'Madre de la Gracia Divina', atribuida a Guido Reni, se encuentra en la iglesia San Nicolás de los Loreneses
La pequeña iglesia de Roma donde una Virgen milagrosa atrae a fieles en busca de indulgencia plenaria
Después de medio siglo protegida por razones de seguridad, la imagen mariana conocida como Madre de la Gracia Divina vuelve a su lugar original en el corazón de Roma
La pequeña iglesia de San Nicolás de los Loreneses, ubicada a pocos pasos de la bulliciosa Piazza Navona, se ha convertido en un discreto punto de encuentro de devoción mariana. El motivo: el regreso, tras cincuenta años, de la pintura Madre de la Gracia Divina, atribuida al célebre pintor boloñés Guido Reni (1575).
La obra, que se conservaba anteriormente en la iglesia de San Luis de los Franceses por motivos de seguridad, ha vuelto a su templo original y ha sido reinstalada coincidiendo con el Año Jubilar 2025, en el que los fieles podrán obtener indulgencia plenaria venerando este icono.
La historia de esta Virgen no es sólo artística. La imagen representa a la Inmaculada Concepción —identificada por la inscripción Et macula non est in te (No hay mancha en ti)— y está rodeada de ángeles y una aureola de doce estrellas. Fue donada a la iglesia en 1791 por el jesuita Girolamo Maria Dolci y pronto captó la atención del Vaticano, que le concedió indulgencia plenaria apenas un año después, en 1792.
El milagro de 1796
Pero fue en 1796 cuando un milagro se hizo palpable. El 11 de julio de ese año, varios fieles atestiguaron haber visto cómo los ojos de la Virgen se movían y las luces que la rodeaban acompañaban el movimiento. El 8 de febrero de 1797, se ordenó una investigación canónica. Un documento conservado en los archivos vaticanos atestigua la autenticidad del milagro.
Hoy, una joven investigadora de la Sorbona, Cecilia Fiore, ha puesto de nuevo el foco sobre el lienzo. En el marco de su tesis de máster en Historia del Arte, ha iniciado una investigación para determinar con mayor precisión la autoría de la obra y su datación, actualmente situada hacia 1620. Algunos detalles estilísticos abren la posibilidad de que no sea obra exclusiva de Reni, sino de varias manos de su taller, algo común en el siglo XVII.
Coincidiendo con este estudio académico de la obra, el templo donde se conserva —la iglesia de San Nicolás de los Loreneses— ofrecerá a los fieles la posibilidad de recibir indulgencia plenaria todos los días del año 2025, siempre que se cumplan las condiciones habituales de la Iglesia: confesión reciente, comunión, oración por las intenciones del Papa y veneración del icono.