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El consejo de una veterinaria para proteger a tu perro del estrés por los petardos en San Juan

Preparar el entorno con antelación, informarse sobre las distintas opciones y, sobre todo, ofrecer al animal una presencia calmada y confiada, puede marcar la diferencia

La festividad de la noche de San Juan, que tendrá lugar este lunes 23 de junio, es una de las celebraciones más populares del calendario estival en numerosos municipios españoles. Conocida por sus hogueras en la playa, los fuegos artificiales y un ambiente festivo que convoca a multitudes, esta tradición puede convertirse, sin embargo, en una auténtica pesadilla para muchos animales domésticos. En particular, los perros experimentan un alto grado de estrés ante los estruendos provocados por la pirotecnia.

Ante este fenómeno, diversos expertos han hecho públicas recomendaciones para mitigar el impacto que estas celebraciones pueden tener en las mascotas. Una de las voces más activas en redes sociales sobre este asunto es la de la veterinaria María Vetican, quien ha difundido en redes sociales una serie de consejos útiles que abarcan desde precauciones básicas hasta soluciones terapéuticas más avanzadas, ya sean naturales o farmacológicas, siempre bajo prescripción profesional.

La primera medida esencial que propone Vetican es mantener al animal dentro del hogar durante las horas más ruidosas. Es importante cerrar bien puertas y ventanas, y habilitar un espacio seguro donde el perro pueda refugiarse si se siente asustado: puede tratarse de una habitación interior, un rincón con su cama y mantas, o incluso su jaula si está habituado a ella.

Para reducir la percepción del ruido exterior, muchas personas optan por música relajante o ruido blanco. No obstante, Vetican sugiere una opción alternativa que en algunos casos resulta más eficaz: música fuerte y envolvente. Esta clase de sonido puede camuflar mejor los petardos, aunque matiza que hay animales que responden mejor a sonidos suaves. Por ello, subraya la importancia de observar qué tipo de estímulo resulta más adecuado para cada perro en particular.

Un aspecto clave durante estas situaciones es el comportamiento del cuidador. Es fundamental que se mantenga tranquilo y actúe con normalidad. Transmitir ansiedad o recurrir a mimos excesivos puede agravar el miedo del animal. De acuerdo con la veterinaria, acariciar en exceso a un perro cuando muestra temor puede reforzar esa conducta indeseada.

En casos donde la respuesta del animal al ruido es especialmente intensa y se manifiesta en forma de ansiedad severa o ataques de pánico, Vetican recuerda que existen alternativas terapéuticas que deben ser valoradas por un profesional. Hoy día se desaconsejan productos antiguos que únicamente provocaban sedación sin aliviar el miedo subyacente. En su lugar, propone consultar sobre el uso de feromonas sintéticas, complementos naturales o incluso aceite de CBD, cuyo efecto requiere administración previa de varios días por su carácter acumulativo.

Otro consejo útil consiste en sacar al perro a pasear antes de que comiencen los fuegos artificiales, alimentarlo y proporcionarle estímulos que favorezcan la distracción, como juguetes interactivos o premios comestibles. Estas acciones ayudan a establecer asociaciones positivas que pueden amortiguar la vivencia negativa.

Por último, la veterinaria destaca que no se debe esperar al último momento para actuar. Cada perro tiene una sensibilidad distinta ante los ruidos intensos y no existe una fórmula universal. Preparar el entorno con antelación, informarse sobre las distintas opciones y, sobre todo, ofrecer al animal una presencia calmada y confiada, puede marcar la diferencia para que la noche de San Juan no se convierta en un motivo de sufrimiento para nuestros compañeros de cuatro patas.

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