El Papa Francisco, ante la Salus Populi Romani, en la basílica de Santa María Mayor, antes de viajar a Indonesia, en septiembre pasado
Un amante de la ópera, el primer franciscano, un santo... Los siete Papas enterrados en Santa María la Mayor
Francisco reposará junto a ellos a partir del sábado, algo que no ocurría en la basílica desde 1669
No ha sido ninguna sorpresa que Francisco vaya a ser enterrado en la basílica romana de Santa María la Mayor. En vida lo manifestó en numerosas ocasiones y, durante su pontificado, acudió al templo más de cien veces, especialmente antes de emprender un viaje pastoral al extranjero. «Siempre he confiado mi vida y mi ministerio sacerdotal y episcopal a la Madre de Nuestro Señor, María Santísima. Por eso, pido que mis restos mortales descansen, en espera del día de la Resurrección, en la Basílica Papal de Santa María la Mayor», escribió el difunto Papa en su testamento espiritual, según recoge Aleteia.
No se trata de una novedad que un Pontífice escoja este templo para ser enterrado, aunque tampoco ha sido una práctica habitual en la Iglesia. De hecho, sólo 7 de los 265 sucesores de Pedro lo han escogido como lugar para su eterno descanso, y el último de ellos fue Clemente IX (1667-1669). Han sido los siguientes:
Honorio III (1216-1227)
El Papa Honorio III
Nacido en Roma, rigió la Barca de Pedro entre 1216 y 1227. Definió el Liber Censorium sobre los derechos de los Pontífices y precisó el ceremonial para la elección. Organizó la V Cruzada con Andrea II de Hungría. Con Juan I de Suecia, el cristianismo llega a Estonia. Con la bula Solet annuere (1223), reconoció la Regla de san Francisco de Asís. También firmó una alianza con el rey francés Luis VIII para luchar contra la herejía cátara.
Nicolás IV (1288-1292)
El Papa Nicolás IV, el primero franciscano
Había sido ministro general de los franciscanos cuando fue elegido Papa en 1288, después de un cónclave que duró más de diez meses. Jerónimo de Ascoli fue el primer sucesor de Pedro de la orden franciscana. Puso orden en la Corte de Portugal; favoreció el progreso en los estudios, instituyendo la universidad de Montpelier (Francia); potenció las misiones y combatió a los sarracenos ayudado por las fuerzas de Génova.
San Pío V (1566-1572)
San Pío V y la Batalla de Lepanto
Su nombre va íntimamente ligado a la batalla de Lepanto contra los turcos, en 1571. Aplicó fielmente las decisiones del Concilio de Trento y generalizó el rito tridentino de la misa, conocido todavía hoy como «rito de san Pío V». Este monje dominico, mucho más austero que sus predecesores, insistió en conservar el hábito blanco de su orden, tradición por la que los Papas visten de ese color desde entonces.
Sus seis años de pontificado estuvieron marcados por una recuperación moral y una expansión misionera de la Iglesia. A este pontificado –relativamente breve pero con mucha enjundia– se asocian también la publicación de un Catecismo en 1566. Excomulgó a Isabel de Inglaterra. Es el único de los pontífices enterrados en Santa María la Mayor que ha sido canonizado.
Sixto V (1585-1590)
Con el Papa Sixto V se concluyó la cúpula de San Pedro
Fue un Papa constructor. Sus cinco años de pontificado estuvieron marcados por importantes obras cuyo impacto se siente todavía hoy en Roma, incluyendo el traslado del obelisco de la Plaza de San Pedro y la finalización de la cúpula de la basílica de San Pedro, así como la apertura de importantes arterias que convirtieron la basílica de Santa María la Mayor en el centro de Roma. También mandó construir el actual palacio para albergar mas dignamente la Escalera Santa.
Fue también el artífice de una modernización del Estado Pontificio a nivel jurídico y canónico. En 1586 fijó el número de cardenales en 70, estableciendo también la lista de iglesias romanas atribuidas a ellos, que permaneció vigente hasta el siglo XX.
Clemente VIII (1592-1605)
El Papa Clemente VIII logró la paz entre España y Francia
El reinado de este Papa estuvo marcado especialmente por la conversión del rey de Francia Enrique IV, que pondría fin a tres décadas de guerra religiosa con España, pero también por la ejecución de Giordano Bruno en la plaza del Campo dei Fiori , que sigue hoy cristalizando la oposición de la Roma anticlerical al «absolutismo papal». Esta ejecución tuvo lugar en pleno Jubileo del año 1600, que atrajo a tres millones de peregrinos a Roma.
Clemente VIII fue enterrado primero en la basílica de San Pedro, pero su ataúd fue trasladado a Santa María la Mayor en 1646.
Pablo V (1605-1621)
Pablo V creó el Archivo Secreto Vaticano
Curiosamente, aunque el nombre de este Papa está grabado en el frontón de la basílica de San Pedro –cuya construcción terminó en 1612–, su cuerpo no está enterrado allí.
Con Pablo V se creó el Archivo Secreto Vaticano, y fortaleció el derecho canónico, dirigido a conseguir un gobierno eficaz de los obispos en sus diócesis. Fue también el que estableció los primeros contactos con Japón.
Clemente IX (1667-1669)
Clemente IX escribió libretos para óperas
Este Papa de corto reinado dejó una huella en la historia al estar en el origen de la Paz de Aquisgrán o Clementina, vinculada a su mediación en 1668 durante la Guerra de Devolución que enfrentó a Francia, Inglaterra, España y Holanda. Este artista y poeta, apasionado de la ópera para la que escribió libretos, fue también un hombre cercano a los pobres, a los que amaba confesar como un simple sacerdote. También fue responsable de la construcción de las columnatas de Bernini y de la instalación de los ángeles en el puente Sant'Angelo.