Células atacando
Así funciona la terapia CAR-T que salvó la vida de una mujer que lleva 18 años libre de cáncer
Actualmente, este tratamiento está muy presente tanto en la sociedad científica como en la sanitaria. De hecho, ya es una herramienta muy utilizada en los hospitales internacionales y nacionales
España se sitúa a la vanguardia con estos dos tratamientos efectivos e innovadores contra el cáncer sanguíneo
Aunque parece que es algo del «ahora», la lucha contra el cáncer lleva ya recorrida una gran trayectoria. Ejemplo de ello es Ana –nombre ficticio–, quien con tan solo cuatro años fue tratada con una novedosa y experimental terapia celular CAR-T para tratar de frenar el neuroblastoma que padecía. Hoy, 18 años después –contándolo desde que le dijeron que estaba limpia–, dos hijas y una nueva oportunidad, puede decir que ha conseguido remitir el tumor.
El caso de Ana no es el único: cinco de los ocho niños que se sometieron a este tratamiento con la pequeña experimentaron recaídas. Sin embargo, aún no está claro si las células CAR-T fueron la causa directa de la curación o si la enfermedad ya estaba bajo control antes de la terapia.
Desde entonces, los investigadores han mejorado las formulaciones. Actualmente, este tratamiento está muy presente tanto en la sociedad científica como en la sanitaria. De hecho, ya es una herramienta muy utilizada en los hospitales internacionales y nacionales. En España, siete hospitales públicos ya producen sus propias terapias CAR-T contra el cáncer. Esto son el 12 de Octubre en Madrid, Virgen del Rocío de Sevilla, Salamanca; Clínico de Santiago de Compostela; Virgen de Arrizaca, de Murcia; y Clínica de Navarra.
Son muchos los pacientes que, a pesar de su elevado coste, las comorbilidades, el estado clínico del paciente y el retraso que sufren los enfermos en el proceso de detección y derivación, no han podido acceder a esta herramienta que modifica las células T del paciente.
¿Qué es esta terapia y cómo funciona?
La CAR-T un tratamiento con receptores quiméricos que hace que las células inmunitarias llamadas 'células T' ataquen directamente al tumor tras ser modificadas en un laboratorio.
Esta terapia, que modifica las células T, pasa por un proceso complejo. Lo primero que deben hacer los expertos es extraer la sangre de una vena del brazo del paciente, esta, pasa por un tubo hasta una máquina de aféresis, la cual se encarga de separar los glóbulos blancos y las células T. El resto de sangre se devuelve al paciente. Luego, en el laboratorio, los investigadores añaden a las células T el receptor quimérico para el antígeno (CAR) y se administra de nuevo al paciente. Tras esto, se comienzan a reproducir millones de células T con CAR que se encargan de reconocer las células cancerosas y atacarlas, explica el Instituto Nacional del Cáncer.
A pesar de los buenos resultados que está ofreciendo esta técnica, aún queda mucho trabajo por delante, ya que, cada año, científicos de todo el mundo presentan en los congresos internacionales nuevas técnicas para tratar de remitir los tumores malignos y ofrecer a los enfermos una calidad de vida óptima.