Cambio de hora 2023
Cambio de hora
Cambio de hora en invierno: ¿qué día habrá que cambiar la hora en 2023?
Dejamos atrás el verano y poco a poco los días se acortan y las noches se alargan
En España, al igual que en otros países europeos, se realizan dos cambios horarios a lo largo del año: uno en verano y otro en invierno. Así, este 2023 tuvimos el primer cambio horario el pasado 26 de marzo, momento en el que adelantamos los relojes para ganar luz en los días posteriores. Ahora, con la llegada de septiembre, poco a poco los días se van acortando y las noches haciendo más largas, lo que indica que, muy pronto, habrá que modificar de nuevo nuestros relojes.
Tal y como se recoge en la Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de enero de 2001, el periodo de la hora de verano terminará en todos los estados miembros en octubre, más concretamente a la 1 de la madrugada, hora universal, del último domingo del mes.
¿Cuándo se cambia de hora?
Así, el horario de invierno dará comienzo en la madrugada del sábado 28 de octubre al domingo 29 de octubre, momento en el que los españoles tendremos que retrasar nuestros relojes, por lo que a las 3.00 horas (hora peninsular), serán las 2.00 horas . Ese día tendrá 25 horas en lugar de 24.
¿Afecta a la salud el cambio de hora
Aunque, por norma general, los estudios han demostrado que los cambios de hora no son especialmente perjudiciales para nuestra salud, ya que nuestro cuerpo se adapta a los nuevos horarios de forma rápida, los expertos señalan que, especialmente durante los primeros días, podemos experimentar ciertos efectos negativos. Así, por norma general los notaremos principalmente en nuestro estado de ánimo, encontrándonos más irascibles e irritables en nuestras relaciones personales.
Los desajustes horarios, como los que sufrimos cuando viajamos a un país lejano, pueden afectar a nuestro reloj biológico, que a su vez hace que nuestro cuerpo necesite un periodo de adaptación. Pero ese tiempo no es el mismo para todo el mundo. Los niños, las personas con ciertas patologías y los ancianos, pueden necesitar una mayor adaptación para poder acostumbrarse al nuevo horario, ya sea de invierno o verano.
Precisamente son estos colectivos los que pueden notar más las consecuencias negativas de los cambios de hora, sufriendo alteraciones del sueño e incluso cardiovasculares. Sin embargo, pasado el periodo de adaptación, el cuerpo se acostumbra y volvemos a ser nosotros mismos.