El dolor de espalda y el sueño son problemas graves para los adultos mayores
El dolor de espalda en hombres mayores de 65 puede ser un síntoma de esta enfermedad
El dolor de espalda y el sueño son problemas graves para los adultos mayores
Aproximadamente la mitad de los varones mayores padecen trastornos del sueño, dolor lumbar o ambos problemas a la vez. Así lo explica Soomi Lee, profesora asociada de Desarrollo Humano y Estudios Familiares en la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), quien ha liderado recientemente una investigación centrada en determinar la posible relación causal entre estas dos dolencias en hombres mayores de 65 años.
El objetivo del estudio fue esclarecer si es el insomnio lo que acaba desencadenando molestias lumbares o, por el contrario, si es el dolor de espalda el que anticipa los problemas para dormir. La conclusión fue clara: los episodios de dolor lumbar constituyen un predictor significativo de alteraciones del sueño a largo plazo.
«Sabemos que el dolor de espalda y el sueño son problemas graves para los adultos mayores», señaló Lee quien añade: «Estudiamos datos recopilados durante varios años para comprender si la falta de sueño podía predecir el dolor de espalda o si el dolor de espalda podía predecir la falta de sueño, y descubrimos que era esto último».
La investigación, publicada en la revista Innovation and Aging, se basó en los datos del Estudio de Fracturas Osteoporóticas en Hombres, en el que participaron 1.055 varones de edad avanzada. Todos ellos completaron dos evaluaciones clínicas relacionadas con el sueño, con una diferencia de más de seis años entre ambas, y respondieron regularmente a cuestionarios por correo sobre el dolor lumbar. La frecuencia y la intensidad del dolor fueron medidas cada cuatro meses durante ese periodo intermedio.
Patrones de sueño
Entre los patrones más comunes, los participantes con dolencias lumbares tendían a dormirse demasiado temprano o demasiado tarde, y mostraban una clara insatisfacción con la calidad de su descanso.
«Si los cuidadores o seres queridos observan problemas de dolor de espalda, esto puede ser una señal de alerta», advirtió la investigadora. «Las personas mayores deben reconocer sus problemas de dolor de espalda para prevenir problemas de sueño posteriores y otros problemas de salud asociados con la falta de sueño, como problemas de memoria, depresión, ansiedad y caídas».
No obstante, Lee subrayó también los límites del estudio. La muestra se centró exclusivamente en hombres, lo que deja abierta la incógnita de si estos resultados pueden extrapolarse a mujeres o a personas de grupos raciales subrepresentados, por lo que, a su juicio, sería necesaria una investigación adicional que contemple dicha diversidad.
Pese a ello, la experta aconseja a quienes padecen dolor de espalda, independientemente de su sexo o procedencia, que consulten con su médico para recibir un tratamiento adecuado. Este puede incluir fisioterapia, ejercicio o diversas estrategias terapéuticas que ayuden a mitigar el dolor y, de este modo, evitar que afecte al descanso nocturno.
«Ahora que sabemos que el dolor de espalda precede a los problemas de sueño, está más claro que el manejo del dolor puede ser necesario para mantener un sueño de calidad y prevenir problemas de salud más amplios en los adultos mayores a lo largo del tiempo», concluyó Lee.