedos de frente que pueda aceptar sus parafernalias de papel.
Nuestros preceptos son el irrestricto derecho a la libertad del individuo, el de ellos meterse hasta en nuestras camas y negocios, nuestros preceptos son la libertad, el progreso, el emprendimiento, los derechos fundamentales, y para eso no hace falta imponer nada, porque todo el mundo quiere libertad y posibilidad. Simplemente no abandonemos los espacios, no son de ellos, son de todos. Si estamos esperando un mesías que salve España te tengo una noticia, ese mesías y Salvador eres tú, y cada uno de los que piensan que las cosas tienen que cambiar, pero el cambio sencillamente no viene de la mano de otro, viene de ti, ellos te han hecho creer que tú no eres nada ni nadie, eso es mentira, tú eres el centro de todo, tú, español, eres el Santísimo, sagrado, y gran enemigo de ellos, tú eres el soberano. Tú eres el libertador de España.
  • Sayde Chaling-Chong García es periodista hispano-cubano
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