Fundado en 1910
El primer contacto con las drogas ocurre en torno a los 13 y 14 años

El primer contacto con las drogas ocurre en torno a los 13 y 14 añosDPA vía Europa Press

Estas son las personas que presentan «ocho veces más de probabilidades» de sufrir adicción al cannabis

Muchos pacientes y sus familiares siguen sufriendo hoy en día el síndrome de la puerta equivocada, por el que casi nunca obtienen un tratamiento conjunto de ambos trastornos

En muchos países del mundo ya es habitual ver a personas consumir cannabis en la vía pública. La legalización de esta sustancia ha provocado un aumento del consumo recreativo, especialmente entre los jóvenes, lo que ha encendido las alarmas de diversas entidades y asociaciones. Una de ellas es la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), que asegura que «lejos de tratarse de una droga blanda», la marihuana puede generar «adicción en personas con trastornos mentales previos o incluso desencadenarlos en individuos vulnerables».

Según la evidencia científica, se estima que las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que consumen cannabis presentan un riesgo ocho veces mayor de desarrollar una adicción a esta sustancia, cifras similares a las que se dan en otros trastornos afectivos mayores como la depresión. No son los únicos, los pacientes con psicosis crónica como la esquizofrenia también presentan un 35 % de posibilidades de tener un trastorno por consumo de esta droga.

El doctor Néstor Szerman, psiquiatra del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y presidente de la Fundación Patología Dual, explica que las personas con vulnerabilidad a tener psicosis pueden sentirse «atraídas al uso del cannabis», ya que este alivia «los sentimientos negativos», aunque la probabilidad de sufrir episodios psicóticos es «muy elevada».

Según la evidencia científica, el consumo de marihuana con elevada concentración de THC, el principal componente psicoactivo de esta sustancia, aumenta la posibilidad de sufrir un episodio psicótico. Así, según añade el experto, en los sitios del mundo donde el uso de cannabis se ha legalizado, por ejemplo en la provincia de Ontario, en Canadá, la incidencia de episodios psicóticos «se ha triplicado desde entonces».

Además, un estudio reciente publicado en la revista científica JAMA Psychiatry realizado mediante técnicas de imágenes cerebrales, ha hallado, que las personas con trastorno por consumo de cannabis presentan niveles más altos de dopamina en la misma región cerebral relacionada con la psicosis, algo que según los autores puede alterar «los procesos cerebrales normales» y aumentar «el riesgo de psicosis», particularmente en individuos que ya son vulnerables.

Los problemas del consumo de cannabis

El trastorno por consumo de marihuana es una enfermedad mental reconocida en las principales clasificaciones internacionales de trastornos mentales. Esta enfermedad mental y, por tanto, enfermedad cerebral, se presenta «siempre junto a otros trastornos mentales, condición clínica conocida como patología dual», sostiene el doctor Szerman.

Al hilo, el presidente de la Fundación Patología Dual apunta que en el cerebro humano existe un sistema endocannabinoide endógeno, conocido así por ser el lugar donde impacta el cannabis consumido. «Este importante sistema cerebral no existe para que la gente consuma cannabis, sino que está ligado a la supervivencia como individuos y como especie», señala el experto, que añade que este sistema cerebral, ampliamente extendido en el cerebro, podría ser «disfuncional por causas genéticas y/o adquiridas» y dar lugar a «trastornos mentales diversos y otras enfermedades no psiquiátricas».

Por ello, según Néstor Szerman, en personas con una adicción al cannabis «siempre» se debería tratar de identificar los otros trastornos mentales asociados a la adicción, para de esa poder orientar a los pacientes hacia el tratamiento más adecuado, que debería ser «integral e integrado y abordar todos los trastornos mentales».

A pesar de ello, lamenta el experto, muchos pacientes y sus familiares siguen sufriendo hoy en día el síndrome de la puerta equivocada, por el que casi nunca obtienen un tratamiento conjunto de ambos trastornos, lo que dificulta enormemente la recuperación y multiplica el riesgo de recaídas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas