León XIV llega a la catedral de San José en Bamenda, en el cuarto día de un viaje apostólico de once días por África
«¡Ay de quien usa el nombre de Dios para sus objetivos militares!»: El Papa señala en Camerún a los «señores de la guerra»
En Bemenda, una región marcada por la crudeza del conflicto, el Pontífice ha denunciado el «mundo al revés» donde se invierten miles de millones en armas mientras escasean los recursos para sanar y educar
El Papa León XIV ha pisado este jueves la tierra «ensangrentada pero fértil» de Bamenda, en el corazón de una de las regiones más castigadas de Camerún. En el interior de la Catedral de San José, para asistir a un encuentro por la paz, el Santo Padre ha pronunciado uno de los discursos más contundentes de su viaje apostólico.
«¡Ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos y políticos, arrastrando lo que es santo hacia lo más sucio y tenebroso!», ha clamado el Pontífice ante los líderes religiosos y las víctimas del conflicto. Además, ha puesto el foco en la contradicción de una economía de guerra que se lucra con la desestabilización: «Quienes saquean los recursos de la tierra suelen invertir gran parte de las ganancias en armas, en un espiral de muerte sin fin».
El «mundo al revés» de los señores de la guerra
Para el Obispo de Roma, la realidad que atraviesa la región es el reflejo de un «mundo al revés». En su alocución, ha lamentado que los «señores de la guerra» finjan ignorar que «basta un instante para destruir, pero a menudo no basta una vida para reconstruir». Ha denunciado, además, la facilidad con la que fluye el capital para la devastación frente a la parálisis financiera cuando se trata de reconstruir el tejido social: «Se necesitan miles de millones de dólares para matar, y no se encuentran los recursos necesarios para sanar, educar y levantar».
A pesar de la dureza del diagnóstico de la realidad, el Papa ha querido reconocer la labor de quienes en lo escondido sostienen la esperanza en Camerún. Ha tenido palabras de especial gratitud para las mujeres, tanto laicas como religiosas, que atienden a los traumatizados por la violencia en condiciones de riesgo. «El mundo está siendo destruido por unos pocos dominadores y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios», ha afirmado.
Una alianza inédita entre cristianos y musulmanes
Uno de los puntos más destacados de la jornada ha sido el elogio del Pontífice al Movimiento por la Paz fundado conjuntamente por líderes cristianos y musulmanes de la zona. León XIV ha puesto a Bamenda como ejemplo para el resto del planeta, celebrando que la crisis no haya degenerado en una guerra de religión, sino que haya servido para acercar a ambas comunidades en una labor de mediación.
Citando la exhortación Evangelii gaudium de Francisco, León XIV ha recordado que la misión de la Iglesia no es un «adorno» o un «apéndice», sino algo intrínseco al ser: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo».
Tras el encuentro, el Papa liberará siete palomas en la entrada de la catedral. Un signo de paz que busca cerrar las heridas de una comunidad a la que ha pedido no perder el «sabor» de la fraternidad ni el «aceite» que cura las heridas humanas. Con la bendición a los presentes y un llamamiento a caminar «siempre juntos», el Pontífice ha marcado esta etapa en la que ha dejado claro que la paz no se inventa, sino que «hay que acogerla, asumiendo al prójimo como hermano y como hermana».