El padre Davide Pagliarani, superior general de la Fraternidad San Pío X
Los sucesores de Lefebvre anuncian que consagrarán nuevos obispos sin el visto bueno de Roma
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X asegura que pidió autorización al Vaticano, pero que su respuesta «no responde en absoluto a nuestras peticiones»
Se reabre para la Iglesia un viejo frente que parecía cauterizado: La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada en 1970 por monseñor Marcel Lefebvre, ha anunciado este lunes que ha confiado «a los obispos de la Fraternidad el encargo de proceder a nuevas consagraciones episcopales el próximo 1 de julio».
En un comunicado de la Casa Generalicia remitido desde su sede de Menzingen (Suiza) se informa de la decisión adoptada por el superior general de la Fraternidad, el padre Davide Pagliarani, quien, «tras haber madurado largamente su reflexión en la oración» y «apoyado en el parecer unánime de su Consejo», estima «que el estado objetivo de grave necesidad en el que se encuentran las almas exige tal decisión».
Según el comunicado, el pasado mes de agosto, el superior de la Fraternidad «solicitó la gracia de una audiencia con el Santo Padre, haciéndole conocer su deseo de exponerle filialmente la situación actual» de la congregación de sacerdotes católicos. Posteriormente, Pagliarani le remitió una carta en la que «le expresó abiertamente y explícitamente la necesidad particular de la Fraternidad de asegurar la continuidad del ministerio de sus obispos», que en la actualidad son solo dos. En la misiva se indicaba «que recorren el mundo desde hace cerca de cuarenta años, para responder a los numerosos fieles apegados a la Tradición de la Iglesia y deseosos de que sean conferidos, para el bien de sus almas, los sacramentos del orden y de la confirmación».
El Vaticano contestó a la petición de la Fraternidad con una carta que, a juicio de la congregación tradicionalista, «no responde en absoluto a nuestras peticiones», lo que habría provocado la decisión de Pagliarani y su Consejo de proceder a la consagración de nuevos obispos.